Blogia
cuatrodecididos

portadas

El fin del espectáculo

El fin del espectáculo

La profunda y actual crisis mundial del sistema financiero no sólo está cuestionando la estructura económica del planeta, sino que sitúa como origen culpable la explosión -tan anunciada- de la llamada burbuja inmobiliaria. Sin olvidar, que esta se produce en el contexto de un sistema de escasa -por no decir nula- regulación.

La arquitectura, por tanto, queda como sospechosa de haber contribuido a la construcción de este escenario, o, cuando menos, de resultar afectada por un agotamiento de la fuente de recursos.

Modelo intervencionista. Si aceptamos el juicio de las voces críticas que ya se han alzado para reclamar un cambio de rumbo para la disciplina arquitectónica, éste consistiría en la propuesta de un modelo de intervención, alejado de aquellas gratuidades formales, y de una iconografía basada en una «arquitectura-espectáculo». Lo que resulta indudable es que los síntomas de escasez financiera se han manifestado en la cancelación de proyectos excesivos, como el rascacielos moscovita de Foster en Rusia, o la de los análogos de Nouvel en Nueva York, o Calatrava en Chicago; tampoco parecen ser ajenos a esta reclamación los contenidos de las últimas exposiciones en el MoMA o en la Trienal de Milán; unas propuestas sobre un tipo de vivienda prefabricada, de construcción elemental, o de los experimentos arquitectónicos de los últimos decenios.

Las consecuencias de la crisis no sólo afectan a los procesos constructivos, sino también, a los arquitectos. En España, la paralización de la vivienda tiene un especial significado para la mayoría del colectivo profesional, y de fuera llegan noticias preocupantes de cómo algunas importantes firmas, como es el caso del premio Pritzker en 2007 Richard Rogers, se ven obligados a reducir el número de colaboradores. Y éste ejemplo resulta aún más paradójico, en cuanto que Rogers es uno de los arquitectos que más se ha ocupado en los últimos tiempos por las cuestiones energéticas en la arquitectura y en la ciudad. En este complejo panorama, la pregunta obligada se refiere a aspectos tan determinantes como de qué manera el proyecto arquitectónico puede quedar afectado en su naturaleza específica, en su función social y en su metodología, aunque cabe la duda de si aquella dimensión de la arquitectura que pertenece al plano de la expresión está condicionada desde la lógica económica o siquiera desde la exigencia moral.

Los antecedentes. En octubre de 1929, la Gran Depresión comienza con el crack del mercado accionarial estadounidense, que viene a cuestionar los fundamentos del sistema social. Los bancos entran en quiebra y el desempleo toca fondo en Estados Unidos hacia 1932, con casi trece millones de parados. Miles de inversores pierden sus ahorros, y la capacidad industrial -como es el caso del acero- cae un doce por ciento. Las Hoovervilles (un chabolismo espontáneo en las periferias y descampados urbanos), cobran una dimensión no conocida hasta ese momento. El importante descenso de la edificación obliga a la convocatoria gubernamental de la Conference on Home Building and Home Ownership, en 1931, donde se plantea el problema de la vivienda, con la decisión de una intervención directa de la Administración pública para favorecer una política de préstamos.

El New Deal de Franklin Delano Roosevelt, el nuevo presidente elegido en 1932, que lidera la nueva política reformista, conlleva la creación de dos agencias: la CWA (Civil Works Administration) y la PWA (Public Works Administration), que construyen cerca de setenta por ciento de los nuevos edificios escolares, y porcentajes semejantes en equipamientos públicos, infraestructuras y regeneración de espacios urbanos. Al amparo de la PWA, surgen barrios experimentales y estudios tipológicos sobre la vivienda, pero la tendencia dominante en las «nuevas ciudades» del New Deal se define por el término «greenbelt towns», unos asentamientos que reproducen la utopía «rural-industrial» de la vivienda unifamiliar y dispersa, lo que demuestra que el coste energético no era prioritario en aquella crisis. Pero el grado de autonomía de la innovación de la disciplina arquitectónica podría demostrarse con la comprobación de que muchos de los modelos utilizados se habían formulado previamente a la crisis. Si algún proyecto puede datarse como deudor de aquella nueva atmósfera cultural, podría citar el de Broadacre, realizado por F. Wright, ejemplo de crítica a la gran metrópoli, que tiene sus raíces ideológicas en la tradición anti-urbana de Thoreau y en el movimiento Back-to-the land de Ralph Borsodi. La arquitectura ha seguido su propio camino desde el laboratorio de ideas que ha constituido la Europa de los años veinte, y estas experiencias culturales se trasladan a los Estados Unidos.

Por la senda europea. Aunque Neutra y Schindler realizan en la década de los años veinte sofisticadas obras modernas en la costa occidental, es significativa la fecha de 1932 (cuando la crisis comienza a remontar): en la exposición del MoMA con el título de The International Style: Architecture since 1922, Hitchcock y P. Johnson facilitan la implantación de los experimentos formales europeos. Más importante aún resulta la presencia de los maestros europeos que se trasladan desde la Alemania nazi, como Gropius, Breuer, Mies van der Rohe, Hilberseimer... o, en el territorio de las artes plásticas, Moholy-Nagy y Albers. Si Mies trabaja en el proyecto del nuevo campus para el Illinois Institute of Technology de Chicago desde 1939, Gropius define, en colaboración con Konrad Wachsmann, el nuevo sistema de montaje para la General Panel Corporation, (packaged house system). En ambos casos, los dos están adaptando los esquemas previos de innovación que la convulsa Europa no les ha permitido.

Porque hay que recordar ideas arquitectónicas tan fundamentales para el desarrollo posterior de la arquitectura, como el esquema «Dom-ino», que había inventado Le Corbusier -todavía sólo Jeanneret- con la ayuda de Max Dubois. Y aunque la propuesta respondía a las necesidades de industrialización de la vivienda moderna, tendrá, como el proyecto de la Casa Citrohan de 1922, la función nuclear de proyectos magistrales como la Villa Stein, en Garches (1928) o la Villa Saboya, en Poissy (1928-1931). No sólo son estas las obras maestras producidas en la crisis: Pierre Chareau y Bernard Bijvoet construyen, en París, la Maison de Verre entre 1928 y 1931, y la Bauhaus de Dessau en 1926. La exposición de experiencias en vivienda moderna -la Weissenhof-Siedlung de Stuttgart- es de 1927, por no citar las experiencias constructivistas de Mélnikov o Guinzburg en estos años, las «Siedlung» de Bruno Taut y Martin Wagner en Alemania, o las experiencias holandesas de Oud, Van der Vlugt y Mart Stam, entre otros muchos. De hecho, el Pabellón de Barcelona de Mies van der Rohe es del año 1929.

Símbolos. Otro icono del siglo XX, la Casa de la Cascada, de Wright, es un proyecto que se termina en el periodo de 1934 a 1937, como la Cité de Refuge, de Le Corbusier (1929-1933) o las primeras obras de Alvar Aalto en Finlandia. Quizás nadie mejor que el propio Le Corbusier para relatar la experiencia de este periodo crucial: «¿Qué hemos hecho, pues, durante estos años de 1929 a 1934? En primer lugar, algunos edificios, y, desde luego, muchos grandes estudios de urbanismo. Estos edificios han tenido el papel de laboratorios». La edificación resulta se ve afectada, en cuanto a producción, por las crisis económicas, pero la disciplina arquitectónica parece poseer lógica temporal propia. España sufrió la crisis de 1993, curiosamente también como epílogo de una exposición internacional, entonces la de Sevilla, pero ello no impidió la realización de obras como el cementerio de Igualada de Miralles-Pinós, el inicio de la brillante -y trágicamente truncada- trayectoria del joven catalán. El Kursaal de San Sebastián de Rafael Moneo es también de esta década, en la que maestros extranjeros como Gehry y Siza construyen sus museos de Bilbao y Santiago de Compostela, respectivamente. Y Manuel Gallego, Llinás, Ferrater, Tuñón-Mansilla, Ábalos-Herreros? representantes de distintas generaciones impiden el vacío de la intensa creatividad arquitectónica española.

Hoy la crisis económica viene precedida de una reflexión sobre la eficiencia energética de la arquitectura y la ciudad, algo más complejo que lo que la palabra-amuleto «sostenibilidad» (a veces refugio de la falta de talento arquitectónico) intenta expresar. También comienza con el cierre de otra Exposición Universal, la de Zaragoza. Aquí el palacio de Congresos, de Nieto y Sobejano, y el Pabellón de España, de Mangado, podrían representar las líneas de fuerzas de la continuidad creativa. El pabellón-puente de Zaha Hadid es el camino agotado en ese fin de fiesta. Hagamos caso a Hillary Clinton: «Nunca desaproveches una buena crisis».

Juan Miguel Hernández León en ABCD las artes y las letras.

Una crisis global exige una solución global

Una crisis global exige una solución global

"La crisis se ha agudizado desde nuestra última reunión"

"Grandes fallos en el sector financiero fueron causas decisivas de la crisis"

"Acometemos una expansión fiscal concertada sin precedentes"

Documento íntegro de la cumbre de los líderes del G-20 tras la reunión de Londres

1. Nosotros, los líderes del Grupo de los Veinte, nos hemos reunido en Londres el 2 de abril de 2009.

2. Nos enfrentamos al mayor reto para la economía mundial de la era contemporánea; una crisis que se ha agravado desde que nos reunimos la última vez, que afecta a la vida de las mujeres, hombres y niños de todos los países y todos los países deben aunar esfuerzos para resolverla. Una crisis global exige una solución global.

3. Partimos de la creencia de que la prosperidad es indivisible; de que el crecimiento, para que sea constante, tiene que ser compartido; y de que nuestro plan global para la recuperación debe centrarse en las necesidades y los puestos de trabajo de las familias que trabajan con ahínco, no sólo en los países desarrollados, sino también en los mercados incipientes y en los países más pobres del mundo; y debe reflejar los intereses no sólo de la población actual, sino también de las generaciones futuras. Creemos que el único cimiento sólido para una globalización sostenible y una prosperidad creciente para todos es una economía mundial abierta basada en los principios de mercado, en una regulación eficaz y en instituciones globales fuertes.

4. Por tanto, hoy nos hemos comprometido a hacer lo que sea necesario para: restablecer la confianza, el crecimiento y el empleo; reparar el sistema financiero para restaurar el crédito; reforzar la regulación financiera para reconstruir la confianza; financiar y reformar nuestras instituciones financieras internacionales para superar esta crisis y evitar crisis futuras; fomentar el comercio y la inversión globales y rechazar el proteccionismo para apuntalar la prosperidad; y construir una recuperación inclusiva, ecológica y sostenible.

Si actuamos conjuntamente para cumplir estas promesas, sacaremos a la economía mundial de la recesión y evitaremos que vuelva a producirse una crisis como ésta en el futuro.

5. Los acuerdos que hemos alcanzado hoy constituyen un programa adicional de 1,1 billones de dólares de apoyo para restaurar el crédito, el crecimiento y el empleo en la economía mundial. Las meiddas son las siguientes: triplicar los recursos a disposición del FMI hasta los 750.000 millones de dólares; apoyar una nueva partida de Derechos Especiales de Giro (DEG) de 250.000 millones de dólares y al menos 100.000 millones de dólares en préstamos adicionales por parte de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD); garantizar 250.000 millones de dólares de apoyo para la financiación del comercio; y utilizar los recursos adicionales de las ventas de oro acordadas por el FMI para la financiación concesional de los países más pobres.

Junto con las medidas que hemos tomado cada uno en el plano nacional, esto constituye un plan global para la recuperación a una escala sin precedentes.

Restaurar el crecimiento y el empleo
6. Vamos a emprender una ampliación fiscal concertada y sin precedentes, que salvará o creará millones de empleos que de otro modo se habrían destruido y que, para finales de año, representará 5 billones de dólares, elevará la producción en un 4% y acelerará la transición hacia una economía ecológica. Nos hemos comprometido a proporcionar la escala de apoyo fiscal sostenido necesaria para reactivar el crecimiento.

7. Nuestros bancos centrales también han tomado medidas excepcionales. Se han reducido los tipos de interés de forma radical en la mayoría de los países y nuestros bancos centrales han prometido mantener políticas de expansión durante el tiempo que sea necesario y utilizar toda la gama de instrumentos de política monetaria, incluidos los instrumentos poco convencionales, que estén en concordancia con la estabilidad de precios.

8. Nuestras medidas para restablecer el crecimiento no darán resultado hasta que no restauremos el préstamo interno y los flujos internacionales de capital. Hemos proporcionado un apoyo significativo y extenso a nuestros sistemas bancarios para dar liquidez, recapitalizar las instituciones financieras y abordar con decisión el problema de los activos afectados. Nos hemos comprometido a tomar todas las acciones necesarias para restablecer el flujo normal del crédito a través del sistema financiero y garantizar la solidez de las instituciones sistémicamente importantes, aplicando nuestras políticas en concordancia con el marco acordado por el G-20 para restablecer los préstamos y reparar el sector financiero.

9. En conjunto, estas acciones constituirán el mayor estímulo fiscal y monetario y el programa de apoyo más extenso para el sector financiero de los últimos tiempos. Actuar conjuntamente refuerza el impacto y las medidas políticas excepcionales anunciadas hasta la fecha deben llevarse a la práctica sin demora. Hoy hemos acordado 1 billón de dólares más de recursos adicionales para la economía mundial a través de nuestras instituciones financieras internacionales y la financiación del comercio.

10. El mes pasado, el FMI calculó que se reanudaría el crecimiento mundial en términos reales y superaría el 2% para finales de 2010. Confiamos en que las acciones que hemos acordado hoy y nuestro compromiso inquebrantable de cooperar para restablecer el crecimiento y el empleo, al tiempo que preservamos la sostenibilidad fiscal a largo plazo, acelerará la vuelta a un crecimiento positivo. Hoy nos comprometemos a llevar a cabo cualquier acción que sea necesaria para asegurar este resultado e instamos al FMI a evaluar periódicamente las acciones emprendidas y las acciones globales necesarias.

11. Estamos decididos a garantizar la sostenibilidad fiscal a largo plazo y la estabilidad de precios y pondremos en marcha estrategias de salida creíbles frente a las medidas que se han de tomar ahora para apuntalar el sector financiero y restablecer la demanda global. Estamos convencidos de que si aplicamos las políticas que hemos acordado, limitaremos los costes a largo plazo de nuestras economías y, por tanto, reduciremos la escala de la consolidación fiscal necesaria a largo plazo.

12. Llevaremos a cabo todas nuestras políticas económicas en colaboración y de manera responsable en lo que respecta a su impacto para otros países. Nos abstendremos de una devaluación competitiva de nuestras monedas y fomentaremos un sistema monetario internacional estable y en buen funcionamiento. Apoyaremos, ahora y en el futuro, la supervisión sincera, equilibrada e independiente por parte del FMI de nuestras economías y nuestros sistemas financieros, de las repercusiones de nuestras políticas para los demás y de los riesgos a los que se enfrenta la economía global.

Fortalecimiento de la supervisión y la regulación financieras
13. Los grandes fallos en el sector financiero y en la regulación y la supervisión financieras fueron causas fundamentales de la crisis. La confianza no se recuperará hasta que no reconstruyamos la confianza en nuestro sistema financiero. Tomaremos medidas para crear un marco supervisor y regulador más fuerte y globalmente más coherente para el futuro sector financiero, que apoye un crecimiento mundial sostenible y cubra las necesidades de empresas y ciudadanos.

14. Cada uno de nosotros acuerda garantizar que establecerá unos sistemas reguladores fuertes. Pero también estamos de acuerdo en establecer una mayor coherencia y una cooperación sistemática entre países, y el marco de criterios elevados acordados internacionalmente que un sistema financiero mundial requiere. El fortalecimiento de la regulación y de la supervisión debe promover el decoro, la integridad y la transparencia; proteger frente al riesgo en todo el sistema financiero; amortiguar en lugar de amplificar el ciclo financiero y económico; reducir la dependencia de fuentes de financiación indebidamente arriesgadas; y desincentivar la excesiva asunción de riesgos. Los reguladores y los supervisores deben proteger a los consumidores y a los inversores, apoyar la disciplina de mercado, evitar impactos perjudiciales en otros países, reducir el alcance del arbitraje regulador, fomentar la competencia y el dinamismo, y mantenerse al día con las innovaciones del mercado.

15. Con este fin estamos aplicando el Plan de Acción acordado en nuestra última reunión, tal como se establece en el informe de evolución adjunto. Hoy también hemos emitido una Declaración, El fortalecimiento del sistema financiero. En concreto, acordamos:

-Establecer un nuevo Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) con mayores competencias, como sucesor del Foro de Estabilidad Financiera (FSF), que incluya todos los países del G-20, los miembros del FSF, España, y la Comisión Europea;

-Que el FSB deberá colaborar con el FMI para advertir de antemano los riesgos macroeconómicos y financieros y sobre las medidas necesarias para superarlos;

-Remodelar nuestros sistemas reguladores de modo que nuestras autoridades puedan detectar y tomar en cuenta los riesgos;

-Ampliar la regulación y la vigilancia a todas las instituciones, los instrumentos y los mercados financieros sistémicamente importantes. Esto incluirá, por primera vez, a fondos de cobertura sistémicamente importantes

-Respaldar y aplicar los nuevos y estrictos principios del FSF sobre remuneración y compensación y apoyar los planes de compensación sostenibles y la responsabilidad social corporativa de todas las empresas.

-Tomar medidas, una vez asegurada la recuperación, para mejorar la calidad, la cantidad y la coherencia internacional del capital en el sistema bancario. En el futuro, la regulación debe impedir un endeudamiento excesivo y exigir la acumulación de reservas de recursos en momentos de prosperidad;

-Tomar medidas contra las jurisdicciones no cooperativas, incluidos los paraísos fiscales. Estamos dispuestos a desplegar sanciones para proteger nuestras finanzas públicas y nuestros sistemas financieros. La era del secreto bancario se ha acabado. Señalamos que la OCDE ha publicado hoy una lista de países evaluados por el Foro Mundial de acuerdo con la norma internacional para el intercambio de información fiscal;

-Solicitar a los encargados de establecer las normas contables que colaboren urgentemente con supervisores y reguladores para mejorar los criterios de valoración y provisión, y alcanzar un conjunto de normas contables mundiales de alta calidad;

-Ampliar la supervisión y el registro regulador a las Agencias de Calificación de Crédito para garantizar que cumplen el código internacional de buenas prácticas, en especial para impedir conflictos de interés inaceptables.

16. Ordenamos a nuestros ministros de Finanzas que completen la aplicación de estas decisiones de acuerdo con el calendario establecido en el Plan de Acción. Hemos pedido al FSB y al FMI que hagan un seguimiento de la evolución, trabajando con el Grupo de Trabajo de Acción Financiera y otros organismos pertinentes, y que presenten un informe en la siguiente reunión de nuestros ministros de Finanzas que se celebrará en Escocia en noviembre.

Fortalecimiento de nuestras instituciones financieras mundiales
17. Los nuevos mercados y los países en vías de desarrollo, que han sido el motor del reciente crecimiento mundial, afrontan también ahora retos que se suman a la actual recesión de la economía mundial. Para la confianza mundial y la recuperación económica es imperativo que sigan recibiendo capital. Esto exigirá un reforzamiento considerable de las instituciones financieras internacionales, en especial el FMI. Por lo tanto, hoy hemos acordado aportar 850.000 millones de dólares de recursos adicionales a las instituciones financieras mundiales para respaldar el crecimiento en los nuevos mercados y en los países en vías de desarrollo, mediante la financiación del gasto contracíclico, la recapitalización bancaria, infraestructuras, la financiación del comercio, el apoyo a la balanza de pagos, la refinanciación de deudas, y el apoyo social. Con este fin:

- Hemos aceptado aumentar los recursos de los que dispone el FMI mediante la aportación inmediata por parte de los miembros de 250.000 millones, posteriormente incorporados a unos Nuevos Acuerdos de Préstamo ampliados y más flexibles, incrementados en unos 500.000 millones de dólares, y considerar la solicitud de préstamos en el mercado si fuese necesario; y

-Apoyamos un aumento considerable del préstamo, de al menos 100.000 millones, por parte de los Bancos de Desarrollo Multilaterales (BDM), incluso a países de rentas bajas, y garantizamos que todos los BDM tendrán el capital adecuado.

18. Es esencial que estos recursos puedan usarse de manera eficaz y flexible para fomentar el crecimiento. A este respecto acogemos favorablemente el progreso que ha hecho el FMI con su nueva Línea de Crédito Flexible (LCF) y su marco de préstamo y condiciones reformado, que permitirá al Fondo garantizar que sus recursos abordan con eficacia las causas subyacentes de las necesidades financieras de la balanza de pagos de los países, en especial la retirada de los flujos de capital externo a la banca y a los sectores corporativos. Apoyamos la decisión de México de solicitar un acuerdo de LCF.

19. Hemos acordado apoyar una asignación general de Derechos Especiales de Giro que inyectará 250.000 millones de dólares a la economía mundial y aumentará la liquidez global, y la urgente ratificación de la Cuarta Enmienda.

20. Para que nuestras instituciones financieras contribuyan a paliar la crisis y a prevenir crisis futuras debemos fortalecer su trascendencia, su eficacia y su legitimidad a más largo plazo. Por ello, junto con el aumento significativo de los recursos acordado hoy, estamos decididos a reformar y modernizar las instituciones financieras internacionales para garantizar que puedan ayudar de forma eficaz a los miembros y a los accionistas en los nuevos desafíos a los que se enfrentan. Modificaremos sus competencias, su alcance y su gestión para que reflejen los cambios en la economía mundial y los nuevos desafíos de la globalización, y para que las economías emergentes y en vías de desarrollo, incluso las más desfavorecidas, tengan más voz y representación. Esto debe ir acompañado de medidas para incrementar la credibilidad y la responsabilidad de las instituciones a través de una mejor supervisión estratégica y toma de decisiones. Para ello:

-Nos comprometemos a aplicar el plan de la cuota del FMI y a manifestar las reformas acordadas en abril de 2008 y a apelar al FMI para que complete la siguiente revisión de cuotas en enero de 2011;

-Acordamos que, además de esto, debería tenerse más en cuenta una mayor participación por parte de los Gobernadores del Fondo a la hora de aportar una dirección estratégica al FMI y aumentar su obligación de rendir cuentas

-Nos comprometemos a implementar las reformas del Banco Mundial acordadas en octubre de 2008. Esperamos nuevas recomendaciones en las próximas reuniones sobre reformas en cuestiones de voz y representación con un calendario acelerado, para ser acordadas en las Reuniones de Primavera de 2010;

-Acordamos que los directores y las cúpulas directivas de las instituciones financieras internacionales deberán ser elegidos a través de un proceso de selección abierto, transparente y basado en los méritos;

-En la línea de las actuales revisiones del FMI y del Banco Mundial hemos pedido al Presidente que, de forma conjunta con los Ministros de Finanzas del G- 20, mantenga consultas exhaustivas dentro de un proceso inclusivo y nos comunique en la próxima reunión las propuestas para otras posibles reformas para mejorar el grado de adecuación y adaptabilidad de los IFI.

21. Además de reformar nuestras instituciones financieras internacionales para adecuarlas a los nuevos desafíos de la globalización, acordamos la conveniencia de un nuevo consenso global sobre los valores esenciales y los principios que fomentarán una actividad económica sostenible. Apoyamos el debate sobre dicha carta para el desarrollo de una actividad económica sostenible con vistas a ampliar el tema en nuestra siguiente reunión. Tomamos nota del trabajo iniciado en otros foros en relación a ello y esperamos debatir más sobre esta carta para una actividad económica sostenible.

Resistir al proteccionismo y promover el comercio y la inversión mundiales
22. El crecimiento del comercio mundial ha sostenido una prosperidad cada vez mayor durante medio siglo. Pero ahora está cayendo por primera vez en 25 años. El descenso de la demanda se ve agravado por el aumento de las presiones proteccionistas y por el retroceso del crédito al comercio. Reafirmar el comercio y la inversión mundiales es esencial para restaurar el crecimiento global. No repetiremos los errores históricos del proteccionismo de eras anteriores. Para ello:

-Reafirmamos el compromiso asumido en Washington: abstenernos de levantar nuevas barreras a la inversión o al comercio de bienes y servicios, de imponer nuevas restricciones, o de aplicar medidas incoherentes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para estimular las exportaciones. Además, rectificaremos sin demora cualquiera de dichas medidas. Aplazamos este compromiso hasta finales de 2010;

-Minimizaremos cualquier impacto negativo para el comercio y la inversión de nuestras acciones de política interior incluyendo la política fiscal y las medidas de apoyo al sector financiero. No nos refugiaremos en el proteccionismo financiero y especialmente en medidas que limiten el movimiento de capitales, especialmente hacia los países en vías de desarrollo;

-Notificaremos sin demora a la OMC cualquier medida de ese tipo y pediremos a la OMC que, junto con otros organismos internacionales, dentro de sus respectivas competencias, controle nuestra adherencia a dichas promesas e informe públicamente sobre ella con carácter trimestral;

-Tomaremos, al mismo tiempo, todas las medidas que estén en nuestra mano para fomentar y facilitar el comercio y la inversión;

-Garantizaremos la disponibilidad de al menos 250.000 millones de dólares durante los próximos dos años para apoyar la financiación de operaciones comerciales a través de nuestro crédito a la exportación y agencias de inversión y a través de los Bancos Multilaterales de Desarrollo. También pedimos a nuestros reguladores que hagan uso de la flexibilidad disponible en los requerimientos de capital para la financiación del comercio.

23. Seguimos comprometiéndonos a alcanzar una conclusión ambiciosa y equilibrada para la Ronda de Desarrollo de Doha, urgentemente necesaria. Eso podría suponer un estímulo para la economía mundial de al menos 150.000 millones de dólares al año. Para conseguirlo, nos comprometemos a continuar en la línea del progreso ya realizado, también en lo que respecta a las modalidades.

24. Aportaremos un punto de vista y una atención política renovados a este tema fundamental en el próximo período y utilizaremos nuestro trabajo continuado y todas las reuniones internacionales necesarias para impulsar el progreso.

Garantizar una recuperación justa y sostenible para todos
25. Estamos decididos no sólo a restaurar el crecimiento, sino también a establecer las bases de una economía mundial justa y sostenible. Reconocemos que la crisis actual tiene un impacto desproporcionado para los más vulnerables en los países más pobres y reconocemos nuestra responsabilidad colectiva para mitigar el impacto social de la crisis y minimizar los daños a largo plazo que pueda sufrir el mundo. Con este fin:

-Reafirmamos nuestro compromiso histórico de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y cumplir las promesas de nuestras respectivas ayudas oficiales al desarrollo, incluidos los compromisos referidos a la ayuda al comercio, la condonación de la deuda y los acuerdos de Gleneagles, especialmente en relación con el África subsahariana; -las acciones y decisiones que hemos acordado hoy proporcionarán un fondo de 50.000 millones de dólares destinado a apoyar la protección social, impulsar el comercio y salvaguardar el desarrollo en los países con pocos recursos, como parte de un aumento significativo de la ayuda en tiempos de crisis a estos y otros países en vías de desarrollo y mercados emergentes;

-Vamos a hacer que estén disponibles recursos destinados a la protección social en los países más pobres, entre otras cosas mediante la inversión en la seguridad alimentaria a largo plazo y las contribuciones bilaterales voluntarias al fondo de vulnerabilidad del Banco Mundial, incluidos el Fondo para la Respuesta Social Rápida y la Herramienta para las Crisis de Infraestructuras;

-Hemos acordado, de forma consecuente con el nuevo modelo de ingresos, que se usarán recursos adicionales procedentes de ventas pactadas de oro del FMI, junto con ingresos procedentes de excedentes, para proporcionar una financiación adicional, privilegiada y flexible de 6.000 millones de dólares a los países más pobres durante los dos o tres próximos años. Hacemos un llamamiento al FMI para que presente propuestas concretas en las reuniones de primavera;

-Hemos acordado revisar la flexibilidad del Marco de Sostenibilidad de la Deuda y pedir al FMI y al Banco Mundial que informen al Comité Monetario y Financiero Internacional y al Comité de Desarrollo en las reuniones anuales; y

-Hacemos un llamamiento a la ONU para que, trabajando de forma conjunta con otras instituciones mundiales, establezca un mecanismo eficaz para supervisar el impacto de la crisis sobre los más pobres y vulnerables.

26. Reconocemos la dimensión humana que tiene la crisis. Nos comprometemos a apoyar a aquellos afectados por la crisis mediante la creación de oportunidades de empleo y mediante medidas de apoyo a los ingresos. Construiremos un mercado laboral justo y favorable para las familias, hombres y mujeres. Agradecemos por ello los informes de la Conferencia sobre Trabajo de Londres y la Cumbre Social de Roma y los principios clave que ambas han propuesto. Apoyaremos el empleo estimulando el crecimiento, la inversión en educación y la formación, y mediante políticas activas para el mercado laboral centradas en los más vulnerables. Hacemos un llamamiento a la Organización Mundial del Trabajo para que, trabajando con otras organizaciones competentes, haga una valoración sobre las medidas tomadas y las que sean necesarias para el futuro.

27. Hemos acordado hacer el mejor uso posible de las inversiones financiadas por los programas de estímulo fiscal, con el objetivo de construir una recuperación resistente, sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Llevaremos a cabo una transición hacia unas tecnologías e infraestructuras limpias, innovadoras, poco contaminantes y que usen eficazmente los recursos. Animamos a las instituciones para el desarrollo a que contribuyan con todos sus esfuerzos al logro de este objetivo. Estableceremos más medidas para la construcción de economías sostenibles y trabajaremos juntos en ellas.

28. Reafirmamos nuestro compromiso de afrontar la amenaza del cambio climático irreversible, basándonos en el principio de las responsabilidades compartidas pero diferenciadas, y de alcanzar un acuerdo en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático que se celebrará en Copenhague en Diciembre de 2009.

Cumplimiento de nuestros compromisos
29. Nos hemos comprometido a trabajar juntos con urgencia y determinación para transformar estas palabras en hechos. Hemos acordado reunirnos de nuevo antes de que finalice este año para comprobar la evolución de nuestros compromisos.

Cumbre del G-20 en Londres

La justicia empieza a asumir el verde

La justicia empieza a asumir el verde

Grandes proyectos de obra son paralizados por su impacto ambiental - La Administración descubre la dureza de las leyes - Los ecologistas batallan con profesionalidad en los tribunales


Los jueces están perdiendo el miedo a paralizar grandes obras, a menudo públicas, para salvar un árbol o un animal protegido. Hay casos extremos, como el que protagonizó el miércoles el Tribunal Superior de Justicia de Canarias al suspender de forma indefinida las obras del puerto de Granadilla (en Tenerife, más de 300 millones de inversión prevista) para preservar una alga protegida.

Pero hay muchos más. El oso pardo paró la estación de esquí de San Glorio; el hotel del Algarrobico es ilegal y el juez considera que la Junta manipuló los planos de un parque natural para permitirlo; uno de los mayores proyectos eólicos fue anulado por estar en zona de urogallo; la cigüeña negra impidió la urbanización en Las Navas del Marqués, y un ex consejero de Murcia fue detenido el miércoles por la recalificación de una zona con águila perdicera y tortuga mora. David vence cada vez más a Goliat.

El fiscal coordinador de Medio Ambiente y Urbanismo, Antonio Vercher, considera que algo se mueve: "Claro que hay un cambio. Teníamos las leyes y ahora cada vez más tenemos las sentencias". En 2006, las fiscalías de Medio Ambiente y Urbanismo lograron 295 condenas; en 2007 la cifra fue de 407 y la cifra siguió previsiblemente subiendo en 2008. Jaime Doreste, coordinador del área legal de Ecologistas en Acción, coincide: "Antes salíamos a hombros si ganábamos un pleito, ahora nos toman más en serio y ya no es tan raro".

Hay varios factores que explican este cambio de tendencia. Y el caso canario reúne varios de ellos. El tribunal estimó la petición de los ecologistas de Ben Magec, que denunciaron que la Consejería de Medio Ambiente vulneró su propio decreto al descatalogar una pradera submarina frente el puerto. Dicho decreto, de 2001, exige razones científicas para descatalogar cualquier especie protegida. Pero la desprotección se hizo sólo para poder construir el puerto de contenedores, con el que Canarias quería convertirse en puente entre Europa, África y América.

El caso es el típico en el que una Administración se pilla los dedos con su propia ley. Alguien en Medio Ambiente elabora una norma estricta y nadie prevé las consecuencias. Puede que incluso la declaración del espacio protegido le sirva a esa misma Administración para ponerse medallas sobre su apuesta por el medio ambiente. Años después esa norma es incompatible con algún proyecto de la comunidad.

El catedrático de Derecho Administrativo de León Carlos González Antón explica que es un caso frecuente: "Se declaran Zonas de Protección para las Aves y Lugares de Interés Comunitario y creen que eso sólo sirve para ponerlo en un mapa. Se enorgullecen de la cantidad de espacios protegidos que tienen y luego intentan saltárselo". La Junta de Castilla y León ha copiado una estrategia que ya siguieron Murcia o Baleares y ha comenzado a aprobar por ley sus grandes proyectos. Así consigue que sólo el Constitucional los pueda anular.

La alegría de los ecologistas con el auto que paraliza Granadilla es total, entre otras cosas porque no les han pedido fianza. La Autoridad Portuaria (Canarias y Gobierno central) pidió que los ecologistas avalasen su petición con 31,873 millones de euros por los daños que podía causar la paralización. El tribunal admite que al parar la obra -que ya estaba en marcha- puede ocasionar graves perjuicios, pero que ese daño "no puede prevalecer sobre el riesgo de daños al medio ambiente".

Doreste es coordinador del área legal de Ecologistas en Acción en la que colaboran unos 50 abogados. Consiguió una sentencia en la que se declaraba ilegal la duplicación de una carretera de la Comunidad de Madrid por hacerse sin declaración de impacto ambiental. Pero cuando llegó el fallo ya era tarde. La Justicia había exigido a Ecologistas en Acción una fianza de 497.367 euros que no pudieron reunir y Madrid construyó la carretera.

Los ecologistas actúan de forma cada vez más profesional y ganan más casos. "En mi clase hace años simulaba un pleito en el que defendía el impacto de una obra sobre el milano real. Llevaba allí a un juez de verdad y un día se empezó a reír. Hoy ya no pasaría", resume González Antón.

En junio pasado, la Sociedad Española de Ornitología recurrió un parque eólico en una zona protegida de urogallos en León. Presentó informes técnicos en los que se suele incluir los censos de la especie y los nidos localizados por GPS. El juez accedió a paralizar las obras. "La urgencia requerida parece de una claridad meridiana", señaló sobre el perjuicio a esta especie en peligro.

Doreste señala que en los últimos años han conseguido la implicación de universidades e investigadores. "En teoría estaban por la conservación, pero en la práctica se mojaban poco. Ahora cada vez apoyan más los recursos ecologistas".

Así ocurrió en el caso del alga de Granadilla, la seba, por la que científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC han pedido al Ministerio de Fomento que paralice la obra. El auto del tribunal canario que deja en suspenso la obra admite que las dos partes -ecologistas y Administración- presentaron "sólidos argumentos".

En el recurso contra la estación de esquí de San Glorio (en la Cordillera Cantábrica, en una zona en la que vive una de las dos únicas poblaciones de oso pardo autóctono) los ecologistas incluyeron informes de la Universidad de León o del CSIC.

El tribunal les dio crédito y, en abril pasado, admitió que, como señalan los informes científicos, "es muy dudosa la viabilidad económica" de la estación "por el cambio climático". De nuevo, el tribunal consideró que la Junta de Castilla y León había aprobado la estación en contra de su propia normativa.

Muchos de los abogados de los ecologistas trabajan en su despacho de día y sacan tiempo para llevar gratis asuntos de medio ambiente. Algunos salen al campo por afición y quieren preservar los lugares que aman. Es el caso de Mario Gómez, un letrado que ha llevado el caso del refugio de cigüeñas de Las Navas del Marqués (Ávila). El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló la urbanización, entre otras cosas, porque invadía una zona de cría de la cigüeña negra, una especie en peligro de extinción.

Gómez, que representa a la asociación Centaurea, participa en el proceso penal para ver si hubo prevaricación en la aprobación de los 1.600 chalés y los hoteles y el campo de golf a costa de talar 34.500 pinos maduros. En el procedimiento está imputado el ex director general de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Mariano Torre, entre otros altos cargos, y, lo más relevante, 14 técnicos que en algún momento avalaron con su firma el proyecto. Alguno de ellos lo hizo contradiciendo sus informes previos. En la investigación de la recalificación de La Zerrichera (Murcia), un paraje de 253 hectáreas, en parte protegido, hay imputados dos cargos intermedios que colaboraron en la autorización de 4.000 viviendas, un hotel de lujo y un campo de golf. José María Ródenas, subdirector de Vivienda y Urbanismo, firmó en junio de 2005 contra la recalificación pero meses más tarde la apoyó. El último imputado en la causa (hay diez cargos en ella) fue el ex consejero de Medio Ambiente y ex delegado del Gobierno del PP en Murcia, Francisco Marqués.

En Palencia, un tribunal investiga la manipulación de un informe de la Universidad de Valladolid para construir dos presas de riego. Los informes originales, encargados por la empresa pública Tragsatec, alertaban de que tendrían impacto en el ecosistema pero los que aparecieron en el expediente, pese a ser idénticos, ofrecían conclusiones distintas.

La Asociación Ríos con Vida lo denunció al juzgado y el pasado 12 de febrero uno de los autores del informe declaró ante el juez que, en efecto, su estudio ofrecía conclusiones distintas sobre el "efecto barrera para la emigración de las truchas". En el original ponía que el impacto sería "severo y permanente". En el que selló la Junta de Castilla y León y que sirvió para autorizar las presas figura como moderado.

A raíz del caso de Las Navas del Marqués, algunos funcionarios se cuidan a la hora de firmar determinados dictámenes. "Ya no aprobamos nada en lo que haya dudas. Todo el mundo lleva mucho cuidado", explica un miembro de la comisión de prevención ambiental de Ávila.

En la planta submarina canaria, los técnicos de Medio Ambiente José Martín Esquivel y Leopoldo Moro Abad no avalaron la decisión de sus superiores de desproteger el sebadal frente al puerto. Ellos defendieron que hacerlo no obedecía a "razones biológicas ni de conservación de la especie". Su informe ha sido clave en la paralización de la obra.

Esto demuestra que los técnicos empiezan a comparecer ante la justicia por sus dictámenes y, por otra parte, que la Administración a menudo consideró estos temas como obstáculos menores, en los que bastaba con alterar un plano o emitir un dictamen para eludir la normativa ambiental.

El hotel del Algarrobico, en Carboneras (Almería) era legal a los ojos de la Junta de Andalucía del PSOE. Y lo era pese a estar en un terreno protegido en un parque natural y a sólo 20 metros del mar. Que estaba en el parque natural, el del Cabo de Gata, se veía al pasar por allí, ya que una señal lo explicaba. Y así constaba en el Boletín Oficial que delimitó los usos del parque.

Sin embargo, la Junta sostuvo durante años que el terreno era urbanizable. El 11 de marzo de 2008, en un escrito al juzgado, el jefe de gabinete de planificación de la Junta, Antonio Garzás, explicó que la calificación como zona no urbanizable originalmente fue "un error" y que lo rectificaron "por vía de hecho", cambiando los planos pero sin publicarlo en ningún boletín oficial. El juez que ilegalizó el hotel consideró que esa "burda maniobra" dio "apariencia de legalidad a lo que es manifiestamente ilegal". La fiscalía se ha visto obligada a investigar la modificación de los planos después de archivar una denuncia similar.

Los casos son tan flagrantes que demuestran la impunidad con la que durante años se ha retorcido la legislación ambiental. El presunto cabecilla de la trama corrupta que ha investigado el juez Baltasar Garzón, Francisco Correa, declara en una de las grabaciones aportadas al sumario, al hablar de un plan urbanístico: "Hay un tema medioambiental que lo desbloqueo yo". Esa frase resume el sentir de muchos de los promotores, que siempre prefirieron los enclaves protegidos.

Fernando Jiménez, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Murcia y experto en corrupción, afirma que es pronto para ser rotundo, pero que comienza a percibir "cierto hartazgo profesional" contra estas prácticas.

Por eso Gómez, el abogado de Las Navas del Marqués, reduce el optimismo: "Tenemos leyes de medio ambiente muy estrictas y amplias. La inmensa mayoría son directivas europeas, que a veces son muy avanzadas. Los jueces han tardado años en aplicarlas y ahora que empiezan a hacerlo a veces chirría al encontrarse con una sociedad que no siempre está en esa sintonía".

Además, sobre muchos de estos proyectos paralizados por el impacto ambiental, sobrevuela la sombra de una corrupción más profunda: "A veces sólo llegamos a ver el fallo en el trámite ambiental, que ha dejado rastro, pero te queda un halo de sospecha, debido al dinero que se mueve en estas obras", resume Gómez.

La Reina visitó el paraje protegido de Las Médulas, en León. Allí contempló con sorpresa cómo una enorme cantera destacaba el paisaje. Era el 16 de septiembre de 1999. "Los romanos hicieron estas canteras [el paraje es resultado de las explotaciones de oro romanas] y estas son las que hacemos ahora", le explicó, azorado, un funcionario que la acompañaba en la visita. La cantera es propiedad de la empresa Catisa, y el pasado 27 de febrero, el juzgado aceptó la petición de la fiscalía de paralizar cautelarmente la obra por su impacto sobre el medio ambiente. Han pasado casi 10 años de la visita de la Reina y la empresa sigue funcionando pese al veto judicial. Igual que la empresa de Huelva Fertiberia sigue activa pese a tener una orden de Costas que insta a su paralización.

La siguiente asignatura de estos abogados es hacer cumplir las sentencias en toda su dureza, ya que la ejecución se puede demorar durante años. El Ministerio de Medio Ambiente ha desistido de la expropiación del Algarrobico con el argumento de que el abogado del Estado así se lo aconsejó en noviembre pasado. Sin embargo, el ministerio contestó al diputado de ICV, Joan Herrera, el pasado 2 de febrero que la expropiación "se seguía tramitando". Declarar ilegal las obras ha sido un paso complicado; tirarlas será uno de gigante.


Claves del cambio

- Las estrictas directivas europeas sobre el medio ambiente comienzan a calar en la judicatura años después de estar en vigor.

- Muchas administraciones aprobaron normas ambientales muy duras que luego no aplican.

- La creación de una fiscalía especializada en Medio Ambiente, en 2005, dinamizó la actividad en los juzgados.

- Los ecologistas se profesionalizan y llegan a los tribunales con completos informes técnicos sobre el impacto ambiental.

- La universidad y los científicos comienzan a apoyar los recursos de las organizaciones ambientalistas, con lo que ganan credibilidad.

- El proceso de Las Navas del Marqués, en el que declararon como imputados 14 técnicos, hizo que muchos funcionarios empezaran a extremar el rigor en sus informes.

- Con frecuencia, la Administración consideró los trámites ambientales como algo superfluo y los eludió de forma burda, lo que ha permitido la proliferación de sentencias contrarias.

- En muchos casos la causa ambiental es la única forma de parar un proyecto sobre el que sobrevuela la sospecha de la corrupción.

- Los tribunales son cada vez más proclives a frenar obras de forma cautelar, sin esperar al procedimiento.

Rafael Méndez en El País.

Trabajamos 200 horas más que en Europa y somos los menos productivos

Trabajamos 200 horas más que en Europa y somos los menos productivos

La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y su Normalización con los demás países de la UE se creó en 2003 a través de una fundación cuyo objetivo era fortalecer la sociedad civil en un país "poco participativo y asociativo, en el que la sociedad civil es endeble", según su presidente, Ignacio Buqueras.

Y si el objetivo es que los ciudadanos participen en ONG y asociaciones, ¿cómo vamos a lograrlo si ni siquiera tienen tiempo para ellos mismos debido a unos horarios de trabajo tan prolongados como desconocidos en el resto de Europa? Por eso "pensamos que teníamos que cambiarlos. No es posible que la gente salga de sus casas a las siete de la mañana y vuelva a las nueve de la noche. Además, no siempre hemos tenido estos horarios. Hasta los años treinta se almorzaba y cenaba a la misma hora que se hace en el resto de Europa", asegura Buqueras, para quien la jornada de trabajo tiene la culpa de que los españoles durmamos 53 horas menos que la media europea y tengamos la mayor siniestralidad laboral. Y, lo que es más importante, "que los niños estén abandonados y por eso se dé el mayor fracaso escolar del continente".

Esta entidad sin ánimo de lucro está integrada hoy por 109 instituciones, ministerios, comunidades autónomas, empresarios, sindicatos y universidades.

Pregunta. ¿Qué han conseguido en estos cinco años?

Respuesta. Después de celebrar 42 plenos, el último en el Senado, hemos conseguido estar presentes en los medios de comunicación, que saliera adelante el Plan Concilia y la publicación del Libro Blanco de los horarios en España. También que, tras nombrarse una subcomisión en el Congreso de los Diputados para estudiar el tema de los horarios, ahora hemos promovido otra comisión para seguir profundizando, avanzando, y que el Gobierno tome medidas. Indudablemente, hemos avanzado, pero no a la velocidad que querríamos.

P. ¿Qué tipo de medidas le están pidiendo al Gobierno?

R. El reto que hemos puesto sobre la mesa del Gobierno, ya que durante el primer semestre de 2010 le corresponde la presidencia europea, es que en los nueve meses que restan para ella dé pasos importantes para normalizar nuestros horarios y ponerlos a la altura de otros países europeos. Tiene que tomar decisiones y ser un referente en este cambio de cultura. Para ello tiene en sus manos el Plan Concilia, que tendrían que cumplir el presidente, los vicepresidentes, todos los ministros y altos funcionarios... Si los ministerios cerrasen a las seis de la tarde, como ocurre en otros países, se ahorraría mucho dinero en coste energético.

P. ¿No cree que la crisis económica pone en juego el objetivo al exigir las empresas a los trabajadores que estén más horas para superarla?

R. Está equivocado el empresario que crea que alargar los horarios de sus empleados es una forma de salir de la crisis. Hay que cambiar la cultura del presentismo, que hace que no salga nadie del trabajo hasta que se van los jefes. Nosotros defendemos la cultura de la eficiencia, no de la fidelidad perruna, que es la que nos ha llevado a trabajar 200 horas más que la media europea mientras tenemos la productividad más baja de la UE. Lo que intentamos es abrir los ojos a la sociedad para cambiar esa cultura.

P. ¿Cómo se puede acabar con la idiosincrasia española?

R. Tomando medidas. Como apagar las luces en las empresas a una determinada hora. Iberdrola ha cambiado los horarios de 11.000 de sus empleados y ha logrado mucho más de lo que imaginaba. Ha aumentado la productividad, ha disminuido de forma importante su gasto energético y la gente está mucho más contenta desde que sale antes. Fundosa, el grupo de empresas de la ONCE, también apaga la red eléctrica para empujar a sus empleados a que salgan del despacho.

P. ¿Las empresas que forman parte de la comisión están tomando este tipo de medidas?

R. Entre nuestros patrocinadores, Iberdrola, IBM, Banesto, Mapfre, Repsol o Telefónica, no les daría un sobresaliente, pero sí un suficiente porque avanzan en el camino.

P. ¿Qué puede hacer el trabajador para luchar contra esta idiosincrasia?

R. Las mujeres tienen que decir basta a un reparto de papeles que ya no sirve y que viene de tiempos en que no se había incorporado al mundo laboral, cuando estaba en casa y el hombre fuera. Al empezar a trabajar ha continuado el horario impuesto por los hombres hace 40 años y así se ha conseguido que no haya nadie en casa con los niños. Pero las mujeres quieren distribuir el tiempo de otra manera. Tener más desayunos y menos almuerzos de trabajo, menos reuniones, y todas ellas con hora de salida. Ése es el camino.

Ignacio Buqueras y Bach es Presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles.

Será bestial para la sociedad si acabo de maestro

Será bestial para la sociedad si acabo de maestro

El primer licenciado europeo con Down insta a acabar con la sobreprotección


"Llevo 15 años apareciendo en los medios y hablando de la integración, de la normalización. No hay que estar siempre explicándoselo a la gente. He venido aquí a dar clase, una lección de cine. Y es lo que he hecho. Porque soy profesor, independientemente de que tenga, o no, síndrome de Down". Quien habla es Pablo Pineda, la primera persona con síndrome de Down en obtener un título universitario en la Unión Europea. Y los críos a los que les acaba de dar una suerte de clase magistral son los alumnos de 6º de Primaria del colegio Miguel de Cervantes, en Montemayor (Córdoba). "Claro que me gustaría dar clase. Para eso estudié Magisterio y por eso me faltan sólo cuatro asignaturas para terminar Psicopedagogía. Pero sé que, si acabo trabajando de maestro, será bestial para la sociedad. Las familias siguen teniendo miedo a las personas con Down, a que sean maestros, a que sean los novios de sus hijos o hijas...". "Yo estoy cansado de ser el eterno alumno, el eterno niño. Ahora me toca a mí dar la clase".

Y ayer la dio. Los veintitantos niños le escucharon durante 45 minutos como hacen con cualquier profesor. Aunque esta vez era especial. Les habló de cine. El malagueño, nacido en 1974, acaba de protagonizar el largometraje Yo también y conoce de primera mano lo que contó a los críos: la importancia del guión, la fotografía, la dirección de actores, el poder de la banda sonora... De manera sencilla y didáctica, el maestro explicó los pasos para realizar una película.

Los alumnos -entre ellos un niño con síndrome de Down- le interrumpieron un par de veces para hacerle preguntas. Pero todas ellas relacionadas con la lección. Que Pablo tuviese un cromosoma más en el par 21 original parecía traerles sin cuidado. Tampoco el docente mencionó el tema de entrada. No venía al caso. Era un profesor dando una clase. Sólo cuando una alumna le inquirió por el título de la película Yo también, el maestro aclaró que "es una forma de metaforizar una reafirmación de derechos de las personas con síndrome de Down: yo también puedo, yo también puedo hacerlo, yo también puedo estudiar, yo también puedo enamorarme". Todos callaron. Y la lección siguió.

La presencia de Pineda en el centro se gestó hace unos meses, cuando los 385 alumnos recibieron un encargo del educador del centro, Antonio Cantos: realizar una redacción explicando si les gustaría que Pablo Pineda les diese clase. Dijeron que sí por unanimidad. Como resultado, el maestro acudió, invitado por el claustro, y permanecerá hasta el jueves, participando en algunas clases de 4º, 5º y 6º de Primaria. Pineda sabe que su presencia despierta mucha expectación. "Es un arma de doble filo. Las familias con niños Down [en el centro hay dos, más nueve alumnos en Educación Especial] pueden pensar que todos pueden terminar una carrera. Y eso no siempre pasa. Las personas son distintas. No hay por qué ser un Pablo Pineda y llegar a la Universidad. Tampoco hay que caer en que su hijo no llegará a nada. Lo ideal es un término medio, educarles para lograr su autonomía, para que sean felices. Pero para ello también hay que darles libertad, huir de la sobreprotección de algunos padres y permitirles aprender de las malas experiencias, de los palos, del sufrimiento. Sólo así se avanza".

Manuel Albert para El País.

La moral sí es asunto público

La moral sí es asunto público


La necesidad de educar en valores cívicos es ya un consenso internacional ratificado por el Supremo - Pero fijar el límite entre el denominador común y los temas opinables es mucho más difícil


Hace algo más de dos años, los adolescentes de un instituto londinense recibieron al entonces primer ministro Tony Blair con abucheos; le increparon y gritaron contra la guerra de Irak, en la que Reino Unido se había embarcado junto a EE UU. Al parecer, un docente ayudó a organizar la protesta. ¿Hicieron bien esos chavales? ¿Estaban siendo buenos ciudadanos al protestar por algo que creían injusto, o antisociales por boicotear la visita, nada menos, que del primer ministro?

Distintos estamentos internacionales, como el Consejo de Europa o la Unesco, han transmitido desde los años noventa del siglo pasado la necesidad de educar en valores ciudadanos. Se introducía entonces con fuerza el concepto de ciudadanía al clásico debate de la transmisión de valores en la escuela.

El diagnóstico más extendido reclama una reacción al "déficit cívico", al desconocimiento por parte de los jóvenes de información básica para desenvolverse como ciudadanos, al desapego por la vida política, y al olvido de los valores necesarios para desarrollar una ciudadanía democrática, según lo describen en un trabajo los expertos Yvonne Hébert, de la Universidad de Calgary, y Alan Sears, de la New Brunswick (Canadá). Pero en ese camino que han emprendido la mayoría de los países desarrollados se han planteado unas dudas parecidas a las que han surgido en España acerca de una asignatura, la de Ciudadanía, que transmite valores morales y principios básicos de la vida en una sociedad democrática, aunque probablemente no con la enorme politización -en su sentido más partidista- y enquistamiento que ha marcado el debate español. Es decir, el consenso general es que hay que enseñar a los jóvenes a ser ciudadanos evitando el peligro de adoctrinamiento, y sobre unas bases, cuyos límites se dibujan muchas veces difusos, de unos mínimos compartidos por todos.

De hecho, Mike Baker, corresponsal educativo de la BBC, recordaba el incidente del instituto londinense con Tony Blair a raíz de un estudio que decía que en un cuarto de los institutos ingleses, cuatro años después de introducir la asignatura de Ciudadanía en 2002, no se estaba enseñando bien la materia: porque no se le daba importancia o porque los profesores no tenían muy claro en qué consiste esa ciudadanía que se ha de transmitir.

Lo cierto es que cuando se habla de ciudadanía, se pueden estar diciendo muchas cosas. "Cada país tiene su propia historia. Por ejemplo, el tema de la patria y la pertenencia nacional no genera ningún problema en Inglaterra o EE UU, pero en España, sí. Sin embargo, es un país moderno, abierto y democrático, donde esos mínimos comunes se basan en el diálogo como medio de resolver conflictos y el respeto a la diferencia", asegura Miguel Martínez, catedrático de Teoría de la Educación de la Universidad de Barcelona, que trabaja el tema de la educación en valores desde finales de los ochenta.

Ya desde la responsabilidad de la educación en la promoción de esos valores, hay diferentes orientaciones. Por ejemplo, si Finlandia habla del "desarrollo de los alumnos como seres humanos solidarios y miembros éticos y responsables de la sociedad", en Islandia se pide que "la tolerancia, la ética cristiana y la cooperación democrática" presidan la actividad educativa, o en Noruega (un país donde no existe separación entre iglesia y Estado) dicen que "los centros, en colaboración y de acuerdo con las familias, tratarán de dar a los alumnos una educación cristiana y moral", según el último estudio comparativo de la Comisión Europea sobre la materia, de 2005.

Esas diferencias se hacen patentes, por supuesto en los contenidos: en Alemania, los objetivos correspondientes a la categoría cultura política tienen una mayor presencia, que los relativos a la participación activa y al desarrollo de los valores y actitudes. En Finlandia, ocurre lo contrario y se da más peso a la participación, actitudes y valores que al desarrollo de la cultura política. El trabajo de la UE ordena los contenidos en tres categorías de objetivos: desarrollo de la cultura política; de una participación activa, responsable y crítica, en la vida pública; y actitudes y valores para convertirse en ciudadanos responsables.

La última es la más controvertida, y la que más enlaza con el viejo debate de la enseñanza de valores en la escuela. Uno de los puntos principales del debate en España a cuenta de la asignatura de Ciudadanía aparece en el real decreto que desarrolla sus contenidos en secundaria, cuando habla de contribuir a "la construcción de una conciencia moral cívica".

Mucho se ha debatido en España sobre la moral pública y la moral privada. Sobre si la moral pertenece sólo al ámbito individual y, por lo tanto, es competencia de la familia, que tiene, como mínimo, que aprobar las enseñanzas morales que recibe su hijo (por ejemplo, aceptar conscientemente los que ofrece un centro católico). O si, por el contrario, la moral pública, esos valores mínimos comunes son iguales para todos y, por lo tanto, se deben enseñar a todos los alumnos en todas las escuelas. La pelea ha llegado a tal punto (con padres, apoyados por obispos y el PP, boicoteando la asignatura de Ciudadanía por "adoctrinar" e "imponer" unos valores usurpándoles su cometido familiar) que ha tenido que dirimir el Tribunal Supremo, diciendo que la materia no adoctrina y que no se puede objetar.

David Kerr, de la Fundación británica para la investigación educativa y director de varios estudios internacionales sobre ciudadanía, señala la "excepción" del debate español, "por su cultura, historia, organización política (las comunidades autónomas) y el poderoso papel de la Iglesia católica". Él más bien señala otros problemas recurrentes, como el nacionalismo que pretende "confirmar unos valores históricos y culturales sobre otros, discriminando minorías y nuevos ciudadanos de otras regiones. Ha habido tensiones en algunas ex repúblicas soviéticas u Holanda, donde los partidos de extrema derecha han reclamado la enseñanza de una versión particular de la historia".

Kerr considera que el debate moral está superado en la mayoría de los países: "Es falso decir que la moral es sólo una cuestión familiar, privada. La moral abarca todos los aspectos de nuestra vida". Lo cual no quiere decir que no haya dudas sobre la enseñanza de valores. "¿Tiene Ciudadanía que expresar valores explícitos o neutrales? ¿Puede enseñar valores explícitos y promover sólo los ampliamente aceptados por la sociedad? ¿O debe tomar una posición objetiva con los principios y los temas controvertidos, dejando la decisión a cada individuo?". Kerr se hacía esas preguntas hace 10 años (nada menos), en un trabajo en el que repasaba cómo se transmiten los valores ciudadanos en 16 países del mundo.

El Tribunal Supremo español se ha decidido hace unos días por una mezcla de las respuestas posibles a lo que planteaba Kerr. Ha dicho: hay un mínimo "moral común", igual para todos los ciudadanos en un Estado de derecho, que emana de los derechos fundamentales y que los poderes públicos están obligados a enseñar, transmitir y promover a través de la educación. Pero cuando lleguen los temas socialmente controvertidos se reclama la neutralidad, para mostrar, dejar las posibilidades encima de la mesa, y que cada uno decida.

David Keer hacía, en su trabajo de 1999, tres grupos de países según la legislación de sus enseñanzas de Ciudadanía. Primero, aquellos cuya legislación educativa expresa en detalle los principios que hay que transmitir, como Japón, Corea o Suecia. Luego, los que hacen una referencia mínima a los valores en la legislación, como Canadá o Estados Unidos. Y por último, los que los expresan en términos generales y dejan las concreciones a los niveles siguientes, como Australia, Nueva Zelanda, Italia o España.

El sistema educativo español, desde hace casi dos décadas, tiene incluidos unos valores muy parecidos a los que se enseñan en Ciudadanía, sólo que se tenían que ofrecer repartidos entre el resto de materias. Ahora, por supuesto, la concreción es mucho mayor, pero sigue siendo bastante general y lo suficientemente abierta para que, no ya cada comunidad autónoma, sino cada centro educativo y cada profesor pueda hacer sus propias interpretaciones (empezando por los centros católicos, que han adaptado, con el visto bueno del Gobierno, esta enseñanza a su ideario). En cualquier caso, es en ese nivel de la interpretación (de colegios, profesores y libros de texto) dónde ha colocado el Supremo el cartel de aviso: ¡Cuidado con no caer en el adoctrinamiento!

Pero lo mismo puede ocurrir con las asignaturas de Historia, al explicar el Holocausto, los 400 años de la España árabe o la revolución bolchevique; o en Filosofía, al enseñar a autores controvertidos, como Nietzsche, por poner un ejemplo. Así lo recalca Miguel Martínez, catedrático de Teoría de la Educación de la Universidad de Barcelona. Alejandro Tiana, como secretario general de Educación en la anterior legislatura, fue uno de los principales artífices de la ley que incluye la nueva asignatura de Ciudadanía. Tiana admite que, por su propia naturaleza, los límites de qué y cómo enseñarlo "no están totalmente claros, pero también pasa en Filosofía", insiste. Y también habla de la dificultad para el sistema de controlar esos límites en cada escuela, en cada profesor, aunque el principio debe ser el de la neutralidad. "Desde luego, la vía de abstenerse no es la solución, porque aunque no los trates en la escuela, esos temas conflictivos están ahí, en la sociedad", dice Tiana. Opinión contraria tiene Manuel de Castro, secretario general de FERE-CECA (patronal mayoritaria de los colegios católicos) que cree que esas cuestiones debieran haber quedado fuera del currículo. De Castro no duda del papel de la escuela como transmisora de principios, pero diferencia "entre los valores éticos que afectan a la convivencia" y "los que afectan sólo a la persona", y, según él, sólo los primeros deberían haber entrado en la asignatura, dejando fuera cuestiones como la afectividad o las uniones de pareja (por el matrimonio homosexual).

El Gobierno ha insistido por activa y por pasiva en la profesionalidad y el sentido común de los docentes. Pero volvemos a la pregunta inicial: ¿Estaban siendo esos alumnos londinenses ciudadanos ejemplares al abuchear a Blair o adolescentes inciviles? Y hay muchas más. "¿Son los anarquistas buenos ciudadanos? ¿Y los que defienden la libertad sexual o, por el contrario, se oponen a la utilización de preservativos?". Estas últimas preguntas las plantea el secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos y catedrático de Psicología de la Educación, Álvaro Marchesi, en su libro titulado Sobre el bienestar de los alumnos. Competencias, emociones y valores. "Es difícil para los profesores plantear una educación para la ciudadanía de forma crítica, pero es necesario", escribe Marchesi.

El responsable de los colegios católicos Manuel de Castro señala lo peliagudo de una enseñanza totalmente objetiva: "La neutralidad es muy complicada", dice. Éste es otro viejo debate, sobre el que escribía ya en 1995 el profesor Jaume Trilla. "Ante el recurrente problema de la neutralidad del profesor frente a las cuestiones socialmente controvertidas", Trilla llegaba a la misma conclusión que el Supremo ahora: depende.

Si se repasan los contenidos de ciudadanía en los países europeos, volviendo al trabajo de la Comisión de 2005, en todos se hallan valores comunes, como, "la democracia, la dignidad humana, la libertad, el respeto por los derechos humanos, la tolerancia, la igualdad, el respeto a la ley, la justicia social, la solidaridad, la responsabilidad, la lealtad, la cooperación, la participación y el desarrollo espiritual, moral, cultural, mental y físico. Aunque los países conceden mayor o menor importancia a uno o a varios de estos principios, en general, se está de acuerdo en que todos ellos son esenciales para entender el concepto de ciudadanía responsable y el modo de llevarla a la práctica", dice el texto.

Una vez más, valores generales, que necesitan de concreciones en las clases. Y en éstas siempre habrá puntos de fricción, admiten los expertos. "La clave es ver la educación para la ciudadanía como algo que incumbe a toda la sociedad. Esto incluye a políticos e iglesias. Debe ser una cuestión política, no una cuestión de política partidista", reclama el investigador británico David Kerr.


El problema olvidado

Un problema del que no se suele hablar es precisamente el que más preocupa al catedrático de Teoría de la Educación de la Universidad de Barcelona Miguel Martínez. Se trata de que al incluir Ciudadanía en una materia independiente (al igual que otra veintena de países europeos), se olvide que esos valores deben estar presentes en todas las asignaturas y en toda la vida escolar, algo con lo que está totalmente de acuerdo Manuel de Castro, de la patronal de colegios católicos FERE-CECA. Mucho se discutió si esos contenidos transversales que ya existían de derechos humanos y valores ciudadanos (supuestamente repartidos entre las otras materias y las tutorías) debían convertirse en una materia, que sería, a lo peor, una maría.

Como contraejemplo, el fracaso de los contenidos transversales ejemplificado con la educación sexual. Al arbitrio y buena voluntad de cada centro, en la práctica está completamente olvidado en buena parte de ellos.

Martínez cree que cuanta más educación en valores, mejor, y que muchos centros llevan años haciéndolo bien. Pero advierte contra la creencia de que la educación puede solucionar todos los problemas de un día para otro. "Los principales transmisores de los valores son los adultos, la familia, los políticos y los medios de comunicación".

El País

Peligro de desglobalización

Peligro de desglobalización

El nuevo nacionalismo económico está amenazando la economía mundial - El divorcio entre el discurso correcto y la realidad populista levanta nuevas fronteras donde ya había libertad

Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), policía y árbitro de los intercambios comerciales, recurre a las enseñanzas de Mahatma Gandhi para cargar contra los distintos disfraces que en estos meses viste el proteccionismo por doquier en el mapa mundi. "Gandhi dijo que, con el ojo por ojo, el mundo entero se vuelve ciego. Hoy podríamos decir nosotros que, con un trabajo (de aquí) por otro trabajo (de fuera), lo que tenemos es paro masivo".

Los líderes de las principales economías del mundo -de China a Estados Unidos, pasando por Francia, Reino Unido, Brasil, Alemania, la India o incluso Rusia- proclaman a cada rato su fe en el libre comercio como estímulo de la recuperación económica. De hecho, hasta ahora han sido relativamente consecuentes con esa fe en los mercados abiertos: según el Banco Mundial, de media, los aranceles han bajado en los últimos 30 años desde niveles superiores al 25% a menos del 10%. Desde mediados de los noventa, el comercio aumentó, de media, a un ritmo anual cercano al 6%, superior al crecimiento económico.

La misma fe en los beneficios del comercio sin trabas se mantuvo imperturbable en la cumbre del G-20 que, el año pasado, en Washington, empezó a orquestar una respuesta global y coordinada al enemigo llamado recesión.

Sin embargo, el divorcio entre el discurso de los líderes políticos y la medicina que éstos aplican para intentar curar una economía gravemente enferma está dejando traslucir brotes de ceguera comercial, de discriminación a los productos del vecino, de trabas que vuelven. Si el libre comercio es una de las señas de identidad de la globalización, son muchos los economistas que la ven amenazada por esta crisis indomable y el modo de combatirla.

"Las investigaciones académicas nos dicen que una de las variables clave por las que los países cambian de rumbo en sus políticas comerciales son las crisis fuertes. Las crisis fuertes dan lugar, por un efecto péndulo, a un intento de cambio del statu quo. Y hoy, el statu quo se caracteriza por haber desarrollado un amplio proceso de liberalización", explica desde Washington Daniel Lederman, economista senior del Banco Mundial experto en desarrollo. Lederman añade: "En el caso además de las recesiones en los países avanzados que se asocian a la deflación (caída generalizada de los precios), las crisis suelen incrementar el proteccionismo. Hoy la amenaza proteccionista es real".

Los ejemplos proliferan como las setas. Hace dos meses, Rusia decidió elevar del 5% al 30% el gravamen para los coches importados. También ha introducido aranceles a la carne de ave y de cerdo. India ha anunciado que durante los próximos seis meses prohibirá la importación de juguetes de China (la mitad de los que importa). Claro que el Gobierno chino antes elevó las deducciones de los impuestos a la exportación de sus juguetes en un 14% para ayudar a sus fabricantes nacionales.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ha aclarado que las ayudas a las empresas de automóviles no son para que se instalen en países con menores costes para vender coches en Francia. "Se trata es de ayudar a frenar la huida de empleo de Francia".

Estados Unidos ha salido a apoyar a sus gigantes del motor de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. No ha tenido gestos con las multinacionales extranjeras instaladas en su territorio. A su vez, EE UU ha sugerido que China juega la carta de una moneda (yuan) competitiva.

"Cuanto mayor es el pánico, mayor es la tentación de caer en la retórica nacionalista, y, sobre todo, de caer en la demagogia más baja, porque la presión social es fortísima", reflexiona Pablo Videla, director del departamento de Economía de la escuela de negocios IESE. Coincide con él -"el pánico hace que todos reaccionen con un sálvese quien pueda", dice, y desde una perspectiva bien distinta-, el catedrático de Economía y presidente de Justicia y Paz Arcadi Oliveras, para quien el proteccionismo en los países ricos "está fuera de lugar" pero quien lo ve "imprescindible para crecer" en los menos desarrollados.

Los peligros de la retórica nacionalista se han evidenciado en el Reino Unido, con la revuelta social que le ha estallado a la cara al primer ministro, Gordon Brown, a raíz del reclutamiento de mano de obra italiana y portuguesa en la refinería de Lindsey y dos años después de haber azuzado con lemas como "empleos británicos para trabajadores británicos". El debate ha salido salpicado de acusaciones de xenofobia. "Pero las empresas no actúan como lo han hecho porque no quieran a británicos, sino porque los otros cobran menos. Buscan menos costes", centra el problema Videla, quien, sin embargo, confía en las lecciones de la Gran Depresión y en que no volverá el repliegue.

"A finales del siglo XIX, el comercio equivalía al 25% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial. En los años treinta, cayó a casi el 14%. Es lo que ocurre cuando se culpa al resto del mundo de todo. Llegamos a los cincuenta con un mundo cerrado que generó probreza y conflicto", repasa la historia Videla. Hoy, el nivel ha vuelto al 25%.

Tras el crash del 29, la ley Smoot-Hawley en EE UU fue el pistoletazo de salida de una carrera de aranceles y barreras comerciales que encontró ecos de represalia inmediatos. Las importaciones estadounidenses bajaron de 4.400 millones de dólares a 1.500 millones entre 1929 y 1932. Las exportaciones de EE UU cayeron en el mismo periodo de 5.400 millones a 2.100. La contracción del comercio y de la generación de riqueza mundial fue rotunda.

Lecciones aparte, la interconexión de la economía es hoy tal que la cosa aún se complica más. Pensemos en el rescate de bancos. La banca española, que no ha requerido inyecciones de capital público, acusa de "competencia desleal" a los bancos extranjeros que sí han resultado fortalecidos por las autoridades de sus países: compiten con ellos sin complejos con agresivas estrategias comerciales. El Reino Unido exhorta a la banca a dar crédito a las empresas británicas. Y, en el plano de las finanzas, un agravante: a diferencia de lo que ocurre con el comercio, para el que existe el mencionado policía y árbitro que es la OMC, no existe una autoridad financiera mundial. Es uno de los retos que deberán abordar el G 20 cuando se reúna este abril en Londres.

Pese a la tentación proteccionista, algunos gobiernos ya han comprobado que las medidas pueden ser como un tiro por la culata. Le ha ocurrido al ruso: para ayudar a su industria nacional del automóvil subió los aranceles de los coches de importación, pero ahora ha tenido que lidiar con revueltas en Vladivostok, ciudad portuaria cuyos empleos dependen de la venta de esos coches.

También lo ha descubierto el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Barak Obama. Su controvertida cláusula Compre Americano -que prohíbe el uso de hierro y acero extranjero en la construcción de infraestructuras financiadas con los más de 800.000 millones de dólares de su plan de reactivación económica- no sólo ha puesto el dedo en el gatillo de las denuncias ante la OMC por socios comerciales de EE UU como la Unión Europea o Canadá. También se quejaron, por temor a represalias, las multinacionales General Electric y Caterpillar, o la Cámara de Comercio de EE UU.

En los últimos 15 días, el acero ha hecho asomar al planeta al abismo de una auténtica guerra comercial. Pero, tras su paso por el Senado, la prohibición se aplicará "de manera coherente con las obligaciones de EE UU bajo los acuerdos comerciales", como los pactos firmados bajo el paraguas de la OMC. Ha sido un gesto político apreciado especialmente en Alemania, México y Canadá (primer país al que Obama viajará este mes y que vende a EE UU el 40% del acero que produce). La UE ha bombardeado con cartas a congresistas, senadores y miembros del Gobierno federal animándoles a "dar ejemplo" porque "unos mercados abiertos siguen siendo prerrequisito esencial para una recuperación rápida".

Un proteccionismo leve y temporal puede reactivar la economía americana, puede pensarse. "Eso sería cierto si se pudiera asegurar que efectivamente sería temporal y que nadie más lo aplicaría. Pero las represalias y una espiral proteccionista sería inevitable", opina Lederman.

"Iniciar una guerra comercial no interesa a nadie, pero Obama está focalizado en crear o preservar tres millones de empleos en su país y es difícil explicarle al contribuyente americano que hay que poner dinero en algo que no sirva para crear puestos de trabajo en casa", explica el presidente de la Cámara de Comercio de EE UU en España, Jaime Malet, tras regresar de Washington y entrevistarse con senadores, empresarios y algunos cargos de la nueva Administración. "La política americana es muy dura y toda iniciativa política donde no hay disciplina de partido requiere una negociación durísima", explica.

Pero el proteccionismo no sólo refleja choques de intereses entre países. "En realidad, la crisis hace aflorar el auténtico choque, el de siempre, entre los intereses de los productores, que desean preservar su mercado de los competidores de fuera, y, por otra parte, los exportadores", subraya la catedrática de Economía Aplicada Miren Etxezarreta, miembro de la Red Europea de Economistas Críticos y partidaria de "un proteccionismo oficializado y programado".

Y es que está comúnmente aceptado que "EE UU y los países más avanzados han practicado siempre decisiones proteccionistas", apunta Marta Garrich, miembro del Secretariado del Forum Ubuntu, que no pierde la esperanza de que cuando se retomen las negociaciones para la liberalización del comercio de la Ronda de Doha (fracasaron en diciembre una vez más, pese a los llamamientos del G 20) se aborde la introducción de un impuesto global sobre las transacciones de divisas. "La cuestión es para qué se utiliza el proteccionismo. Tal vez esta crisis sea una oportunidad para que los países más pobres desarrollen sus propias agendas de desarrollo, y también porque se constata que deben replantearse los modelos imperantes hasta ahora en el crecimiento".

Desde la óptica de América Latina, las presiones proteccionistas son encajadas como "una pésima noticia", declara la secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena. "Nuestros países desmantelaron gradualmente su estructura de protecciones, disminuyeron sus barreras arancelarias y entablaron negociaciones a nivel bilateral y multilateral para abrir sus economías", recuerda, y, además, si la crisis se alarga mucho, la región puede topar con dificultades de financiación del comercio, "condición necesaria para mantener nuestras economías abiertas".

Según Zoellick, no serán las economías más desarrolladas las que sufrirán una retracción comercial, sino las emergentes. Por ejemplo, China. "La economía china no depende del consumo interno, sino de la inversión extranjera y de las exportaciones. Por eso está sufriendo mucho la caída de consumo en Occidente", enfatiza Amadeu Jensana, director de Programas Económicos y Cooperación de Casa Asia. En diciembre pasado, las exportaciones del gigante asiático sufrieron su peor desplome en una década (2,8%). "Más de la mitad de lo que exporta China lo fabrican empresas occidentales, así que éstas también se ven perjudicadas", apostilla.

La amenaza proteccionista sobrevuela la economía justo cuando la propia crisis desinfla la demanda y el comercio. "Para que el PIB de los países avanzados crezca al 3%, el comercio internacional debe hacerlo al 8%", señala José Antonio Herce, socio director de Economía de Analistas Financieros Internacionales (AFI), que considera "una aberración" la retórica proteccionista -también el llamamiento a consumir productos españoles por parte del ministro de Industria, Miguel Sebastián- porque "de la retórica es fácil pasar a las medidas".

Hoy, la economía mundial apenas crece. ¿Y el comercio? En 2006, aumentó un 8,5%. Según la OMC, en 2007 el ritmo bajó al 6%. El Banco Mundial augura que el comercio mundial va a caer en 2009 por primera vez en 27 años; en torno a un 2%. O más.

Esta contracción va acompañada de cierto repliegue de movimientos que tienen mucho que ver con la globalización. El turismo mundial, por ejemplo, reculó un 1% en la segunda mitad de 2008 y las previsiones para 2009 contemplan una caída global del 2%. El transporte internacional de mercancías cayó un 13,5% en noviembre y un 22,6% en diciembre. ¿Estaremos desandando en la globalización?

Ariadna Trillas para El País.

Gente espejo

Gente espejo


El despertador sonó a las 7,30 h. Estiré el brazo para acabar con el ruido estridente que rompía la placidez de mi sueño. En la ducha el agua caía sobre mi piel dormida. Empecé a vestirme a fuego lento y entonces me di cuenta que iba tarde.

Me vestí a toda prisa sin tiempo de ordenar la habitación, salí de casa dando un portazo, fui a por mi vieja moto corriendo, apreté el acelerador sin mirar, aparqué en la puerta y entré al trabajo sin apenas saludar... Al mediodía, en un bar, insistí en que tenía prisa pero no parecieron inmutarse... No pude esperar a que saliera el bocadillo, me fui sin decir nada. Quería llegar puntual a la estación y despedir a una persona querida.

En el trayecto todo se puso en mi contra: un grupo de personas que impedían mi paso, otros conductores inútiles, la grúa municipal que ocupaba todo el carril, los peatones que se tiraban a los pasos de cebra... Mi camino parecía una carrera de obstáculos y la bocina echaba humo.

Cuando llegué, mi amiga ya se había ido y ni se había enterado del esfuerzo que había hecho por llegar a despedirla. Me invadió la rabia. Por un pelo, pero no había llegado. Maldito atasco, malditos municipales, grúa, camareros, peatones… maldita moto descacharrada.

Con desolación me senté en un banco con el cuerpo inclinado para adelante y los codos apoyados en las piernas; mi cabeza daba vueltas como un torbellino. Me sentía mal, me sentía solo. Todo el día había sido un “sinvivir”, todo el día...

Poco a poco una tímida calma empezó a invadirme, me eché hacia atrás... Miré a mi alrededor y me di cuenta que la estación de tren estaba reformada. Habían colocado unos paneles eléctricos, unos bancos modernos y cómodos, una enorme cristalera...

Entonces, al otro lado del cristal de la estación, vi que una mujer embarazada empujaba un coche de niño, intentaba con desesperación subir los tres escalones que tenía ese incómodo andén. Con tensión en su mirada, observaba a la gente pasar a su lado con prisa. Gente joven, como yo, pasaba rozándola y, ciegos en su andar ligero, no se detenían a ayudarla.

Me compré un paquete de maíces tostados y mientras lo comía me di cuenta de que estaba rodeado de “gente-espejo”: personas en quienes las necesidades de los otros sólo se reflejan y no son capaces de desviar un ápice su ruta, personas que en definitiva van a lo suyo, sus prisas, sus citas, sus urgencias, poco permeables a las necesidades y a las historias ajenas.

Recordé que tenía que sacarme unas fotos para el DNI y con las últimas monedas sueltas me metí en la antigua cabina de fotos. Ajusté el asiento, se encendió la luz verde, puse cara seria y el flash me deslumbró. Al cabo de 3 minutos salieron las fotos... ¡Yo no estaba, sólo había un destello!

Gonzalo Serrats Urrecha