Se muestran los artículos pertenecientes al tema poemas.
Esta mañana te he visto distinto
tu paso era danza
tus gestos, poesía
tus ojos rezaban.
Esta mañana la he oído
como nunca antes.
Su murmullo era un canto,
sus protestas, un ruego,
su pregunta, plegaria.
Y a él le he entendido
quizás por vez primera.
Su enfado es herida,
su dureza, miedo,
su cinismo, derrota
Hoy cada rostro
quería contarme una historia
llamándome desde lo hondo de la Vida.
Todas las voces
confluían en un único cántico
que contaba
las dudas, los lamentos,
las fiestas, las declaraciones
de amor
las noches oscuras
los días claros
las equivocaciones
y los sueños.
Y ahora, cuando vuelve la ceguera,
me pregunto quién me abrió los ojos.
José María R. Olaizola
Presiento la rosa en el tallo dormido,
presagio la caricia y presiento la pena.
Y el beso que han de darme,
y el llanto no nacido
humedece mis dedos
y entristece mis venas.
Presiento que me quiere
quien no puede quererme.
Presiento mis insomnios
y el llorar de una estrella.
Yo presiento su risa
-y en mis versos su huella-.
Y la risa que pasa,
y la duda que seca.
Todo presiento, todo,
lo que pasa en la tierra:
la caricia y el llanto,
el beso y el poema.
Que aunque puedo ser madre,
yo soy como un poeta.
Gloria Fuertes
No te cansas de mí,
aunque a ratos
ni yo mismo me soporto.
No te rindes,
aunque tanto
me alejo, te ignoro, me pierdo.
No desistes,
que yo soy necio,
pero tú eres tenaz.
No te desentiendes de mí,
porque tu amor
puede más que los motivos
Tenme paciencia,
tú que no desesperas,
que al creer en mí
me abres los ojos
y las alas…
José María R. Olaizola, sj
En el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
hay una fuente luminosa un surtidor
que alza convicciones de colores
y es lindo contemplarlas y seguirlas
en el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
hay un dolor que palmo a palmo
va ganando su tiempo
y es útil aprender su huella firme
en el centro de mi vida
en el núcleo capital de mi vida
la muerte queda lejos
la calma tiene olor a lluvia
la lluvia tiene olor a tierra
esto me lo contaron porque yo
nunca estoy en el centro de mi vida
Mario Benedetti
Usted preguntará por qué cantamos…
cantamos porque el río está sonando
y cuando suena el río / suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino
cantamos por el niño y porque todo
y poque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos
cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota
cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo en aquel fruto
cada pregunta tiene su respuesta.
cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza
Mario Benedetti
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque este herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti

Cerremos estos ojos para entrar al misterio
el que acude con gozos y desdichas
así
en esta noche provocada
crearemos por fin nuestras propias estrellas
y nuestra hermosa colección de sueños
el pobre mundo seguirá rodando
lejos de nuestros párpados caídos
habrá hurtos abusos fechorías
o sea el espantoso ritmo de las cosas
allá en la calle seguirán los mismos
escaparates de las tentaciones
ah pero nuestros ojos tapados piensan sienten
lo que no pensaron ni sintieron antes
si pasado mañana los abrimos
el corazón acaso se encabrite
así hasta que los párpados
se nos caigan de nuevo
y volvamos al pacto de lo oscuro
Mario Benedetti
Intenta
tentativas,
experimentos
transformaciones,
escapes
huidas
descargas
liberaciones,
cambios
mutaciones
meditaciones
hasta que te gustes a ti mismo
y en un trozo del espejo que rompiste
te verás desnudo,
envuelto
en un sudario de paz
Gloria Fuertes

Cuando la poesía abre sus puertas
uno siente que el tiempo nos abraza
una verdad gratuita y novedosa
renueva nuestro manso alrededor
cuando la poesía abre sus puertas
todo cambia y cambiamos con el cambio
todos traemos desde nuestra infancia
uno o dos versos que son como un lema
y los guardamos en nuestra memoria
como una reserva que nos hace bien
cuando la poesía abre sus puertas
es como si cambiáramos de mundo.
Mario Benedetti
Creer de corazón y de palabra.
Creer con la cabeza y con las manos.
Negar que el dolor tenga la última palabra.
Arriesgarme a pensar
que no estamos definitivamente solos.
Saltar al vacío
en vida, de por vida,
y afrontar cada jornada
como si Tú estuvieras.
Avanzar a través de la duda.
Atesorar, sin mérito ni garantía,
alguna certidumbre frágil.
Sonreír en la hora sombría
con la risa más lúcida que imaginarme pueda.
Porque el Amor habla a su modo,
bendiciendo a los malditos,
acariciando intocables
y desclavando de las cruces
a los bienaventurados
José María R. Olaizola
Ciertos pescadores sacaron del fondo
una botella.
Había en la botella un papel,
y en el papel estas palabras:
"¡Socorro!, estoy aquí.
El océano me arrojó a una isla desierta.
Estoy en la orilla
y espero ayuda.
¡Dense prisa. Estoy aquí!"
-No tiene fecha.
Seguramente es ya demasiado tarde.
La botella pudo haber flotado mucho tiempo,
dijo el pescador primero.
-Y el lugar no está indicado.
Ni siquiera se sabe en qué océano,
dijo el pescador segundo.
-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos.
La isla "Aquí" está en todos lados,
dijo el pescador tercero.
El ambiente se volvió incómodo,
cayó el silencio.
Las verdades generales
tienen ese problema.
Wislawa Szymborska

La preguna del ateo,
la oración del creyente,
un amor en crecimiento,
un relato que se agota,
se encuentran un día
con el silencio,
como única respuesta
del misterio.
Cuando no soportamos
el silencio del misterio,
convertimos impacientes
la cruz en espada,
y la media luna en alfanje;
comparamos el agua del Jordán
con la del Ganges
para abluciones rituales,
y apretamos el catecismo
como un pasaporte exclusivo.
Cuando no soportamos
el silencio del misterio,
no permitimos gestaciones
en la noche
en lo diferente,
y abortamos
preguntas y oraciones,
amores y relatos.
Pero toda pregunta humana,
toda inquietud verdadera,
tenga el color que tenga,
es una siembra
en el silencio…
… Desde el misterio
brotará a su hora exacta
un alimento para todos…
Benjamín González Buelta
En el camino, tierra pisada,
encontré una semilla rara,
acerada cáscara brillante,
cerrada sobre sí misma,
hermética defensa,
seguro el gesto,
certera la palabra, todas sus costuras bien selladas.
Para saber quién era
y hace vida su secreto estéril,
abandoné la curiosidad del niño
que revienta su juguete,
o la del sabio bisturí que disecciona
y aprende de la muerte,
o la pregunta experta
calculada como un lazo
que atrapa el paso confiado.
La enterré en el mejor rincón
de mi jardín sin alambradas,
la dejé abrazada
por el misterio de la tierra,
del cariño del sol alegre,
y del respeto de la noche.
Y brotó su identidad más escondida.
verdes hojas primero, temblorosas,
asomándose al borde de la tierra
recién resquebrajada.
Pero al fin se afianzó de vida esperanzada.
Al verla toda ella,
renacida al pleno sol,
con su melena de hojas
a todos los vientos despegada,
supimos al fin quién era
todo su secreto vivo, suyo y libre
Benjamín González Buelta
Después, cuando menos lo esperas
aparece más fresca la vida.
Y cuanto más alto miras,
cuanto más te sorprendes
más pequeños, más de rodillas
eres ante Dios.
Después, cuando menos lo esperas
el tiempo ha marcado su ritmo,
y un sendero por dentro
ha tejido otra entraña más viva.
Entonces apareces más hermano,
más hijo, más... de rodillas.
Es casi sin querer, al compás del deseo,
de la ilusión, como el hombre
va haciéndose criatura,
más a la imagen
del corazón del amor.
Y después, cuando menos lo esperas
no puedes menos que querer de rodillas.
Isidro Cuervo
Cuando vengáis, no os olvidéis la vida,
mantenida caliente entre los brazos.
No seáis espectadores. A retazos
no la desparraméis por la avenida.
Traedla tal cual es, vida vivida:
doblegada de viento y de zarpazos
arañada; tiesa también con lazos
de paz, de amor, de júbilo prendida.
Venid sin maquillar. Portad la duda,
el desencanto, el grito de protesta.
Vestíos de todo aquello que hoy se lleva.
Pero llegue vuestra alma bien desnuda,
con hambre de banquete, ansia de fiesta,
de par en par abierta a vida nueva.
Jorge Blajot
Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la vieja deuda
que no pude esperar que a la vida
se le diera la gana de llegar
a mi puerta.
Diles que salí definitivamente
a dar la cara sin pinturas
y sin trajes el cuerpo.
Si preguntan por mí...
diles que apagué el fuego,
dejé la olla limpia y desnuda la cama,
me cansé de esperar la esperanza
y fui a buscarla.
Diles que no me llamen...
Quité el disco que entretenía en boleros
el beso y el abrazo
la copa estrellé contra el espejo
porque necesitaba convertir
el vino en sangre
ya que jamás se dio el milagro
de convertirse el agua en vino.
Si preguntan por mí...
diles que salí a cobrar la deuda
que tenían conmigo el amor,
el fuego, el pan, la sábana y el vino,
que eché llave a la puerta
y no regreso.
¡Definitivamente diles
que me mudé de casa!
Beatriz Zuloaga

Lógica de Dios
Donde acaba la ciudad
y empieza el miedo,
donde terminan los caminos
y empiezan las preguntas,
cerca de los pastores
y lejos de los dueños,
en el calor de María
y en el frío del invierno,
viniendo de la eternidad
y gestándose en el tiempo,
salvación poderosa para todos
en una fragilidad recién nacida,
liberador de todos los yugos
atado a un edicto del imperio,
rebajado hasta un pesebre de animales
el que a todos nos sube hasta los cielos,
nació el Hijo del Padre,
Jesús, el hijo de María.
Sólo abajo está el Señor del mundo
que nosotros soñamos en lo alto.
Aquí se ve la grandeza de Dios
contemplando la humildad de este pequeño.
Aquí está la lógica de Dios,
rompiendo el discurso de los sabios.
Aquí ya está toda la salvación de Dios
que llenará todos los pueblos y los siglos.
Benjamín González Buelta, sj
Mundo, huerto casi muerto,
siempre siempre siempre
con la pena puesta,
con el rencor al hombro
con el odio a cuestas;
-llorando a voces
gritando con silencio,
casi cobarde ya de tanta valentía-.
Dios intuitivo usa
tu más dulce huracán y haz de leña,
porque se arrasen cosechas de tristeza
y nazca un trigo nuevo.
¿Qué pasa en este huerto casi muerto?
¿Qué pasa en este mundo donde me hundo?
¿Qué pasa en este huerto de la Vida
donde se secan todos los frutales
y se nos pudren las sonrisas,
donde no se dan bien las “buenas tardes”
en donde solo medran las hortigas?
¿Qué pasa en este huerto casi yerto?
Gloria Fuertes
No es fácil hoy rezar. Nadie te deja
el silencio dispuesto y la palabra.
Tú parece que estás en la otra orilla
de Ti mismo, y no llegas a escucharnos.
Y, sin embargo, quiero, contra todos,
rezarte a media voz; lo necesito
mientras paro mi lucha, y le pregunto
a los hombres por Ti sin que lo sepan.
Sin oración me quedo desolado,
falto de tu exigencia y de tus manos
por mis ojos que atisban tu venida.
Vaya a Ti mi oración, te vaya en contra
de este puño de voces que entrecruzan
su ruido en mi silencio que te añora.
Valentín Arteaga
Sé que las imágenes pueden confundirme y hasta engañarme.
Sé que los nombres no alcanzan a decirte por mucho que los ajuste.
Sé que los sueños más hermosos son proyeccciones.
Sé que las palabras se quedan cortas en todas sus expresiones.
Y a pesar de ello,
te imagino,
te nombro,
te sueño,
y te hago palabra para conocerte,
porque Tú eres el que quiere revelarse
en esas pobres mediaciones.
Porque nuestros proyectos se desmoronan y fracasan
y el éxito no nos llena como ansiamos.
Porque el amor más grande deja huecos de soledad,
porque nuestras miradas no rompen barreras,
porque queriendo amar nos herimos,
porque chocamos continuamente con nuestra fragilidad,
porque nuestras utopías son de cartón
y nuestros sueños se evaporan al despertar.
Porque nuestra salud descubre mentiras de omnipotencia
y la muerte es una pregunta que no sabemos responder.
Porque el dolor es un amargo compañero
y la tristeza una sombra en la oscuridad.
Porque esta sed no encuentra fuente
y nos engañamos con tragos de sal.
Al fin, en la raíz, en lo hondo, sólo quedas Tú.
Sólo tu Sueño me deja abrir los ojos,
sólo tu Mirada acaricia mi ser,
sólo tu Amor me deja sereno,
sólo en Ti mi debilidad descansa
y sólo ante Ti la muerte se rinde.
Sólo Tú, mi roca y mi descanso
Javi Montes, sj

Tú eres el Dios sobre el que todos opinamos,
el Dios que todos buscamos,
el Dios que todos abandonamos,
el Dios con el que todos luchamos.
Pero, a la vez, Tú eres el Dios que nos recrea,
que nos encuentra aunque no le busquemos,
que permanece fiel cuando le dejamos,
que nos vence y convence.
Tú eres el Dios del que todos hablamos,
el Dios que todos usamos,
el Dios que todos desfiguramos,
el Dios que todos intentamos comprar.
Pero, a la vez, Tú eres el Dios que nos habla con amor,
que nos respeta y cuida con pasión,
que nos da identidad y rostro,
que se muestra insobornable en su gratuidad.
Tú eres el Dios que cree en nosotros,
el Dios que espera en nosotros,
el Dios que ama en nosotros,
por encima de nuestros gestos, hechos y palabras.
Parroquia del Carmen
Ahora que la noche es tan pura,
Y que no hay nadie más que tú,
Dime quién eres.
Dime quién eres y por qué me visitas,
Por qué bajas a mí que estoy tan necesitado
Y por qué te separas sin decirme tu nombre.
Dime quién eres tú, que andas sobre la nieve;
Tú que, al tocar las estrellas,
las haces palidecer de hermosura;
Tú que mueves el mundo tan suavemente,
Que parece que se me va a derramar el corazón.
Dime quién eres, ilumina quién eres;
Dime quién soy también,
y por qué la tristeza de ser hombre;
Dímelo ahora que alzo hacia ti mi corazón,
Tú que andas sobre la nieve.
Dímelo ahora que tiembla todo mi ser en libertad
Ahora que brota mi vida y te llamo como nunca.
Sostenme entre tus manos;
sostenme en mi tristeza,
Tú que andas sobre la nieve.
José Luis Blanco Vega, sj
La verdad es que grietas no faltan
así al pasar
recuerdo las que separan a zurdos y diestros
a pequineses y moscovitas
a présbites y miopes
a gendarmes y prostitutas
a optimistas y abstemios
a sacerdortes y aduaneros
a exorcistas y maricones
a baratos e insobornables
a hijos pródigos y detectives
a borges y sábato
a mayúsculas y minúsculas
a pirotécnicos y bomberos
a mujeres y feministas
a aquarianos y taurinos
a profilácticos y revolucionarios
a vírgenes e impotentes
a agnósticos y monaguillos
a inmortales y suicidas
a franceses y no franceses
a corto o a larguísimo plazo
todas son sin embargo remediables
hay una sola grieta decididamente profunda
y es la que media
entre la maravilla del hombre y los desmaravilladores
aún es posible
saltar de uno a otro borde
pero cuidado
aquí estamos todos ustedes y nosotros
para ahondarla señoras y señores
a elegir a elegir de qué lado ponen el pie.
Mario Benedetti
Alfarero del hombre, mano trabajadora
que, de los hondos limos iniciales,
convocas a los pájaros a la primera aurora,
al pasto, los primeros animales.
De mañana te busco, hecho de luz concreta,
de espacio puro y tierra amanecida.
De mañana te encuentro,
Vigor, Origen, Meta
de los sonoros ríos de la vida.
El árbol toma cuerpo, y el agua melodía,
tus manos son recientes en la rosa;
se espesa la abundancia
del mundo a mediodía,
y estás de corazón en cada cosa.
No hay brisa, si no alientas,
monte, si nos estás dentro,
ni soledad en que no te hagas fuerte.
Todo es presencia y gracia.
Vivir es ese encuentro:
Tú, por la luz; el hombre, por la muerte.
¡Que se acabe el pecado!
¡Mira que es desdecirte
dejar tanta hermosura en tanta guerra!
Que el hombre no te obligue,
Señor, a arrepentirte
de haberle dado un día las llaves de la tierra
Himno de Laudes
No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo, correr los escombros
y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda, y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo.
Porque ésta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás sola. Porque yo te quiero.
Mario Benedetti
Unas veces me siento
como pobre colina,
y otras como montaña
de cumbres repetidas,
unas veces me siento
como un acantilado,
y en otras como un cielo azul
pero lejano,
a veces uno es
manantial entre rocas,
y otras veces un árbol
con las últimas hojas,
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne,
con un embarcadero
ya sin embarcaciones,
una laguna verde inmóvil
y paciente conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde,
te acerques y te mires..
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
Vamos a ver si es cierto que le amamos
vamos a mirarnos por dentro un poco
¡Hay cosas colgadas que a él le lastiman
freguemos el suelo y abramos las puertas!
Borremos los nombres de la lista negra,
pongamos a los enemigos encima de la cómoda,
invitémosles a sopa.
Toquemos las flautas de los tontos, de los sencillos.
Que Dios se encuentre a gusto si baja.
Gloria Fuertes

Para librarte de ti mismo,
lanza un puente
más allá del abismo de la soledad
que tu egoísmo ha creado.
Intenta ver mas allá de ti mismo.
Intenta escuchar a algún otro,
y sobre todo
prueba en esforzarte por amar
en vez de amarte a ti solo...
Si quieres ser,
perdona que te lo diga,
tienes que librarte ante todo
del exceso de poseer
que tanto te llena,
de pies a cabeza.
Helder Camara
Debes amar la arcilla
que va en tus manos.
Debes amar tu arena
hasta la locura.
Y si no,
no la emprendas que será en vano.
Sólo el amor
alumbra lo que perdura,
sólo el amor
convierte en milagro el barro.
Debes amar el tiempo
de los intentos.
Debes amar la hora
que nunca brilla.
Y si no,
no pretendas tocar los yertos.
Sólo el amor
engendra la maravilla,
sólo el amor
consigue encender lo muerto.
Tarde te he amado, Belleza siempre antigua
y siempre nueva. Tarde te he amado.
Y, he aquí que tú estabas dentro y yo fuera.
Y te buscaba fuera. Desorientado, iba corriendo
tras esas formas de belleza que tú habías creado.
Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo
cuando esas cosas me retenían lejos de ti,
cosas cuyo único ser era estar en ti.
Me llamaste, me gritaste e irrumpiste
a través de mi sordera. Brillaste,
resplandeciste y acabaste con mi ceguera.
Te hiciste todo fragancia, y yo aspiré
y suspiré por ti. Te saboreé, y ahora
tengo hambre y sed de ti. Me tocaste,
y ahora deseo tu abrazo ardientemente.
San Agustín
Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila
cuando todo a tu lado es cabeza perdida;
si en ti mismo tienes una fe que te niegan
y nunca desprecias las dudas que ellos tengan;
si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera;
si, engañado, no engañas;
si no buscas más odio que el odio que te tengan...
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres;
si al hablar no exageras lo que sabes y quieres;
si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano;
si tropiezas con el triunfo, si a la cumbre llega tu derrota
y a estos dos impostores los tratas de igual forma;
si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofisma del orbe encanallado;
si vuelves al comienzo del trabajo perdido,
aunque esta obra dure toda tu vida;
si arriesgas al momento y lleno de alegría
tus ganancias de siempre a la suerte de un día,
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea,
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era;
si logras que nervios y corazón te asistan,
aun después de su fuga de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada,
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas;
si hablas con el pueblo y guardas tu virtud;
si marchas junto a reyes a tu paso y tu luz;
si nadie que te hiera llega a hacerte una herida;
si todos te reclaman, y ninguno te precisa;
si llenas un minuto envidiable y certero
de sesenta segundos que te lleven al cielo...
toda esta tierra será dominio tuyo
y aún mucho más,
serás hombre, hijo mío.
Rudyard Kipling
Creo en un Dios impotente,
en un Dios débil debilitado,
creo en un Dios que no puede,
que no triunfa. Derrotado.
Creo en un Dios tan vecino
que se vuelve un Dios humano,
que su vida entre nosotros,
es muerte que le entregamos.
Creo en un Dios sin poder,
hecho hombre y torturado,
y por corona: ¡espinas!,
y por respuesta: ¡insultado!.
Creo en un Dios impotente,
un Dios de brazos atados,
un Dios distinto a los hombre,
poderosos, soberanos...
Creo en un Dios que no sabe
negar lo que ha declarado,
creo en un Dios impotente,
¡impotente de enamorado!
Creo en un Dios novedoso,
de novedad siempre a mano
que genera a cada instante
lo que el amor va dictando.
Creo en un Dios generoso,
del amor crucificado,
creo en un Dios también pobre,
que tiene a los pobres al lado.
Creo en un Dios que no puede,
¡es el amor quien lo ha atado!
Creo en un Dios sin poder,
pobre... ¡resucitado!
E. De la Serna
Después de cada guerra alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas, digo yo.
Alguien debe echar los escombros a la cuneta
para que puedan pasar los carros
llenos de cadáveres.
Alguien debe meterse entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.
Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien poner un cristal en la ventana
y la puerta en sus goznes.
Eso de fotogénico tiene poco, y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya a otra guerra.
A reconstruir puentes y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.
Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará asintiendo
con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor empezará a haber algunos
a quienes les aburra.
Todavía habrá quien a veces encuentre
entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.
Aquellos que sabían de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar a los que saben poco.
Y menos que poco. E incluso prácticamente nada.
En la hierba, que cubra Causas y consecuencias,
Seguro que habrá alguien tumbado con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.

Señor, enséñame a encontrarte
en todo lo que me cruzo en mi peregrinación hacia ti,
para que mi deseo de ti
se haga cada vez más fuerte, más completo
y más radicalmente fiel,
y que así mi amor hacia todo y hacia todos,
no deje de crecer siempre más y más,
hacia su pleno resplandor.
Egide van Broeckhoven, sj
Cura obrero fallecido en accidente laboral
Se enreda el lunes con el martes y la semana con el año:
no se puede cortar el tiempo con tus tijeras fatigadas,
y todos los nombres del día los borra el agua de la noche.
Nadie puede llamarse Pedro, ninguna es Rosa ni Maria,
todos somos polvo o arena, todos somos lluvia en la lluvia.
Me han hablado de Venezuelas, de Paraguayes y de Chiles,
no sé de lo que están hablando:
conozco la piel de la tierra y sé que no tiene apellido.
Cuando viví con las raíces me gustaron más que las flores,
y cuando hablé con una piedra sonaba como una campana.
Es tan larga la primavera que dura todo el invierno:
el tiempo perdió los zapatos: un año tiene cuatro siglos.
Cuando duermo todas las noches, ¿cómo me llamo o no me llamo?
¿Y cuando me despierto quién soy si no era yo cuando dormía?
Esto quiere decir que apenas desembarcamos en la vida,
que venimos recién naciendo, que no nos llenemos la boca
con tantos nombres inseguros, con tantas etiquetas tristes,
con tantas letras rimbombantes, con tanto tuyo y tanto mío,
con tanta firma en los papeles.
Yo pienso confundir las cosas, unirlas y recién nacerlas
entreverarlas, desvestirlas, hasta que la luz del mundo
tenga la unidad del océano, una integridad generosa,
una fragancia crepitante...
Pablo Neruda
Irás naciendo poco
a poco, día a día.
Como todas las cosas
que hablan hondo, será
tu palabra sencilla.
A veces no sabrán
qué dices. No te pidan
luz. Mejor en la sombra
amor se comunica.
Así, incansablemente,
hila que te hila.
José Hierro
Tú te has ido. Con la primavera.
Pero aún nos guía tu Presencia ausente, Cristo,
por el camino de la esperanza, verde.
Hacia el maduro Otoño y la Vendimia...
Tú te has ido, pero refloreces en nosotros
¡oh Vid cosechada y perenne!
En nosotros que vamos — y Tú vienes —
bajo el estío del Amor por el camino luminoso y verde...
Pedro Casaldáliga
Señor, tú has sido un refugio para los seres humanos
de generación en generación.
Desde antes de que surgiesen los montes,
antes de que naciesen tierra y cielo
tú estabas ahí, Señor
Nuestra vida pasa rápido
Mil años ante tus ojos
son un ayer que pasó,
un suspiro en la noche.
Tú ves nuestros secretos,
tú desnudas nuestras pequeñeces.
Vivimos vidas largas, y en ellas
hay mucho de vacío y vanidad,
hay tantas cosas que se desvanecen
y pasan rápido.
Enséñanos a vivir desde lo profundo,
que lo verdaderamente importante
llene nuestra cabeza y nuestro corazón
Ilumínanos, Señor, enseña a tus hijos.
Sácianos con tu amor cada día
y entonces gozaremos y cantaremos de por vida.
Llénanos de sentido si alguna vez nos ha faltado,
danos paz cuando la hayamos perdido.
Que sepamos descubrir tu acción y tu esplendor.
Haz que de nuestra vida surjan obras dignas.
Señor, tú has sido un refugio para los seres humanos
de generación en generación.

Cristo escuchanos
Jesús ten piedad
somos pecadores
queremos cambiar.
Nuestro gran fervor
no se quebrará
Tú nos darás fuerzas
para no pecar.
Nos apena el ver
Virgen maternal
rodar las Lágrimas
por Tú Santa Faz.
Escuchanos pués
deja de llorar
siempre fuimos tuyos
Tú nuestra serás.
Es nuestro querer
pa los dos igual
Cristo descendido
Virgen por llorar.
El Cristo y la Virgen
nos confortarán
el Uno y la Otra
con su Gran Bondad.
Cristo Descendido
Virgen por llorar
quita los pecados
de la Humanidad.
Inocencio Lagranja
Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Lágrimas de Nuestra Señora
Señor, que vea…
…que vea tu rostro en cada esquina.
Que vea reír al desheredado,
con risa alegre y renacida
Que vea encenderse la ilusión
en los ojos apagados
de quien un día olvidó soñar y creer.
Que vea los brazos que,
ocultos, pero infatigables,
construyen milagros
de amor, de paz, de futuro.
Que vea oportunidad y llamada
donde a veces sólo hay bruma.
Que vea cómo la dignidad recuperada
cierra los infiernos del mundo
Que en otro vea a mi hermano,
en el espejo, un apóstol
y en mi interior te vislumbre.
Porque no quiero andar ciego,
perdido de tu presencia,
distraído por la nada…
equivocando mis pasos
hacia lugares sin ti.
Señor, que vea…
… que vea tu rostro en cada esquina.
José M. R. Olaizola

Os quedaréis sin la vida
si le quitáis el misterio.
Hay que salvar el aroma
de la madera cortada.
La mano de Dios confina
con las murallas del mundo,
con la esperanza del hombre.
Jugarse el tipo, de gracia,
como los niños que juegan.
Servir bajo el día a día.
Crecer contra la evidencia.
Decir siempre una palabra
última de lucha, para
caer luego de rodillas
en silencio.
Pedro Casaldáliga

¿Cómo dejarte ser sólo Tú mismo,
sin reducirte, sin manipularte?
¿Cómo, creyendo en Ti, no proclamarte
igual, mayor, mejor que el Cristianismo?
Cosechador de riesgos y de dudas,
debelador de todos los poderes,
Tu carne y Tu verdad en cruz, desnudas,
contradicción y paz, ¡eres quien eres!
Jesús de Nazaret, hijo y hermano,
viviente en Dios y pan en nuestra mano,
camino y compañero de jornada,
Libertador total de nuestras vidas
que vienes, junto al mar, con la alborada,
las brasas y las llagas encendidas.
Pedro Casaldáliga

Esperaré a que crezca el árbol
y me dé sombra.
Pero abonaré la espera
con mis hojas secas.
Esperaré a que brote
el manantial
y me dé agua.
Pero despejaré mi cauce
de memorias enlodadas.
Esperaré a que apunte
la aurora
y me ilumine.
Pero sacudiré mi noche
de postraciones y sudarios.
Esperaré que llegue
lo que no sé
y me sorprenda.
Pero vaciaré mi casa
de todo lo conquistado.
Y al abonar el árbol,
despejar el cauce,
sacudir la noche
y vaciar la casa,
la tierra y el lamento
se abrirán a la esperanza.
Si soñaras siempre, si amaras
olvidándote, abandonándote...
Pensaría por ti las cosas
dejando que me las soñases.
Con mi velar y tu soñar
el camino sería fácil.
Yo daría los nombres justos
a los sueños que deshojases.
Encontraría para ellos
la voz que los encadenase,
la forma exacta, la palabra
que los llena de claridades.
Me acercaría hasta ti como
si fueses una orilla madre.
Y qué descanso dar al alma
sombras que el alma apenas sabe.
Yo no diría de ti: era
blanca y hermosa y joven y ágil;
tenía bellos ojos tristes
abiertos sólo a realidades
Yo diría de ti: es mi fresca
raíz que de los sueños nace,
la música de mis palabras,
el hondo canto inexplicable,
la prodigiosa primavera
que en las hojas recientes arde,
el corazón caliente que ama
olvidándose, abandonándose.
Tú lo sabrás un día. Entonces
será demasiado tarde.
(…)
Le tienes en la lengua cuando cantas
en la voz cuando blasfemas,
y cuando preguntas que dónde está
esa curiosidad es Dios,
que camina por tu sangre amarga,
en los ojos le tienes cuando ríes,
en las venas cuando amas,
ahí está Dios, en ti,
pero tienes que verle tú,
de nada vale quién te lo señale
(…)
Dios está en eso tan sin nombre
que te sucede cuando algo te encanta,
pero de nada vale que te diga que
Dios está en cada ser que pasa.
Si te angustia ese hombre
que se compra alpargatas,
si te inquieta la vida del que sube y no baja,
si te olvidas de ti y de aquellos,
y te empeñas en nada,
si sin por qué
una angustia se te enquista en la entraña,
si amaneces un día silbando a la mañana
y sonríes a todos
y a todos das las gracias,
Dios está en ti,
debajo mismo de tu corbata.
Gloria Fuertes
¿Dónde está Dios?
Se ve, o no se ve.
Si te tienen que decir dónde está Dios,
Dios se marcha.
De nada vale que te diga que vive en tu garganta.
Que Dios está en las flores y en los granos,
en los pájaros y en las llagas,
en lo feo,
en lo triste, en el aire, en el agua;
Dios está en el mar y a veces en el templo,
Dios está en el dolor que queda
y en el viejo que pasa
en la madre que pare y en la garrapata,
en la mujer pública
y en la torre de mezquita blanca.
Dios está en la mina y en la plaza,
es verdad que está en todas partes,
pero hay que verle sin preguntar
como si fuera mineral o planta.
Quédate en silencio,
mírate la cara,
el misterio de que veas y sientas,
¿no basta?
Pasa un niño cantando,
tú le amas,
ahí está Dios…
Gloria Fuertes
No, no te detengas.
Comenzar bien es una gracia de Dios.
Continuar por buen camino
y no perder el ritmo...,
es una gracia todavía mayor.
Pero la gracia de las gracias,
está en no desfallecer,
con fuerzas todavía o ya no pudiendo más,
hecho trizas o añicos,
seguir avanzando hasta el fin.
Helder Camara
Si se calla el cantor,
calla la vida.
Porque la vida
misma es toda un canto.
Si se calla el cantor,
muere de espanto.
La esperanza, la luz y la alegría.
Si se calla el cantor,
se quedan solos los humildes gorriones, de los diarios.
Los obreros del puerto, se persignan.
Quién habrá de luchar, por sus salarios.
Qué ha de ser de la vida,
si el que canta, no levanta su voz en las tribunas.
Por el que sufre,
por el que no hay ninguna razón que lo condene a andar sin manta.
Si se calla el cantor,
muere la rosa.
De qué sirve la rosa, sin el canto.
Debe el cantor ser luz,
sobre los campos,
iluminando siempre, a los de abajo.
Que no calle el cantor,
porque el silencio cobarde apaña la maldad, que oprime.
No saben los cantores de agachadas:
no callarán jamás de frente al crimen.
Que se levanten todas las banderas
cuando el cantor se plante con su grito.
Que mil guitarras desangren en la noche,
una inmortal canción al infinito.
Si se calla el cantor, calla la vida
Violeta Parra
Cada mañana sales al balcón
y oteas el horizonte
por ver si vuelvo.
Cada mañana bajas saltando las escaleras
y echas a correr por el campo
cuando me adivinas a lo lejos.
Cada mañana me cortas la palabra,
te abalanzas sobre mí
y me rodeas con un abrazo redondo
el cuerpo entero.
Cada mañana contratas la banda de músicos
y organizas una fiesta por mí
por el ancho mundo.
Cada mañana me dices al oído
con voz de primavera:
hoy puedes empezar de nuevo.
Patxi Loidi
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/