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Juventud y drogas

Casi 29.000 adolescentes españoles fuman porros y 6.000 consumen cocaína a diario
Madrid. Agencias

Alrededor de 29. 000 jóvenes españoles entre 14 y 18 años fuman porros todos los días y casi 6. 000 consumen cocaína a diario, según explicó hoy la ministra de Sanidad, Elena Salgado, durante la presentación de la nueva campaña publicitaria ’Drogas: hay trenes que es mejor no coger’, dirigida a sensibilizar a la población más joven sobre los riesgos que acarrea el consumo de estas sustancias.

Salgado destacó el incremento "extraordinario" del número de consumidores de cocaína y cannabis en España --similar al resto de la Unión Europea--, sobre todo los más jóvenes, entre 1995 y 2003.

Precisamente el cannabis es la droga ilegal más consumida en España, con un incremento del 50 por ciento en la última década. El 10 por ciento de los chicos de 14 años y el 35, 7 por ciento de los de 18 años lo ha consumido en el último mes. En cuanto a la cocaína, el consumo prácticamente se ha cuadriplicado en la última década y alcanza al 7, 2 por ciento de los adolescentes.

"Estas drogas se consumen, en combinación con otras o mezcladas con tabaco o alcohol, con fines recreativos y socializantes durante los fines de semana y épocas de ocio. Se trata de un consumo intenso pero intermitente, que al concentrarse durante determinados días, confiere la falsa y peligrosa sensación de carecer de riesgos", alertó la ministra.

Salgado explicó que los datos de la Encuesta Domiciliaria sobre Abusos de Drogas 2006, que incluye 28. 000 entrevistas con información significativa por Comunidades Autónomas, y que estará disponible en breve, "no han mejorado mucho" en los dos últimos años, por lo que consideró que la campaña es "relevante y necesaria". Su objetivo es sensibilizar sobre los riesgos objetivos de la drogadicción, "sin alarmas exageradas ni moralinas añadidas, para favorecer posiciones críticas activas y conscientes", señaló.

La ministra destacó que los jóvenes se surten sobre todo en su entorno más próximo, como lugares de ocio o a través de amigos. La ministra señaló que la campaña de vigilancia alrededor de los centros escolares realizada por el Ministerio del Interior para evitar pequeños tráficos "está produciendo éxitos" y señaló que se ha reanudado este curso escolar. Además, la directora del Plan Nacional sobre Drogas, Carmen Moya, explicó que el próximo día 5 está previsto un encuentro para valorar también los impactos en el entorno de los espacios de ocio.

Junto al incremento del consumo, la ministra alertó que se ha reducido de forma importante la percepción del riesgo que conlleva el consumo sobre la salud, hasta el punto de ser "casi inexistente". En concreto, sólo un 62, 7 por ciento percibe que el consumo de cocaína puede acarrear riesgos y baja al 34 por ciento en el caso del cannabis.

Salgado recordó que, además de estar implicada en muchos accidentes de tráfico, las drogas producen efectos crónicos, como disminución de la atención y capacidad de concentración y merma de la memoria inmediata. En el caso del cannabis disminuye la capacidad de aprendizaje y el rendimiento escolar, y en la cocaína, los efectos "son todavía más graves". Hasta el 70 por ciento de los consumidores crónicos de esta sustancia sufren cuadros de paranoia transitoria y se multiplica por 24 el riesgo de infarto de miocardio y un accidente cerebrovascular, dijo. La ministra abogó por enseñar a los jóvenes "a disfrutar de una cultura del ocio libre de drogas, en la que los jóvenes sean protagonistas y dueños de sus actos".

La campaña de publicidad presentada hoy, enmarcada en las iniciativas incluidas en el Plan de Acción 2005-2008, que se desarrolla en colaboración con las Comunidades Autónomas, cuenta con un presupuesto de 2, 2 millones de euros y se emitirá desde mañana y hasta el día 18 de octubre.

Durante este periodo se realizarán más de 1. 000 pases del spot de televisión, se difundirán más de 170 cuñas de radio, se realizarán inserciones en prensa e Internet y se colocarán 4. 452 carteles en soportes exteriores, mobiliario urbano y medios de transporte público. Como en anteriores campañas del Plan Nacional sobre Drogas, en su difusión colaborarán, de forma desinteresada, más de 200 entidades públicas y privadas.

Abc

Veinte años después: Francisco Javier


Del blog de Paulo Coelho...

Estoy tomando un café en la terraza del hotel con vistas a un castillo, un gigantesco castillo en esta pequeña aldea con apenas algunas casas, en la provincia de Navarra, España. Ya es de noche, no hay luna, estoy rehaciendo en coche mi peregrinación a Santiago de Compostela, para conmemorar los veinte años desde que crucé este camino por primera vez.

La aldea donde estoy, no obstante, no forma parte del recorrido, que pasa a unos 19 kms. de aquí, pero pretendía visitarla y aquí estoy. Hace quinientos años nació en este lugar un hombre llamado Francisco. Debe haber jugado mucho en los campos alrededor del castillo. Debe haberse bañado en el río que corre cerca de aquí. Hijo de padres ricos, dejó su aldea para completar sus estudios en la famosa Universidad de La Sorbonne, en París. Deduzco que fue su primer viaje largo.

Era atlético, guapo, inteligente, envidiado por todos los alumnos – menos por uno, venido de la misma y distante provincia española, que se llamaba Ignacio. Ignacio decía: “Francisco, tu piensas mucho en ti. Por qué no te dedicas a pensar en otras cosas, como en Dios, por ejemplo?” No sé por qué, pero Francisco, el más guapo y más valiente estudiante de La Sorbonne, se dejó convencer por Ignacio. Se juntan con otros alumnos y fundan una sociedad que pasa a ser motivo de risas de todos los otros compañeros, hasta el punto que alguien escribe en la puerta de la sala donde se reunían: Sociedad de Jesús. En lugar de sentirse ofendidos, adoptan el nombre. Es a partir de ahí que Francisco empieza un viaje sin retorno.

Va con Ignacio a Roma, y le pide al Papa que reconozca la “sociedad”. El pontífice acepta encontrarse con los estudiantes y, para estimularlos, les da su aprobación. Francisco – que se moría de miedo de los navíos y del mar – parte solo para Oriente, imbuido de lo que considera su misión. En los próximos diez años visitará África, India, Sumatra, Molucas, Japón. Aprenderá nuevos idiomas, visitará hospitales, prisiones, ciudades y aldeas. Escribirá muchas cartas, pero ninguna – absolutamente ninguna – hará referencias a puntos “turísticos” de estos lugares. Comenta sólamente la necesidad de llevar una palabra de coraje y esperanza a los que son menos favorecidos.

Muere lejos de la aldea donde estoy ahora tomando mi café – y es enterrado en Goa. En una época en que el mundo era inmenso, las distancias casi insuperables, los pueblos vivían en guerra, Francisco creyó que debía considerarlos como una aldea global. Supera su miedo al mar, a los navíos, a la soledad, porque está consciente de que su vida tiene un sentido. No sabe, mientras camina por Oriente, que sus pasos jamás serán olvidados y que todo lo que plantó dará frutos; está haciendo eso porque es su leyenda personal, la manera que escogió de vivir su vida.

Quinientos años después en la ciudad de Ahmedabad, en la India, un profesor pide a sus alumnos una biografía sobre él. Uno de los niños escribe: ”Fue un gran arquitecto, porque en todo Oriente existen escuelas que construyó y que llevan su nombre”.

Antonio Falces, que dirige uno de estos colegios, cuenta que ya vio a dos personas conversando:

- Francisco era portugués – decía una.

- Claro que no. Nació y fue enterrado aquí en Goa, respondía la otra. Ambos estaban errados, y ambos tenían razón:
Francisco vino de un pequeño pueblo de Navarra, era un hombre de mundo, y todos lo consideraban parte de su propia gente. Tampoco era arquitecto especializado en construir escuelas; pero como dice uno de sus primeros biógrafos, “era como el sol, que no puede seguir adelante sin derramar luz y calor por donde pasa”.

Pienso en Francisco: salir de aquí, recorrer el mundo, Hacer que el nombre de esta pequeña aldea sea llevado a tantos lugares, hasta el punto de que mucha gente cree que es su apellido. Enfrentarse a sus miedos, renunciar a todo en nombre de sus sueños – que eso me inspire y me sirva de ejemplo; yo que estudié en uno de los colegios de la tal “sociedad de Jesús”, o S.J., o escuelas jesuitas, como son conocidas.

Estoy en el pueblo de Javier. Tanto Francisco como Ignacio, que vino de otra pequeña aldea, llamada Loyola, fueron canonizados el mismo día, 12 de Marzo de 1622. En aquella mañana, colocaron una faja en los muros del Vaticano:

“San Francisco Javier hizo muchos milagros pero el milagro de San Ignacio es todavía mayor: Francisco Javier.”

Paulo Coelho

Fe, razón y universidad

Encuentro del Papa con los representantes de la ciencia en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona

Fe, razón y universidad
Recuerdos y reflexiones

¡Ilustres Señores, gentiles Señoras!


Es emocionante para mí estar nuevamente en la cátedra de la universidad y poder dar una vez más una lección. Mi pensamiento regresa a aquellos años en los que, tras un hermoso periodo en el Instituto Superior de Freising, inicié mi actividad de profesor académico en la Universidad de Bonn. 1959 era todavía tiempo vieja universidad de los profesores ordinarios. Para las cátedras individuales no existían ni asistentes ni dactilógrafos, pero en compensación había un contacto muy directo con los estudiantes y sobre todo también entre los profesores. Se daban encuentros antes y después de las lecciones en los cuartos de los docentes. Los contactos con los historiadores, los filósofos, los filólogos y naturalmente también entre las dos facultades teológicas eran muy estrechos. Una vez cada semestre había un así llamado dies academicus , en el que los profesores de todas las facultades se presentaban delante de los estudiantes de toda la universidad, haciendo posible una verdadera experiencia de universitas : el hecho que nosotros, no obstante todas las especializaciones, que a veces nos hacen incapaces de comunicarnos entre nosotros, formamos un todo y trabajamos en el todo de la única razón con sus varias dimensiones, estando así juntos también en la común responsabilidad por el recto uso de la razón; lo convertía en experiencia viva. La universidad, sin duda, estaba orgullosa también de sus dos facultades teológicas. Estaba claro que también ellas, interrogándose sobre la racionalidad de la fe, desarrollan un trabajo que necesariamente hace parte del “todo” de la universitas scientiarum , incluso si no todos podían compartir la fe, por cuya correlación con la razón común se esfuerzan los teólogos. Esta cohesión interior en el cosmos de la razón tampoco fue perturbada cuando se supo que uno de los colegas había dicho que en nuestra universidad había una extrañeza: dos facultades que se ocupaban de una cosa que no existía: Dios. Que también frente a un escepticismo así de radical permanece necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y aquello deba ser hecho en el contexto de la tradición de la fe cristiana; en el conjunto de la universidad era una convicción indiscutida.


Todo esto vino a mi mente cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto Emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el tiempo de invierno del 1391 en Ankara, tuvo con un persa culto sobre el Cristianismo y el Islam, y la verdad de ambos. Fue probablemente el Emperador mismo quien anotó, durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402, este diálogo. Se explica esto porque sus razonamientos son reportados mucho más detalladamente que las respuestas del erudito persa. El diálogo trata el ámbito de las estructuras de la fe contenidas en la Biblia y en el Corán y se detiene sobre todo en la imagen de Dios y del hombre, pero necesariamente también en la relación entre las “tres Leyes”: Antiguo Testamento –Nuevo Testamento- Corán. Quisiera tocar en esta lección solo un argumento –más que nada marginal en la estructura del diálogo– que, en el contexto del tema “fe y razón” me ha fascinado y que servirá como punto de partida para mis reflexiones sobre este tema.


En el séptimo coloquio editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la jihad (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 se lee: “Ninguna constricción en las cosas de la fe”. Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el Emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre aquellos que poseen el “Libro” y los “incrédulos”, él, en modo sorprendentemente brusco, se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: “Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba”. El Emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es una cosa irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. “Dios no goza de la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Quien por lo tanto quiere conducir a otro a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, no de la violencia ni de la amenaza… Para convencer a un alma razonable no es necesario disponer ni del propio brazo, ni de instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte…”.


La afirmación decisiva en esta argumentación contra la conversión mediante la violencia es: no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. El editor, Theodore Khoury, comenta que para el emperador, como bizantino crecido en la filosofía griega, esta afirmación es evidente. Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a aquella de la racionalidad. En este contexto Khoury cita una obra del conocido islamista francés R. Arnaldez, que a destaca a Ibh Hazn quien va hasta el punto de declarar que Dios no estaría ligado ni siquiera por su misma palabra y que nada lo obligaría a revelarnos la verdad. Si fuese su voluntad, el hombre debería practicar también la idolatría.


Aquí se abre, en la comprensión de Dios y por lo tanto en la realización concreta de la religión, un dilema que hoy nos desafía en un modo muy directo. La convicción de actuar contra la razón está en contradicción con la naturaleza de Dios, ¿es solamente un pensamiento griego o vale siempre por sí mismo? Pienso que en este punto se manifiesta la profunda concordancia entre aquello que es griego en el mejor sentido y aquello que es fe en Dios sobre el fundamento de la Biblia. Modificando el primer verso del Libro del Génesis, Juan ha iniciado el prólogo de su Evangelio con las palabras: “Al principio era el logos”. Es justamente esta palabra la que usa el emperador: Dios actúa con logos . Logos significa conjunto de razón y palabra, una razón que es creadora y capaz de comunicarse, pero, como razón. Juan con aquello nos ha donado la palabra conclusiva sobre el concepto bíblico de Dios, la palabra en la que todas las vías frecuentemente fatigosas y tortuosas de la fe bíblica alcanzan su meta, encontrando su síntesis. En principio era el logos , y el logos es Dios, nos dice el evangelista. El encuentro entre el mensaje bíblico y el pensamiento griego no era una simple casualidad. La visión de San Pablo, delante del cual se había cerrado los caminos de Asia y que, en sueños, vio un macedonio y escuchó su súplica: “¡Ven a Macedonia y ayúdanos!”, esta visión puede ser interpretada como una “condensación” de la necesidad intrínseca de un acercamiento entre la fe bíblica y el interrogarse griego.


En realidad, este acercamiento ya se había iniciado desde hacía mucho tiempo. Ya el nombre misterioso de Dios de la zarza ardiente, que separa a Dios del conjunto de las divinidades con múltiples nombre afirmando solamente su ser, es, confrontándose con el mito, una respuesta con la que está en íntima analogía el tentativo de Sócrates de vencer y superar al mito mismo. El proceso iniciado hacia la zarza alcanza, al interior del Antiguo Testamento, una nueva madurez durante el exilio, donde el Dios de Israel, ahora privado de la Tierra y del culto, se anuncia como el Dios del cielo y de la tierra, presentándose con una simple fórmula que prolonga las palabras de la zarza: “Yo soy”. Con este nuevo conocimiento de Dios va al mismo paso una especie de iluminismo, que se expresa en modo drástico en la mofa de las divinidades que son solamente obra de las manos del hombre. Así, no obstante toda la dureza del desacuerdo con los soberanos helenísticos, que querían obtener con la fuerza la adecuación al estilo de vida griego y a su culto idolátrico, la fe bíblica, durante la época helenística, iba interiormente al encuentro de la parte mejor del pensamiento griego, hasta un contacto recíproco que después se ha realizado especialmente en la tardía literatura sapiencial. Hoy nosotros sabemos que la traducción griega del Antiguo Testamento, realizada en Alejandría –la Bblia de los “Setenta” –, es más que una simple (por evaluar en modo tal vez poco positivo) traducción del texto hebreo: es de hecho un testimonio textual a sí debido, y un específico e importante paso de la historia de la Revelación, en el cual se ha realizado este encuentro en un modo que para el nacimiento del cristianismo y su divulgación tuvo un significado decisivo. En el fondo, se trata del encuentro entre fe y razón, entre auténtico iluminismo y religión. Partiendo verdaderamente desde la íntima naturaleza de la fe cristiana y, al mismo tiempo, desde la naturaleza del pensamiento helenístico fusionado ya con la fe, Manuel II podía decir: No actuar “con el logos ” es contrario a la naturaleza de Dios.


Honestamente es necesario anotar, que en el tardío Medioevo, se han desarrollado en la teología tendencias que rompen esta síntesis entre espíritu griego y espíritu cristiano. En contraste con el así llamado intelectualismo agustiniano y tomista que inició con Duns Scoto una impostación voluntarística, la cual al final llevó a la afirmación que nosotros conoceremos de Dios solamente la voluntas ordinata . Más allá de ésta existiría la libertad de Dios, en virtud de la cual Él habría podido crear y hacer también lo contrario de todo aquello que efectivamente ha hecho. Aquí se perfilan posiciones que, sin lugar a dudas, pueden acercarse a aquellas de Ibn Hazn y podrían llevar hasta la imagen de un Dios- Árbitro, que no está ligado ni siquiera a la verdad y al bien. La trascendencia y la diversidad de Dios son acentuadas en modo tan exagerado, que también nuestra razón, nuestro sentido del verdadero y del bien no son más un verdadero espejo de Dios, cuyas posibilidades abismales permanecen para nosotros eternamente inalcanzables y escondidas tras sus decisiones efectivas. En contraste con ello, la fe de la Iglesia se ha atenido siempre a la convicción de que entre Dios y nosotros, entre su eterno Espíritu creador y nuestra razón creada, existe una verdadera analogía, en la que ciertamente las desemejanzas son infinitamente más grandes que las semejanzas, pero no al punto de abolir la analogía y su lenguaje. Dios no se hace más divino por el hecho que lo empujemos lejos de nosotros en un voluntarismo puro e impenetrable, sino que el Dios verdaderamente divino es aquel Dios que se ha mostrado como el logos y como logos ha actuado y actúa lleno de amor a nuestro favor. Cierto, el amor “sobre pasa” el conocimiento y es por esto capaz de percibir más que el simple pensamiento, sin embargo permanece como el amor del Dios – logos , por el cual el culto cristiano es un culto que concuerda con el Verbo eterno y con nuestra razón.


El aquí mencionado recíproco acercamiento interior, que se ha tenido entre la fe bíblica y el interrogarse sobre el plan filosófico del pensamiento griego, es un dato de importancia decisiva no solo desde el punto de visa de la historia de las religiones, sino también desde aquello de la historia universal –un dato que nos obliga también hoy. Considerado este encuentro, no es sorprendente que el cristianismo, no obstante su origen e importante desarrollo en Oriente, haya encontrado su huella históricamente decisiva en Europa. Podemos expresarlo también inversamente: este encuentro, al cual se agrega aún sucesivamente el patrimonio de Roma, ha creado a Europa y permanece como fundamento de aquello que, con razón, se puede llamar Europa.


A la tesis que el patrimonio griego, críticamente purificado, sea una parte integrante de la fe cristiana, se opone el pedido de la deshelenización del cristianismo, un pedido que desde el inicio de la edad moderna domina en modo creciente la búsqueda teológica. Visto más de cerca, se pueden observar tres olas en el programa de la deshelenización: si bien relacionadas entre sí, en sus motivaciones y en sus objetivos son claramente distintas la una de la otra.


La deshelenización emerge primero en conexión con postulados fundamentales de la Reforma del siglo XVI. Considerando la tradición de las escuelas teológicas, los reformadores se veían de frente a una sistematización de la fe condicionada totalmente por la filosofía, de frente, es decir, a una determinación de la fe desde el externo con fuerza en un modo de pensar que no derivaba de ésta. Así, la fe no aparecía más como viviente palabra histórica, sino como elemento insertado en la estructura de un sistema filosófico. La sola Scriptura en cambio busca la pura forma primordial de la fe, como esta misma está presente originariamente en la Palabra bíblica. La metafísica aparece como un presupuesto derivada de otra fuente, de la que ocurre liberar la fe para hacerla regresar a ser totalmente ella misma. Kant ha actuado en base a este programa con una radicalidad imprevisible para los reformadores. Con ello él ha anclado la fe exclusivamente a la razón práctica, negándole el acceso al todo de la realidad.


La teología liberal de los siglos XIX y XX acompaña la segunda etapa del proceso de deshelenización, con Adolf von Harnack, como su máximo representante. Cuando era estudiante y en mis primeros años como docente, este programa influenciaba altamente la teología católica también. Tomó como punto de partida la distinción que Pascal hace entre el Dios de los filósofos y el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. En mi discurso inaugural en Bonn en 1959 traté de referirme a este asunto. No repetiré aquí lo que dije en aquella ocasión, pero me gustaría describir, al menos brevemente, lo que era nuevo en este proceso de deshelenización. La idea central de Harnack era volver simplemente al hombre Jesús y a su mensaje simple, sin las adiciones de la teología e incluso con la helenización: Este simple mensaje fue visto como la culminación del desarrollo religioso de la humanidad. Se decía que Jesús le puso fin al culto en favor de la moralidad. Al final era presentado como el padre del mensaje moral humanitario. La meta fundamental era hacer que el Cristianismo estuviera en armonía con la razón moderna, es decir, liberándolo de los elementos aparentemente filosóficos y teológicos, como la fe en la divinidad de Cristo y en Dios Uno y Trino. En este sentido, la exégesis histórica-crítica del Nuevo Testamento restauró el lugar de la teología en la universidad: Para Harnack, la teología es algo esencialmente histórico y por lo tanto estrictamente científico. Lo que se puede decir críticamente de Jesús, es por así decir, expresión de la razón práctica y consecuentemente se puede aplicar a la Universidad como un todo. En este pensamiento se basa la propia limitación de la razón, clásicamente expresada en las “Críticas” de Kant, pero en ese momento radicalizada por el impacto de las ciencias naturales. Este concepto moderno está basado, para decirlo brevemente, en la síntesis entre el Platonismo (Cartesianismo) y el empirismo, una síntesis confirmada por el éxito de la tecnología. Por un lado presupone la estructura matemática de la materia, y su intrínseca racionalidad, que hace posible entender cómo la materia funciona y la usa eficientemente: Esta premisa básica es, por así decirlo, el elemento platónico en el entendimiento moderno de la naturaleza. De otro lado, existe la capacidad de la naturaleza de ser explotada para nuestros propósitos, y en este caso solo la posibilidad de la verificación o falsificación a través de la experimentación puede llegar a la certeza final. El peso entre los dos polos puede, dependiendo de las circunstancias, cambiar de un lado al otro. Como fuertemente lo hizo el pensador positivista J. Monod, que se declaró a sí mismo un convencido platonista/cartesiano.


Esto permite que emerjan dos principios que son cruciales para el asunto al que hemos llegado. Primero, solo la clase de certeza que resulta de interpolar elementos matemáticas con empíricos puede considerarse científica. Cualquier disciplina que quisiera exigir estatus de ciencia debe ser medido con este criterio. De ahí que las ciencias humanas, como la historia, psicología, sociología y filosofía, no puedan conformarse a este canon de cientificidad. Un segundo punto que es importante para nuestras reflexiones, es que por su propia naturaleza este método excluye la pregunta de Dios, haciéndola aparecer como no científica o precientífica. Consecuentemente, nos enfrentamos a una reducción del radio de la ciencia y la razón, que necesita ser cuestionado.


Debemos retornar al problema después. Mientras tanto, ha de observarse que desde este lugar, cualquier intento de la teología por mantener su estatus de “científica” terminaría por reducir al Cristianismo a un simple fragmento de sí misma. Pero tenemos que decir más: Es el hombre mismo quien termina siendo reducido, las preguntas específicamente humanas sobre nuestro origen y nuestro destino, las preguntas originadas de la religión y la ética, ya no tienen lugar en el modo de ver de la razón colectiva definida como “ciencia” y tiene que relegarse al espacio de lo subjetivo. Es el sujeto quien decide entonces, basado en su experiencia, lo que considera es materia de la religión, y la “conciencia” subjetiva se convierte en el solo árbitro de lo que es ético. De esta manera, sin embargo, la ética y la religión pierden su poder de crear una comunidad y se convierten en un asunto completamente personal. Este es un estado peligroso para los asuntos de la humanidad, como podemos ver en las distintas patologías de la religión y la razón que necesariamente emergen cuando la razón es tan reducida que las preguntas de la religión y la ética ya no preocupan. Intentos de construir la ética a partir de las reglas de la evolución o la psicología terminan siendo simplemente inadecuados.


Antes de esgrimir las conclusiones a las que todo esto lleva, tengo que referirme brevemente a la tercera etapa de deshelenización, que aún está dándose. A la luz de nuestra experiencia con el pluralismo cultural, con frecuencia se dice en nuestros días que la síntesis con el Helenismo lograda por la Iglesia en sus inicios fue una inculturación preliminar que no debe ser vinculante para otras culturas. Esto último se dice para tener el derecho a volver al simple mensaje del Nuevo Testamento anterior a la inculturación, para inculturarlo nuevamente en sus medios particulares. Esta tesis no es falsa, sino que es ordinaria e imprecisa. El Nuevo Testamento fue escrito en griego y trae consigo la impronta del espíritu griego, que ha llegado a la madurez dado que el Antiguo Testamento se desarrolló. Cierto, hay elementos en la evolución de la Iglesia en sus inicios que no deben integrarse en todas las culturas, Sin embargo, las decisiones fundamentales sobre las relaciones entre la fe y el uso de la razón humana son parte de la fe misma, son desarrollos consecuentes con la naturaleza de la fe misma.


Y así llego a la conclusión. Este intento, hecho con unas pocas pinceladas, desde una crítica a la razón moderna desde dentro, no tiene nada que ver con poner el reloj en el tiempo anterior al Iluminismo y rechazar las perspectivas de la era moderna. Los aspectos positivos de la modernidad deben ser conocidos sin reserva: Estamos todos agradecidos por las maravillosa posibilidades que ha abierto para la humanidad y para su progreso que se nos ha dado. El ethos científico, además, debe ser obediente a la verdad, y, como tal, lleva una actitud que se refleja en los principios del Cristianismo. La intención aquí no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación. Mientras nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también podemos apreciar los peligros que emergen de estas posibilidades y tenemos que preguntarnos cómo podemos superarlas. Tendremos éxito al hacerlo solo si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes. En este sentido la teología pertenece correctamente a la universidad y está dentro del amplio diálogo de las ciencias, no solo como una disciplina histórica y ciencia humana, sino precisamente como teología, como una profundización en la racionalidad de la fe.


Solo así nos hacemos capaces de lograr este diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que solo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas. Al mismo tiempo, como he tratado de demostrar, la razón científica moderna con sus elementos intrínsecamente platónicos genera una pregunta que va más allá de sí misma, de sus posibilidades y de su metodología. La razón científica moderna simplemente tiene que aceptar la estructura racional de la materia y su correspondencia entre nuestro espíritu y las estructuras racionales que prevalecen como se nos ha dado, en las que su metodología debe basarse. Incluso la pregunta ¿por qué esto tiene que ser así? es una cuestión real, que tiene que ser dirigida por las ciencias naturales a otros modos y planos de pensamiento: A la filosofía y la teología. Para la filosofía y, si bien es cierto que de otra forma, para la teología, escuchar a las grandes experiencias y perspectivas de las tradiciones religiosas de la humanidad, de manera particular aquellas de la fe cristiana, es fuente de conocimiento; ignorarla sería una grave limitación para nuestra escucha y respuesta. Aquí recuerdo algo que Sócrates le dijo a Faedo. En conversaciones anteriores, se habían vertido muchas opiniones filosóficas falsas, y por eso Sócrates dice: “Sería más fácilmente comprensible si a alguien le molestaran tanto todas estas falsas nociones que por el resto de su vida desdeñara y se burlara de toda conversación sobre el ser, pero de esta forma estaría privado de la verdad de la existencia y sufriría una gran pérdida”.


Occidente ha sido puesto en peligro por mucho tiempo por esta aversión en la que se basa su racionalidad, y por lo tanto solo puede sufrir grandemente. El coraje para comprometer toda la anchura de la razón y no la negación de su grandeza: Este es el programa con el que la teología anclada en la fe bíblica ingresa en el debate de nuestro tiempo. “No actuar razonablemente (con logos) es contrario a la naturaleza de Dios” dijo Manuel II, de acuerdo al entendimiento cristianos de Dios, en respuesta a su interlocutor persa. Es a este gran logos, a la anchura de la razón, a donde invitamos a nuestros compañeros en el diálogo de las culturas. Es la gran tarea de la universidad redescubrirlo constantemente.


Benedicto XVI
Nota: El Santo Padre desea proporcionar una versión posterior de este texto, complementado con notas a pie de página. Por lo tanto, el presente texto debe considerarse como provisional.

Jesús y la tradición

Dejáis de un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres (Mc, 7, 1-8. 14-15. 21-23)

Se puede invocar a Dios con la boca y tener el corazón muy lejos

Jesús nos habla en este evangelio de que no son las cosas exteriores, ni las tradiciones, ni los preceptos, lo que agrada a Dios. Lo que Dios mira y lo que le agrada es el corazón sano del hombre, su interior, su intención, la orientación fundamental de su vida. Hasta el culto sería vacío sin una actitud recta y de amor.

Hay quien por defender las normas, rompe las relaciones con los demás, excomulga, excluye del diálogo, y hasta se llega a rechazar al prójimo que "no cumple".

"Cumplir" para tener seguridad

También en la fe los cambios han producido inseguridad y confusión. Es natural que muchos busquen un cuerpo doctrinal seguro, un código de conducta bien definido, una organización religiosa fuerte. Ante los individualismos y la anarquía se busca la seguridad de la tradición. Ante la irrupción de tantas novedades, la solidez del pasado.

Es cierto que no se puede releer el evangelio santándose los siglos en los que podemos ver las posibilidades de vida que ha inspirado. Pero se ha de evitar el pensar que la fe se transmite mecánicamente como un objeto que pasa de mano en mano. Una tradición que sea mera transmisión de fórmulas o rúbricas litúrgicas, conduce a una asfixia mortal. Hay que estar en una situación constante de búsqueda de la voluntad del Padre, hoy y ahora.

La manera de vivir lo mismo en un contexto cultural nuevo, consiste en vivir lo mismo de una manera nueva.

Parroquia del Carmen

¿Qué causa el hambre en África?

¿Qué causa el hambre en África?

Las emergencias alimentarias en África se han multiplicado por tres en los últimos 20 años

Un informe de Oxfam Internacional cita los conflictos como la principal causa de estas crisis

El número de emergencias alimentarias en el África Subsahariana se ha triplicado en los últimos 20 años, pasando de poco más de cinco emergencias anuales a mediados de la década de los 80, a las más de 20 que se producen ahora. El informe “Las causas del hambre: una perspectiva de la crisis alimentaria en África” que hizo público Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) sitúa los conflictos como causa número uno de estas crisis, seguidos de muchos otros factores como la pobreza, la falta de inversión en el desarrollo agrícola, las reglas comerciales injustas y la incidencia del VIH-Sida y el cambio climático.

Las cifras hablan por sí solas: una de cada tres personas en África Subsahariana padece desnutrición, cifra que llega al 55 por ciento en el centro del continente. En el caso de un país como la República Democrática del Congo, con un conflicto que ya ha costado la vida a más de 3,5 millones de personas, la desnutrición afecta a 7 de cada 10 habitantes. En el norte de Uganda, donde la guerra dura ya 20 años, el 84% de la población depende de la ayuda humanitaria para sobrevivir.

El informe explica cómo los conflictos destruyen la actividad económica y las infraestructuras rurales, desvían la inversión a gastos militares e impiden que se cultiven los campos porque la población huye, es reclutada para la guerra o resulta herida o muerta. Por su parte, los altos niveles de extrema pobreza –que se ha duplicado en los últimos 20 años y afecta ahora a casi la mitad (46 por ciento) de la población– dificultan el que las personas puedan hacer frente a fenómenos como el VIH-Sida y a catástrofes naturales derivadas del cambio climático.

“Cuando se ven este tipo de datos, se tiende a pensar que estas crisis no tienen solución, pero sí la hay. Con la suficiente voluntad política por parte de los gobiernos implicados pueden tomarse medidas muy concretas para evitar que África siga sufriendo unas crisis que cada día son más graves y numerosas. Lo que no podemos hacer es cruzarnos de brazos y mirar hacia otro lado”, explica Irene Milleiro responsable de estudios sobre Acción Humanitaria en Intermón Oxfam.

En materia de conflictos, la Unión Africana, con el apoyo de los países ricos, debe abordar de una vez por todas los conflictos en África, invirtiendo en unas fuerzas de mantenimiento de la paz mejor dotadas, estableciendo un mayor control sobre el comercio de armas y una mayor vigilancia de la explotación de los recursos naturales que en muchos casos alimentan los conflictos.

Pan para hoy, hambre para mañana

Respecto a la reacción internacional a estas crisis alimentarias, el informe denuncia que, en general, la respuesta humanitaria sigue siendo pan para hoy y hambre para mañana, porque no aborda sus causas. El ejemplo es que mientras la ayuda humanitaria a África ha crecido de 946 millones de dólares en 1997 a 3.000 millones en 2003, la asistencia para la producción agrícola ha caído un 43% entre 1992 y 2002.

“Invertir en desarrollo para reducir la vulnerabilidad en especial de los pequeños propietarios, las comunidades dedicadas al pastoreo y las mujeres es esencial si queremos dejar de hablar del hambre en África”, añade Irene Milleiro.

La calidad de la ayuda de emergencia también tiene que mejorar porque, si no es adecuada, puede causar más daños que beneficios. En estos momentos el 79% de la ayuda alimentaria que se dona en las crisis viene de los países ricos. Esta ayuda suele tardar entre cuatro y cinco meses en llegar y los costes de transporte hacen que pueda salir hasta un 50% más cara que si se hubiera comprado en la región.

“La clave está en que para los países ricos la donación de comida es una forma de subsidiar a sus propios agricultores y beneficiar a sus transportistas, aunque la ayuda salga más cara o pueda ser inadecuada para las necesidades nutricionales de los que la necesitan. Siempre que haya suficiente comida disponible, es más efectivo comprar a nivel local, porque de esta forma, además, se ayuda a reactivar la economía”, explica Irene Milleiro.

El informe recomienda a los gobiernos de la región que desarrollen políticas agrarias eficaces, consensuadas con los grupos afectados. La necesidad es clara: mientras el 70% de la población vive de la agricultura, la inversión en ese sector es de tan sólo el 5% de los presupuestos nacionales.


Intermón Oxfam

Fracasa la Ronda de Doha

Fracasa la Ronda de Doha

Los países ricos no escaparán a las consecuencias del fracaso de la Ronda de Doha

Intermón Oxfam asegura que la ruptura de las negociaciones incrementará la pobreza de los países en desarrollo

La Unión Europea y Estados Unidos se equivocan gravemente si piensan que la suspensión de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC) les dará ‘carta blanca’ en el comercio internacional, asegura Oxfam Internacional, Intermón Oxfam en España.

La preocupación y el malestar provocado por unas reglas comerciales injustas y las dañinas políticas de Estados Unidos y la UE, se intensificarán con la ruptura de las negociaciones de esta semana. "La Ronda de Doha ha abierto los ojos de muchas personas ante el hecho de que el comercio mundial puede ayudar a millones de campesinos y trabajadores rurales, pero las políticas comerciales de los países ricos están en su contra", asegura Gonzalo Fanjul, coordinador de investigaciones de Intermón Oxfam.

La Unión Europea y Estados Unidos se han desacreditado y está ampliamente reconocido que ellos son los que deben afrontar las reformas. Incluso si las negociaciones se congelan, sus subsidios agrícolas son vulnerables ante determinadas acciones legales como las que Brasil ya ha ganado contra los subsidios al algodón y al azúcar.

Los dos bloques económicos también enfrentarán una oposición creciente si tratan de obligar a los países en desarrollo a abrir sus mercados a través de acuerdos comerciales regionales y bilaterales. "La UE y Estados Unidos deben cambiar sus posiciones y empezar a hacer reformas significativas que promuevan el desarrollo", asegura Fanjul.

El contragolpe del fracaso

La suspensión indefinida de las negociaciones significa que las oportunidades de alcanzar un acuerdo a corto plazo son improbables, porque se acerca un periodo de elecciones en algunos países clave y porque el año que viene finaliza la autoridad para negociar acuerdos comerciales que el Congreso de Estados Unidos concedió a su gobierno.

"Se trata de un golpe muy duro para las personas pobres, como los productores de algodón, que no ganan lo suficiente para tener una vida digna. Si las negociaciones se alargan durante años, todo el sector algodonero de África occidental podría desaparecer", dice Fanjul.

Para Intermón Oxfam, la suspensión de la Ronda de Doha significará que:

+ Los países ricos seguirán llevándose el pastel más grande del comercio internacional.
+ Podrán mantener sus prácticas de dumping, dejando a los países más pequeños mínimas posibilidades de detenerlos, excepto ante los tribunales.
+ Negará a los países en desarrollo un mejor acceso a los mercados del Norte.
+ La UE y Estados Unidos volverán sus ojos a los acuerdos comerciales bilaterales para abrirse un camino en los mercados de los países en desarrollo.

La Ronda de Doha comenzó para corregir las reglas que permitían a los países ricos llevarse el 70% de los intercambios comerciales, valorados en 20 billones de dólares, mientras los países pobres y en desarrollo, que tienen el 81% de la población mundial, sólo obtienen el 30%. De hecho, África solo recibe el 2,6%.

"Estas negociaciones estaban pensadas para lograr un crecimiento económico en igualdad de condiciones para todos los países. Es una inversión a largo plazo para los intereses de todo el mundo, especialmente de Estados Unidos y la UE. Sin embargo, en los últimos cinco años, ambos se han comportado como si la Ronda de Doha fuera un sacrificio para ellos", afirma Fanjul.

Esta suspensión significa que la comunidad internacional puede haber perdido la única opción diplomática para lograr reformas, por medio de negociaciones, en la Farm Bill de Estados Unidos y en la Política Agraria Común (PAC) europea.

Aunque las opciones legales todavía son una posibilidad. Intermón Oxfam asegura que la Unión Europea y Estados Unidos violan las reglas existentes de la OMC. Según la ONG, 13.000 millones de dólares de los subsidios de ambos bloques son ilegales. Países como Chile, Costa Rica, Argentina, Kenya, Perú, Ghana, Zimbabwe, Uganda, Egipto, Tailandia y Nigeria, entre otros, pueden presentar sólidos casos contra los subsidios en el sector del arroz, maíz, sorgo, leche, mantequilla, tabaco, fruta y tomate. "Esto sólo es la punta del iceberg. España en concreto es vulnerable en varios de sus sectores agrícolas ", afirma Fanjul.

Intermón Oxfam ve como un peligro el que la UE y Estados Unidos dirijan sus ojos a los tratados comerciales bilaterales para lograr lo que los países en desarrollo se han negado a conceder en la OMC: acceso ilimitado a los mercados y reglas de propiedad intelectual e inversiones que son dañinas para el desarrollo.

¿Por qué han fracasado las negociaciones?

La Unión Europea y Estados Unidos han sido incapaces de darse cuenta de que los tiempos han cambiado desde la Ronda de Uruguay, y de que los países en desarrollo son ahora elementos clave en las negociaciones. "Los países en desarrollo son claros a la hora de decir qué necesitan de la Ronda de Doha. Mostraron una unidad admirable al rechazar el que el desarrollo desaparezca de la agenda, cosa que hubiera pasado si hubieran aceptado las ofertas de Bruselas y Washington", afirma Gonzalo Fanjul.

Igualmente, cada vez hay más conciencia ciudadana sobre las injustas reglas que rigen el comercio actual. La campaña Comercio con justicia de Intermón Oxfam, pidiendo unas reglas justas, ha conseguido más de 20 millones de firmas de personas de todo el mundo y muchas más ONG, organizaciones de agricultores, sindicatos, movimientos sociales y de trabajadores se han movilizado contra el curso actual que tomaban las negociaciones.

Las intereses nacionales han envenenado las negociaciones de Doha. El Congreso de los Estados Unidos rechazó dar a sus negociadores la posibilidad de ofrecer reducciones significativas en el apoyo americano a la agricultura. La UE ha sido también rehén de sus estados miembro, por ejemplo Francia y España, que rechazaron hacer reducciones significativas a sus aranceles agrarios. "Ya no tiene ninguna importancia si uno fue peor que el otro. En las últimas semanas, Estados Unidos no modificó su posición pero la UE no es menos responsable por su temprana intransigencia".

Se esperaba que los países pobres rebajaran sus aranceles demasiado deprisa, sin tener en cuenta el riesgo que esta medida suponía para millones de campesinos. Se les presionó para que cedieran su capacidad de proteger su seguridad alimentaria y sus políticas para combatir la pobreza rural.

En las negociaciones para abrir los mercados industriales, los países ricos intentaron provocar un acuerdo en el cual los países en desarrollo habrían tenido que rebajar sus aranceles casi dos veces más que los ricos. "Se pedía a los países en desarrollo que pusieran en peligro sus empleos y su industrialización a cambio de que los países ricos reformaran sus políticas agrícolas ilegales – reformas que habían prometido llevar a cabo hace años. Han sido las negociaciones sobre comercio más surrealistas."

El final del mapa de navegación

Intermón Oxfam espera que la Unión Europea y Estado Unidos rectifiquen su posición. Independientemente de cuando se restablezcan las negociaciones, los países ricos deben acabar con el dumping –no sólo poniendo fin a los subsidios para la exportación, sino también suprimiendo todos los subsidios que distorsionan el comercio y que hunden los mercados de los países pobres–, especialmente en el sector del algodón. "Bruselas y Washington perderán toda su credibilidad si se toman este alto en las negociaciones como una excusa para no reformar sus políticas agrarias", añade Fanjul. "Los países en desarrollo rechazarán volver a la mesa de negociaciones para discutir el recorte de sus aranceles si la UE y EEUU todavía practican esta competencia desleal".
"El coste de este retraso es demasiado alto y el potencial de desarrollo demasiado grande para permitir que estas negociaciones se disuelvan como un azucarillo", dice Fanjul. De todos modos, la restauración de las negociaciones será difícil si los países ricos continúan negando a los países en desarrollo el derecho a utilizar la flexibilidad existente para liberalizar sus mercados, a su propio paso y escala. "La UE y los EEUU no deben cuestionar el mandato de desarrollo de las negociaciones e ignorar el hecho que hay extrema pobreza en la mayoría de países en desarrollo", añade.

"Los países más pobres del mundo no deben convertirse en víctimas de este fracaso, que no es por su culpa". Los países menos desarrollados deben obtener un acceso completo a los mercados de los países ricos. Esto debe incluir también la reforma de las "reglas de origen" que permiten a los países ricos usar otros mecanismo indirectos, por ejemplo exageras las condiciones sanitarias que se imponen a los productos de importación.

La UE y EEUU deben alcanzar un acuerdo relevante de ‘ayuda para el comercio’, aportando dinero extra y sin condiciones. "No hay excusa para que este paquete se suspenda junto con las negociaciones de Doha".

Ignacio, el peregrino

Ignacio, el peregrino


Con esta palabra se autodesigna Ignacio en su Autobiografía, también llamada por ello el “Relato del peregrino” y así firma alguna de sus cartas. No es ciertamente la imagen más frecuente con la que ha pasado Ignacio a la historia, porque tampoco ha sido la imagen más frecuente que ha circulado entre los mismos jesuitas. Y todo porque su Autobiografía fue rápidamente retirada y prohibida por razones internas no muy convincentes. No se edita –y en latín- hasta mediados del siglo XVIII, y no ve definitivamente la luz –en el original castellano-italiano- hasta comienzos del siglo XX. Será a partir de mediados de este siglo cuando empieza a estudiarse y divulgarse entre los jesuitas, y a ser considera una obra fundamental e imprescindible si se quiere conocer a fondo la personalidad de Ignacio. Esta imagen con la que Ignacio se describe a sí mismo –profundamente humana y sencilla- es muy distinta de la que fue brotando en otros círculos más o menos cercanos, de un Ignacio firme y severo, instigador en los ámbitos políticos y eclesiásticos y fundador de una gran Orden religiosa de carácter eminentemente militar… Nada de eso aparece en el sincerísimo relato que él hace de sí mismo. Fue, simplemente, un peregrino, desde su conversión hasta el final de su vida. Y lo fue, no sólo físicamente, por los miles y miles de kilómetros que recorrió, sino sobre todo por ese otro peregrinaje interior que le fue llevando desde el “hombre dado a las vanidades del mundo” hasta aquél que tuvo como único norte “la mayor gloria de Dios”.

450 años de la muerte de San Ignacio de Loyola

Algo difícil de entender

Tomado del blog de Pegat,

Hoy es de esos días en los que la vida te pone en tu sitio y te cuesta comprender muchas cosas que suceden a tu alrededor. Es de esos días en los que cuesta comprender la voluntad de Dios. Lo siento, pero me parece injusto que una madre se vaya con 43 años, dos hijos y un marido. Pese a ello, no queda más remedio que aceptar esa voluntad, aunque no la comprenda.

No he tenido el gusto y el honor de llegar a conocerte, pero he tenido la suerte de conocer parte de tu obra:
a tu hijo Jorge.

Isabel, allá donde estés, muchísimas gracias por tu legado, por la oportunidad de conocer a tu hijo,
por haber podido compartir con él tantas cosas,
por su conversación nunca vacía,
por su mirada profunda,
por su sonrisa eterna,
y por esa carta al apóstol Santiago inspirada en tí.

Nada ni nadie podrá llenar el vacío que dejas, sobre todo en tus hijos y en tu marido.
Debes estar muy orgullosa de las huellas que has dejado en tu camino.
Mereces el cielo por ello, y seguro que desde allí sigues cuidando de "tus niños" de alguna manera.

Querida Isabel, descansa en paz con el Padre y pídele que dé fuerzas, fe y esperanza a tu familia ahora y siempre.

encantadodelavida