Blogia

cuatrodecididos

Debes amar


Debes amar la arcilla
que va en tus manos.
Debes amar tu arena
hasta la locura.
Y si no,
no la emprendas que será en vano.

Sólo el amor
alumbra lo que perdura,
sólo el amor
convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo
de los intentos.
Debes amar la hora
que nunca brilla.
Y si no,
no pretendas tocar los yertos.

Sólo el amor
engendra la maravilla,
sólo el amor
consigue encender lo muerto.

Silvio Rodríguez

Día del Ayuno Voluntario

Día del Ayuno Voluntario

Por un día ¡ponte en su lugar!


El viernes 8 de febrero, se celebra el Día del Ayuno Voluntario; una jornada instituida por MANOS UNIDAS en 1963 en la que se invita a los españoles a movilizarse a favor de los millones de personas para quienes comer no es una cuestión de horario ni de apetencia, sino un ejercicio diario de supervivencia.

Más de 800 millones de personas pasan hambre en nuestro próspero mundo. La falta de alimentos, y la desnutrición y enfermedades que conlleva, son la causa principal de muerte de muchos niños menores de cinco años, y la primera amenaza sanitaria del mundo.

Pero ¿qué decir de ese otro tipo de hambre que merma las capacidades y anula las oportunidades? El hambre de justicia, de paz, de derechos, de formación, de conocimientos y de posibilidades, de espíritu ... El hambre invisible.

Para paliar este hambre de alimentos y de oportunidades nació Manos Unidas hace ya casi cincuenta años. Desde entonces, sabedores de su compromiso, apelamos a la solidaridad y generosidad del pueblo español, hasta que cumplamos nuestro último fin, que no es otro que desaparecer.


Manos Unidas

Elecciones 2008: Decálogo para una nueva legislatura


Derechos humanos, pobreza y cambio climático deben ser cabezas de lista para la nueva legislatura

Los directores de Amnistía Internacional, Greenpeace e Intermón Oxfam presentan un decálogo de propuestas para que sean asumidas por partidos y candidatos


Los derechos humanos, la lucha contra la pobreza, o los compromisos contra el cambio climático no pueden ser incluidos como un adorno, sino que tienen que estar en el corazón de los programas electorales y del debate político, y formar parte esencial de la agenda del gobierno que salga de las urnas el próximo 9 de marzo. Los retos de la próxima década exigen a los partidos ir más allá de las meras declaraciones e incorporar en sus programas políticas concretas.

Así se resume el llamamiento que han hecho hoy Esteban Beltrán (director deAmnistía Internacional en España), Juan López de Uralde (director ejecutivo de Greenpeace España) y Ariane Arpa (directora general de Intermón Oxfam) durante la presentación de un decálogo de propuestas para la nueva legislatura.

Las tres organizaciones han pedido a los candidatos que concurren a las elecciones, y a sus partidos, que se comprometan a asumir estos diez retos globales como propios y a defenderlos e impulsarlos tanto si alcanzan responsabilidades de gobierno, como si ejercen sus funciones desde la oposición.

“Tenemos cuatro años por delante para reconocer que la tortura existe dentro y fuera de nuestras fronteras, para dejar de ser uno de los países europeos sin datos sobre racismo, y para pasar de políticas migratorias de mero control fronterizo a políticas basadas en los derechos humanos, incluyendo la ratificación de la Convención de Naciones Unidas sobre los Trabajadores Migrantes”, señaló Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional.

"Es hora de asumir el compromiso de actuar para frenar el cambio climático y adoptar un modelo de desarrollo más sostenible. La pasividad no es una opción ante un problema que nos está afectando a todos", Juan López de Uralde, director de Greenpeace España.

“Como octava potencia mundial España debe situarse en primera línea de la política internacional, promoviendo medidas para conseguir un planeta más justo, seguro y sostenible.” –declara Ariane Arpa, Directora General de Intermón Oxfam- “La apuesta de España con el desarrollo y la protección de las personas amenazadas por los conflictos deben estar muy por encima de los intereses particulares de los partidos. Pedimos a todos los responsables políticos que trabajen en la construcción de una sociedad consciente del impacto de sus actuaciones, responsable y solidaria con el mundo que la rodea.”

Propuestas para una legislatura

Los diez puntos del decálogo contienen propuestas concretas sobre cambio climático, derechos humanos, política migratoria, y reducción de la pobreza.

En el decálogo presentado por las tres organizaciones se incluyen medidas concretas para hacer frente al cambio climático. Entre ellas destaca que el 50% de la electricidad que consumamos en 2020 provenga de fuentes de energía renovables; que se reduzcan en un 30% las emisiones de CO2, y que España destine 1.000 millones de euros anuales a final de la próxima legislatura para paliar los efectos presentes y futuros del cambio climático en los países más pobres, que son los que menos contaminan pero los que más duramente están notando sus efectos. Este dinero deberá ser adicional a los compromisos de Ayuda Oficial al Desarrollo.

El decálogo propone una política exterior que se abstenga de cualquier complicidad en la “guerra contra el terror” que recorta libertades y controle el comercio de armas (que en el mundo supera en 15 veces la ayuda humanitaria), que detrae recursos de la lucha contra la pobreza y el cambio climático en nombre de la seguridad; la puesta en marcha de un Plan Estatal contre el Racismo y la Xenofobia y la promoción en el seno de Unión Europea de una política migratoria que garantice los derechos de los inmigrantes.

Para asegurar que las actuaciones del gobierno y de los distintos ministerios sean coherentes con la erradicación de la pobreza y el desarrollo, se propone la creación de un Ministerio de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Este ministerio debería asumir el liderazgo y la coordinación de todas las intervenciones en materia de cooperación y garantizar la autonomía de la ayuda al desarrollo.

Día de la No Violencia y la Paz

Día de la No Violencia y la Paz


Desde hace treinta años el 30 de Enero se celebra el Día escolar de la No Violencia y la Paz para conmemorar la muerte de Mahatma Gandhi. Éstas son algunas frases pronunciadas por él..

"No hay caminos para la paz; la paz es el camino."

"Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego."

"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena."

"La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable."

"Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible."

"Quisiera sufrir todas las humillaciones, todas las torturas, el ostracismo absoluto y hasta la muerte, para impedir la violencia."

"La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia."

"Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia."

"La violencia es el miedo a los ideales de los demás."

Mahatma Gandhi

En el centro de mi vida

En el centro de mi vida


Decepcionan los líderes (los políticos y hasta los religiosos) y los personajes públicos entretienen pero no parecen admirables. ¿A quién merece la pena seguir hoy? ¿Quién propone proyectos que merezcan ser secundados?

No sirven respuestas baratas ni existe una única contestación. Pese a todo, propongo mi respuesta: ¡seguiré sólo a quien me acerque al centro! No hablo del centro político en el que hasta los más extremistas dicen estar, ni del justo medio que algunos llaman virtud, ni del equilibrio perfecto que pretendemos encarnar (sin éxito). Se acerca más a lo sugerido por el poeta Mario Benedetti:

En el centro de mi vida,
en el núcleo capital de mi vida,
hay una fuente luminosa, un surtidor
que alza convicciones de colores
y es lindo contemplarlas y seguirlas...

En el centro de mi vida,
en el núcleo capital de mi vida,
la muerte queda lejos,
la calma tiene olor a lluvia,
la lluvia tiene olor a tierra.

Buscamos –o al menos busco— personas o convicciones luminosas que sea “lindo” seguir. No las encuentro o me decepcionan pronto. Quizá sea porque no las busqué desde el núcleo capital de mi vida o, aún peor, creí que ellas eran ese núcleo. Fuera de mí hay personas e ideas que parecen valiosas pero que, desde ese auténtico centro, se hunden como ídolos con pies de barro, como ídolos que no pueden salvar (Is 45, 20). Dentro de mí –aunque no en el centro— hay deseos que me parece imprescindible seguir y cumplir. Cuando buceo un poco a “lo más íntimo de mi propia intimidad” –donde, como dijo Agustín, habita Dios mismo— muchos de esos deseos se muestran vacíos, inútiles... También me ocurre lo contrario: si me aproximo a ese centro de la vida, me atraen otras personas y otros modos de vivir, hasta cosas que me espantaban se vuelven deseables... y es lindo contemplarlas y seguirlas. Desde el centro todo adquiere luces y colores nuevos, nuevos y mucho más brillantes.

Esto me lo contaron porque
yo nunca estoy en el centro de mi vida.

Con este mazazo termina Benedetti su poesía. No es imposible, ni tan lejano a ti o a mí. Ante el riesgo, sólo merece la pena seguir a quien nos acerque al centro. En la tradición bíblica, el centro se identifica con el corazón (Dt 30, 14) y la vida auténtica consiste en ir, como decía aquella novela, donde el corazón nos lleve. Pero hay un viaje previo, quizá el más inaplazable: el viaje a nuestro propio corazón. Necesitamos urgentemente guías para caminar –y para volver una y otra vez— a nuestro propio centro donde habitan el Guía (con mayúsculas) y su asombrosa fuente luminosa. Que no nos lo cuenten.

Nacho Boné sj

Los empates nunca llegan


La campaña electoral que se avecina parte de una situación poco frecuente en la vida política española: los sondeos de opinión reflejan, por el momento, un empate técnico entre las expectativas de voto del PSOE y del PP, los dos grandes partidos nacionales. El precedente más claro sería la campaña de 1993, en la que Felipe González y José María Aznar arrancaron muy empatados, con la diferencia de que entonces el PSOE llevaba más de 10 años ininterrumpidos en el poder y ahora José Luis Rodríguez Zapatero cumple una legislatura.

También es verdad que desde que los socialistas perdieron la hegemonía política, las empresas de sondeos de este país no han acertado prácticamente nunca el resultado de unas elecciones generales. Probablemente, porque en España la victoria o fracaso de un partido depende en buena manera de la participación de sus propios simpatizantes, algo muy difícil de medir, especialmente mudable hasta los últimos momentos, sobre todo en el centro-izquierda. Por encima del 75% de participación (como ocurrió en 2004, 1996 y 1993, por ejemplo), el PSOE se mueve con mayor facilidad, mientras que por debajo del 70% encuentra serios problemas (en 2000, los populares consiguieron mayoría absoluta con una participación del 68,7%)

La realidad es que, hasta ahora, y afortunadamente, esos empates no se han mantenido, y que, llegado el momento, los resultados han permitido siempre formar mayorías de apoyo al gobierno de turno razonablemente claras. Nunca ha habido un empate o una victoria por un solo escaño, lo que es muy de agradecer porque hubiera configurado un Congreso muy complicado y una gestión política muy difícil de manejar.

Lo que si parece claro, de momento, es que los dos partidos llegan a las elecciones más bien con un catálogo de ofertas bajo el brazo, para cada grupo de ciudadanos, que con un discurso político global, cohesionado y claro. El programa del presidente José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, con su promesa de acercar al ciudadano la cosa pública y de modificar el talante crispado y de puro enfrentamiento político, ha quedado desvaído y resulta insostenible cara a este nuevo periodo. La evidencia es que esos cambios sólo son posibles con el acuerdo de la oposición y, en el caso del PP, ya existe la seguridad de que ni ha aceptado, ni va a aceptar, la menor relajación en ese sentido.

Mariano Rajoy, por su parte, sólo parece capaz de encontrar su mensaje en una visión catastrófica del presente y, ofertas concretas al margen, en un proyecto de sociedad más claramente conservador (en su sentido reduccionista de falto de innovación) que nunca.

Puestas así las cosas, parece que a los ciudadanos se nos va a pedir que vayamos a las urnas con un objetivo muy simple, restrictivo y poco atractivo: impedir que gobierne el que menos nos guste. El PP moviliza a su gente al grito de "Fuera Zapatero" y el PSOE, a los suyos, con la amenaza del prematuro regreso del PP al poder, y, encima, en la misma versión que la que perdió en 2004.

Son argumentos de peso, sin duda. A veces, evitar un mal puede ser el mayor bien. Pero no está claro que electoralmente este tipo de llamamientos dé los resultados que algunos creen. Una campaña falta de auténtico contenido político, reducida a la lista de ofertas más o menos teledirigidas por sectores y al puro miedo al contrario, puede terminar por hastiar a los ciudadanos, cada vez más hartos de una idea de la política limitada a un simple juego de intereses.

Si las cosas siguen como están, lo que no tendría por qué suceder, lo previsible sería una campaña en la que gana quien comete menos errores. Una campaña en que el máximo riesgo lo correrán los dos partidos en los debates cara a cara entre sus dos candidatos y no en su búsqueda de un contrato político con la sociedad. Una campaña centrada en la capacidad de los dos candidatos presidenciales para no meter la pata y para puntuar en la cara del contrario. Mediáticamente puede resultar muy atractiva, pero desde el punto de vista del contenido de la próxima legislatura no querrá decir gran cosa.

Esa falta de precisión sobre el contenido político de los próximos cuatro años es curiosa, porque si en algo está todo el mundo de acuerdo es en que el periodo 2008-2012 va a ser radicalmente distinto al que acabamos de pasar. Y no sólo en el caso de que se produzca un cambio, sino también si el PSOE revalida su triunfo.

La dureza de la legislatura que ahora acaba ha dejado muchas enseñanzas. Un segundo Gobierno de Zapatero sería, probablemente, muy diferente al actual, con la lupa colocada en puntos muy distintos y con una autonomía, de líneas políticas y de ministros, muy superior a la actual. Sobre todo, si la victoria del PSOE es compatible no sólo con una mejora de sus propios resultados sino, especialmente, con una disminución del de los partidos nacionalistas.

Soledad Gallego-Díaz


Tarde te he amado

Tarde te he amado, Belleza siempre antigua
y siempre nueva. Tarde te he amado.
Y, he aquí que tú estabas dentro y yo fuera.
Y te buscaba fuera. Desorientado, iba corriendo
tras esas formas de belleza que tú habías creado.
Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo
cuando esas cosas me retenían lejos de ti,
cosas cuyo único ser era estar en ti.

Me llamaste, me gritaste e irrumpiste
a través de mi sordera. Brillaste,
resplandeciste y acabaste con mi ceguera.
Te hiciste todo fragancia, y yo aspiré
y suspiré por ti. Te saboreé, y ahora
tengo hambre y sed de ti. Me tocaste,
y ahora deseo tu abrazo ardientemente.

San Agustín

Primera Homilía del Padre General

Primera Homilía del Padre General


Primera homilía de Adolfo Nicolás, sj...

Ante todo quisiera decir que este no es un mensaje para el mundo. Es una simple homilía. Una reflexión en oración sobre las lecturas de hoy para los jesuitas que estamos aquí.

La primera lectura de Isaías creo que nos da a todos nosotros, cristianos, un poco la visión de cuál es nuestra misión en el mundo. Isaías nos dice que todos hemos sido llamados a ser servidores, que estamos aquí para servir. Es un claro mensaje sobre cuál es nuestra misión como jesuitas, como cristianos, como pueblo de Dios. Dios nos hace servidores. En esto el Señor encuentra satisfacción. La traducción española que se ha leído dice que Dios está orgulloso del Siervo. La traducción italiana dice que Dios “tiene satisfacción”. Creo que esta última sea más cercana a lo que la Biblia quiere decir. Más nos hacemos servidores, tanto más le agrada al Señor. Creo que esta es una imagen que debemos llevarnos con nosotros hoy.

Los periódicos, las revistas están jugando estos días con el “cliché”: Que si el Papa negro, el Papa blanco, poder, encuentros, discusiones… Pero todo estos es tán superficial, tan irreal! Esto no es más que un poco de alimento para los que aman la política, pero no para nosotros.

Isaías nos dice: Servir agrada al Señor. Servir es lo que cuenta: Servir a la Iglesia, servir al mundo, servir a los hombres, servir al Evangelio. También San Ignacio nos ha dicho a modo de resumen sobre nuestra vida: En todo amar y servir. Y nuestro Papa, el Santo Padre Benedicto XVI nos ha dicho que Dios es amor. Nos ha recordado la esencia del Evangelio.

Después Isaías nos dice cuál es la fuerza del servidor. La fuerza del servidor es solamente Dios. Nosotros no tenemos otra fuerza. Ni las fuerzas externas de la política, de los negocios, de los medios de comunicación, ni la fuerza interna de la investigación, del estudio, de los títulos. Solamente Dios. Como los pobres. Hace poco conversaba con uno de vosotros, sobre algo que me sucedió en un etiempo en que trabajaba con emigrantes. Una experiencia que me impresionó hondamente. A una Filipina que había tenido muchas dificultades para integrarse en la sociedad japonesa, que había sufrido muchísimo, se le acercó otra filipina pidiéndole consejo: -Tengo dificultades con mi marido, y no sé si divorciarme, si continuar… Le pedía consejo sobre estos problemas bastante habituales. La primera le respondió: -No se que decirte ahora mismo. Pero ven conmigo a la Iglesia y recemos, porque para nosotros los pobres, solamente Dios nos ayuda-. Esto me impresionó mucho, porque es muy verdadero. Para los pobres, solamente Dios es la fuerza. Para nosotros sólo Dios es la fuerza. Para el servicio desinteresado sin condiciones sólo Dios es la fuerza.

Después continua el Profeta hablándonos de salud. Nuestro mensaje es un mensaje de salud, de salvación. Indica más adelante el punto que me ha impresionado más: Nuestro Dios, nuestra fe, nuestro mensaje, nuestra salud, son tan grandes que no se pueden encerrar en un recipiente, en un grupo, en una comunidad, aunque sea una comunidad religiosa. Se trata de noticias de salvación para todas las naciones. Es un mensaje universal porque el mismo mensaje es enorme. Un mensaje que de por sí es irreductible.

Hoy estamos aquí todas las naciones representadas. Todos, todo el mundo está aquí representado. Sin embargo las naciones continúan aún más a abrirse. Pienso yo hoy, para mí cuales son ahora las “naciones”. En efecto, aquí estamos todas las naciones geográficas, pero quizá existen otras naciones, otras comunidades no geográficas, sino humanas que reclaman nuestra asistencia: Los pobres, los marginalizados, los excluídos. En este mundo globalizado aumenta el número de los que son excluídos por todos. De los que son disminuidos, porque en la sociedad sólo tienen cabida los grandes, no los pequeños. Todos los desaventajados, los manipulados, todos estos, son quizá para nosotros estas “naciones”: Las naciones que tienen necesidad del profeta, del mensaje de Dios.

Ayer después de la elección, después del primer schock, llegó el momento de la ayuda fraterna. Todos vosotros me habéis dado un saludo muy generoso, ofreciendo vuestro apoyo y ayuda. Uno de vosotros me ha dicho en un susurro: -¡No te olvides de los pobres!-. Quizá este es el saludo más importante, como cuando Pablo se dirige a las Iglesias más ricas pidiendo para los pobres de Jerusalén. No te olvides de los pobres: Estos son nuestras “naciones”. Esta son las naciones para las que la salvación es todavía un sueño, un deseo. Quizá está ya entre ellas, pero no la perciben.

Y los otros? Los otros son nuestros colaboradores, si participan de la misma perspectiva, que tienen il mismo corazón que Cristo nos ha dado. Y si ellos tienen un corazón todavía más grande, y una visión todavía más grande, entonces somos nosotros los colaboradores suyos. Porque lo que cuenta es la salud, la salvación, la alegría de los pobres. Lo que cuenta, lo que es real es la esperanza, la salvación, la salud. Y nosotros queremos que esta salvación, que esta salud se extienda como una explosión de salvación. Así habla Isaías: Que sea una salvación que a todos alcance. Una salvación según el corazón de Dios, de su voluntad, de su Espíritu.

Nosotros continuamos nuestra Congregación general. Quizá este es el punto que debemos discernir. En este momento de nuestra historia donde debemos poner nuestra atención, nuestro servicio, nuestras energías. O con otras palabras, cuál es el color, el tono, la figura de la salvación hoy para tantos y tantos que tienen de ella necesidad, para tantas “naciones” humanas, no geográficas que todavía reclaman salud. Son muchos los que esperan en una salvación que todavía no hemos comprendido. Abrirse a esta realidad es el desafío, la llamada de este momento.

Así, y con esto vamos al Evangelio de hoy, es como nosotros podemos ser verdaderos discípulos del Cordero de Dios, Aquel que quita nuestros pecados y nos conduce a un mundo nuevo. Y Él, el Cordero de Dios, se ha presentado a sí mismo como Servidor, el que lleva a cumplimiento la doctrina de Isaías, el mensaje de los Profetas. Su identidad de Servidor será el signo, la marca de nuestra propia misión, de la llamada a la que tratamos de responder en estos días.

Oramos todos juntos por este sentido de Misión de la Iglesia, para que sea a favor de las “naciones”, no de nosotros mismos. Las “Naciones” que todavía están lejos, no geográficamente, sino humanamente, existencialmente. Para qué la alegría, la esperanza que viene del Evangelio sea una realidad con la que nosotros podamos colaborar un poco. Haciéndolo con mucho amor, y con un servicio desinteresado.

Adolfo Nicolás, sj