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Alegato del Fiscal frente a los asesinos de Miguel Ángel Blanco

«Es evidente la crueldad del cautiverio, con una víctima que por su cultura, su dedicación política, se puede presumir que era consciente de que carecía de cualquier oportunidad de sobrevivir al secuestro. También las condiciones del asesinato: en un lugar despoblado, rematado y abandonado a su suerte... Y si el terrorismo persigue a través de irradiar el terror a toda la población fines políticos que no puede conseguir por fines democráticos, es evidente que este atentado fue la esencia del terrorismo, porque durante ese fin de semana, durante esas angustiosas cuarenta y ocho horas (sin pretender compararlo al sufrimiento de su familia, de su círculo más cercano) todos los españoles pudieron ser, pudieron sentirse hermanos, padres, primos, novias de Miguel Ángel Blanco.

Pocas veces, y eso debe tenerse en cuenta por la Sala, un asesino ha tenido tantos motivos para evitar llevar a cabo su despreciable propósito criminal. Pocas veces ha tenido que superar más escrúpulos y difícilmente explicable es que no haya sido capaz de oír, de sentir, el clamor desesperado de una sociedad que le reclamaba clemencia. Los gritos de las manifestaciones de aquellos días sin duda debieron oirse en cualquier bajera situada en cualquier punto del País Vasco. Tal vez de estos hechos sólo pueda rescatarse la unión de los vascos, de los españoles, un clamor social que hoy llega institucionalizado en lo que se llamó espíritu de Ermua, en lo que fue una auténtica rebelión cívica para evitar el colmo de un acorralamiento de las víctimas y de todos aquellos que no participaban en un nacionalismo violento que se desarrollaba por cauces delictivos.

Si a ello unimos la pasmosa, pese a lo habitual, sorprendente conducta de indiferencia de los acusados en el juicio, se apreciará la necesidad de un largo tratamiento penitenciario, de manera que las penas no pueden ser otras que las solicitadas por este Ministerio Fiscal. Quienes hemos estado presentes en esta sala no podemos comprender humanamente la indiferencia de la conducta de los acusados, como no sea una artificial pantalla para salvar su cobardía de enfrentarse a la acusación y a este juicio».

Morir dignamente


EL debate público sobre la eutanasia suele descuidar un asunto medular. Me refiero al efecto desmoralizador que los alegatos en pro del suicidio asistido causan entre quienes sobrellevan una existencia signada por el dolor. Para ellos y para sus familiares, cada nuevo día pone a prueba su capacidad de resistencia, sus ganas de seguir viviendo y de seguir dando vida. Me parece una grave irresponsabilidad que estas personas que han hecho del sacrificio y el afán de superación una épica cotidiana, que se esfuerzan por mantener enhiestos los añicos de su maltrecho ánimo, reciban constantemente incitaciones al desistimiento. Me parece ignominioso que se haya impuesto la expresión «derecho a morir dignamente» para referirse a la eutanasia, como si la muerte de quienes deciden afrontar los innombrables sufrimientos que su enfermedad les acarrea fuese indigna; como si su vida, mermada en las facultades físicas, no mereciera la pena ser vivida. Me parece escandaloso, en fin, que cada vez que alguien decide poner fin a su existencia, en pleno uso de su voluntad o -como suele ser más frecuente- a impulsos de una voluntad gravemente viciada (por las penalidades que padece y por la propaganda ambiental), enseguida sea encumbrado a la categoría de héroe mediático. Cuando los verdaderos héroes, quienes de verdad demandan nuestro reconocimiento y gratitud, son los miles de personas que, aun en medio de la postración, mantienen invicto su deseo de morir cuando la naturaleza lo decrete. Que ésta es, por mucho que la propaganda cacaree lo contrario, la muerte más digna y valiente.

El reportaje que ayer publicaba María José Muñoz en este periódico daba voz a quienes habitualmente carecen de ella: esa infinita mayoría de tetrapléjicos que, pese al pedrisco de la propaganda, perseveran en su deseo de vivir. Son ellos, y los familiares que los atienden, quienes merecen -aparte de apoyo material y asistencial- el aplauso que insensatamente se tributa a quienes carecen de su entereza de ánimo. Quienes ponen fin a su vida, incapaces de soportar por más tiempo el diario tormento de una existencia mermada, deben merecer nuestro más hondo respeto; pero de ahí a entronizarlos como modelos media un largo trecho, sólo salvable para las sociedades que han dimitido de sus valores y declinado sus obligaciones. Porque preservar la vida de sus individuos es una obligación que compete a la sociedad; y cuando la sociedad declina esa obligación, o incluso la revierte, proclamando un demencial «derecho a la muerte», podemos afirmar, sin temor a errar el diagnóstico, que se trata de una sociedad enferma, poseída por un arrebato de automutilación.

Es regla general del Derecho que un principio jurídico no puede ejercerse para ser destruido o anulado: un hombre no puede utilizar su libertad para abdicar de ella y convertirse voluntariamente en esclavo; tampoco puede utilizarla para exigir el fin de su vida. La jurisprudencia del Tribunal Constitucional establece que «el derecho a la vida tiene un contenido de protección positiva que impide configurarlo como un derecho de libertad que incluya el derecho a la propia muerte». Y también que «la vida es un valor superior del ordenamiento jurídico constitucional» y un «supuesto ontológico sin el que los restantes derechos no tendrían existencia posible». Y, aunque estemos asistiendo a una destrucción acelerada del Derecho, conviene recordar que las sentencias del Tribunal Constitucional no pueden ser conculcadas por leyes adventicias regidas por la matemática parlamentaria. La obligación del Derecho (mientras aún exista) es proteger la vida, no facilitar la muerte. El primer paso en esa «protección positiva» de la vida podría consistir en impedir que la propaganda ambiental y sus promotores desmoralicen a quienes, en un acto supremo de dignidad, deciden seguir viviendo, sobreponiéndose al dolor.

Juan Manuel de Prada

En Tierra de Nadie


¿Por qué seguir hoy sintiéndose parte de la Iglesia, aun percibiendo tantas contradicciones como tiene, aun sabiendo que tenemos muchas asignaturas pendientes y que hay muchas cuestiones que necesitan otras respuestas? ¿Cómo vivir con paz y con alegría la pertenencia a esta Iglesia nuestra, con sus luces y sombras?

Hay gente que está sistemáticamente en contra de todo lo que tenga que ver con la Iglesia, a la que reduce a tópicos muy trillados. En el extremo opuesto, hay otra gente que parece incapaz de admitir la menor crítica, de aceptar que hay muchas situaciones que requieren nuevos pasos y respuestas diferentes. Y hay otra mucha gente que estamos en tierra de nadie. Nos sentimos parte de esta Iglesia, vemos sus valores y nos inquietan sus inercias, y al tiempo la deseamos siempre mejor, siempre más evangélica. En este libro José María Rodriguez Olaizola,sj ofrece, partiendo de sus propias incertidumbres, inquietudes y esperanzas, algunas pistas sobre por qué seguir, cómo vivirse y crecer sintiéndose parte de la iglesia en esta tierra de nadie. Una propuesta que pude iluminar muchas de las búsquedas, los conflictos y las preguntas que bastantes personas nos hacemos a menudo.

Aquí están muchas personas cuya fe es más personal, que tienen reservas hacia la institución, que dudan ante las incoherencias que se perciben. Estamos muchos que no nos sentimos en paz con declaraciones tajantes para problemas culturales y sociales que requieren muchas consideraciones cotidianas; pero tampoco nos sentimos alineados con quienes meten en el mismo saco todas las reivindicaciones del mundo, ya se trate de familia, vida, investigación, como si todo valiese o como si todo fuese lo mismo… La tierra de nadie es ese espacio en el que viven divorciados que, tras un fracaso que ha podido ser inevitable, se sienten en la encrucijada de rehacer su vida (y sentirse apartados de la Iglesia), o quedar presos de una situación muy dura. Es el espacio donde viven los hombres y mujeres que aman a otros hombres y mujeres, respectivamente, y aman al Dios de Jesús, pero sienten que se les dice que uno de los dos amores no cabe en su vida o en su Iglesia. Donde teólogos que buscan nuevas formas de anunciar el mismo evangelio tienen miedo de buscar, porque equivocarse se iguala a atacar… pero si no se buscan nuevos caminos, aunque no haya error, tampoco avanzará la búsqueda de una verdad más plena. En la tierra de nadie están tantas mujeres que ven una cierta contradicción entre las afirmaciones que les dicen que pintan mucho en la Iglesia, y la masculinidad absoluta que hay en la toma de decisiones eclesial (no hay más que pensar en un cónclave). Y muchos jóvenes que necesitan una palabra de acogida y de sentido que les hable de sus vidas, sus problemas y sus límites hoy (y no hace cincuenta años, cuando la sociedad era otra, la cultura era otra, las imágenes y prácticas otras, el mundo otro). En la tierra de nadie, sin dramatismos, estamos los que nos llevamos bofetadas de unos (que nos acusan de pertenecer a una Iglesia muy encastillada), y de otros (que dicen que nos dejamos llevar por el mundo).


pastoral sj

Día de la Esperanza 2006

El día de la Esperanza es la fiesta de la solidaridad de Intermón Oxfam.


Es un día para celebrar que creemos que las cosas pueden cambiar para conseguir un mundo más justo e implicarnos en su construcción.

Queremos explicar qué hacemos para defender los derechos fundamentales de las personas e invitamos a todos los ciudadanos a participar, porque su ayuda y apoyo son del todo indispensables.

Para conseguirlo, organizamos una gran fiesta que se celebra el mismo día en muchas ciudades de toda España, con la participación de más de 200.000 personas que disfrutan de juegos infantiles, actuaciones musicales, muestras de artesanía, gimcanas…

El éxito de esta gran fiesta no sería posible sin la participación de los más de 4.300 voluntarios que, con su esfuerzo e ilusión, la hacen posible año tras año.

Ir a la fiesta de la solidaridad Un Día para la Esperanza es una buena oportunidad para:

Conocer de cerca nuestros proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria
Desde 1956 trabajamos junto a las personas de los países más pobres. En 1997, sumamos esfuerzos con Oxfam Internacional para conseguir más eficacia. Hoy, damos apoyo a 526 proyectos de desarrollo y ayuda humanitaria en África, América Latina y Asia. Infórmate más a fondo de nuestro trabajo y de cómo puedes colaborar.

Conocer el comercio justo
En este stand descubrirás lo que es el comercio justo y los diferentes productos importados del Sur. Además, con el aliciente añadido de que si vienes podrás degustar algunos productos de alimentación.

Conocer nuestras publicaciones editoriales y productos IO
Libros para todos los gustos y para todos los públicos, ideas solidarias para regalar, propuestas educativas para trabajar en clase...

Infórmate sobre nuestras campañas
Armas bajo control, Comercio con justicia, Pobreza cero, Objetivos del milenio... la movilización social fomenta valores y actitudes que generan cambios positivos. Conoce nuestras campañas y pregunta sobre ellas.

Lee el manifiesto
Para que la voz de las personas del Sur se escuche en el mundo entero, presentaremos un Manifiesto el día de la fiesta. Léelo y haz circular el mensaje de la Esperanza.

Participa en la acción simbólica
Ven a Un Día para la Esperanza y acércate a Nicaragua. Ven a compartir tu deseo con nosotros. Hincharemos miles de globos verdes, símbolo de esperanza, con los deseos de todos los participantes en la fiesta. Invita a tus amigos y familiares. Que te acompañen este día. Ayúdanos a llenar la fiesta de deseos de esperanza. ¡Ven!

Haz realidad el deseo de una familia nicaragüense
Una vez hayas hinchado tu globo en la acción simbólica, justo al lado, encontrarás varios deseos que responden a necesidades básicas de las familias de Nicaragua. Con una pequeña aportación, podrás hacer realidad muchos de esos deseos y nos ayudarás a llenar un gran panel de deseos conseguidos. ¡Ven y ayúdanos!

Participa en el juego Nicaragua: Tierra para vivir
Participa en el juego y, a través de diversas pruebas, podrás conocer algunas cosas de Nicaragua, cómo trabajan algunos productores de café siguiendo criterios de comercio justo, las mejoras de canalización y construcción de pozos de agua o la participación de las mujeres en su comunidad.

Diversión asegurada
Y, como no hay fiesta sin música ni gastronomía, todas estas actividades estarán acompañadas de actuaciones musicales de grupos de diferentes lugares, podrás probar las barritas de sésamo y, en algunas ciudades, habrá degustaciones de comida típica de diversas partes del mundo.

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Esperanza...

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Un pacto de Estado contra la pobreza

Un pacto de Estado contra la pobreza


• ¿Por qué un Pacto de Estado?

España ha asumido, a lo largo de su andadura democrática, una serie de compromisos internacionales orientados a erradicar la pobreza que azota a la mayoría de la población del planeta. El cumplimiento de dichos compromisos requiere una serie de políticas sostenidas en el tiempo, yendo más allá del periodo marcado por cada legislatura. Además, la contribución de España al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio constituye un imperativo político y ético, que atañe a todos los ciudadanos y ciudadanas del Estado, con independencia de su filiación política. Para lograrlo, se necesita del mayor consenso posible, plasmado de manera formal, asegurando así que el compromiso de España con la erradicación de la pobreza queda fuera del terreno de la contienda política partidista.

• ¿Por qué ahora?

A lo largo de 2005 la sociedad española ha demostrado con creces su solidaridad, movilización y sensibilización en torno a los Objetivos de Desarrollo del Milenio y la lucha contra la pobreza. Más de mil organizaciones ciudadanas, articuladas en el marco de la Alianza Española contra la Pobreza, han conseguido movilizar a la opinión pública para reclamar que España profundice en sus políticas de cooperación, comercio internacional y tratamiento de la deuda externa, cumpliendo sus compromisos al respecto. Cuando queda poco más de un año para que se cumpla la mitad del período indicado por Naciones Unidas para lograr el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (año 2015), se hace imprescindible pasar de la movilización social al más firme compromiso político, garantizando así la puesta en marcha de las medidas anunciadas.

• ¿Cuál es el origen de las demandas?

Los compromisos incluidos en la propuesta de Pacto de Estado no suponen demandas nuevas por parte de las organizaciones sociales. En su práctica totalidad, se derivan de acuerdos previamente asumidos por los sucesivos gobiernos y partidos políticos, tanto en el marco internacional (Cumbres de Naciones Unidas, Unión Europea, Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE) como en el nacional (programas electorales y Pacto por la Solidaridad de 1996). Tradicionalmente, el compromiso político expresado en el momento de firmar los acuerdos no ha sido sostenido en el tiempo, y muchos de ellos permanecen incumplidos. Ha llegado el momento por tanto de ratificar y cumplir lo comprometido.

• ¿Qué contenidos incluye el Pacto?

El Pacto se articula en torno a los ejes esenciales del Objetivo del Milenio nº 8 (Fomentar una Asociación Mundial para el Desarrollo): más y mejor Ayuda Oficial al Desarrollo, cancelación de la deuda externa y cambio en las reglas del juego del Comercio Internacional. Así como en reivindicaciones claves e históricas de la política de cooperación española. Por lo que respecta a las administraciones autonómicas y locales, las reivindicaciones se centrarán en aquellos aspectos relacionados con el incremento y mejora de la AOD Descentralizada, recuperando los compromisos adquiridos al respecto a lo largo del tiempo.

• ¿Cómo va a trabajar la CONGDE para conseguirlo?

La Coordinadora Estatal de ONGD, así como las diferentes coordinadoras autonómicas, se van a dirigir de manera simultánea a todos los partidos políticos representados en las instituciones de su ámbito territorial. Se trabajarán los pactos locales y autonómicos, a través de mociones en plenos o en asambleas parlamentarias autonómicas, cabildos insulares, diputaciones provinciales, etc. A nivel estatal, el trabajo se iniciará en el Parlamento, donde se presentará la propuesta instando a todos los grupos a aprobar una moción parlamentaria que impulse el consenso. El trabajo se centralizará finalmente en los partidos políticos de ámbito estatal, que serán los firmantes del Pacto en última instancia.

Campaña Pobreza Cero

Pedro Arrupe

Pedro Arrupe

En el quince aniversario de su muerte, recordamos a Pedro Arrupe, que animó a los jesuitas a dialogar abiertamente con el mundo turbulento que le tocaba vivir... hoy seguimos aprendiendo de él.

Este bilbaíno universal fue Superior General de los Jesuitas entre 1965 y 1983. Un hombre sorprendente, carismático, apasionante y apasionado. Un personaje fundamental en la Iglesia de los tiempos del Concilio Vaticano II, que no tuvo miedo de animar a los jesuitas a dialogar abierta y libremente con el mundo turbulento que les tocaba vivir.
Tres afirmaciones suyas le autodefinen por dentro: A sus novicios japoneses les repetía: “Hablamos mucho de la doctrina de Jesús, pero poco de su persona”. De la persona de Jesús escribía: Jesús es mi verdadero, perfecto, perpetuo amigo. A Él me debo entregar y de Él debo recibir su amistad, su apoyo, su dirección. Pero también su intimidad, el descanso, la conversación, la consulta, el desahogo...” Durante sus estudios como jesuita, seguramente recordando sus horas de laboratorio en la facultad de medicina, escribió a su antiguo connovicio, Jesús Iturrioz: “Querido Jesús: ...esta vida, vista superficialmente, aparece complicada. Cuando se ve a la luz del ‘Dios y yo’ o del ‘conejillo de Indias’ a su disposición, que he prometido ser, se simplifica hasta lo inverosimil” .

¡Enamórate!

¡Enamórate!
Nada puede importar más que encontrar a Dios.
Es decir, enamorarse de Él
de una manera definitiva y absoluta.
Aquello de lo que te enamoras atrapa tu imaginación,
y acaba por ir dejando su huella en todo.
Será lo que decida qué es
lo que te saca de la cama en la mañana,
qué haces con tus atardeceres,
en qué empleas tus fines de semana,
lo que lees, lo que conoces,
lo que rompe tu corazón,
y lo que te sobrecoge de alegría y gratitud.
¡Enamórate! ¡Permanece en el amor!
Todo será de otra manera.


Pedro Arrupe, sj.

Convocada la Congregacion General 35 de la Compañía de Jesús

Convocada la Congregacion General 35 de la Compañía de Jesús

Hoy 2 de febrero, festividad de la Presentación del Señor y Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el Padre General de la Compañía de Jesús, Peter-Hans Kolvenbach, a través de una carta dirigida a todos los jesuitas, ha convocado oficialmente la Congregación General 35 que se abrirá el 5 de enero de 2008 en la Curia General de Roma y que, como importante novedad, elegirá a un nuevo Prepósito General.


02/02/2006 - Según las Constituciones jesuitas, el cargo de General es vitalicio y sólo se elige nuevo general en caso de fallecimiento, por enfermedad grave o si el Prepósito General, en conciencia, considera que debe renunciar. El primer caso de renuncia fue el del p. Pedro Arrupe, quien el 3 de septiembre de 1983, imposibilitado para ejercitar su cargo por grave enfermedad presentó su renuncia a la Congregación General (CG) y ésta la aceptó. Su sucesor es el P. Kolvenbach, elegido el 13 de septiembre de 1983 (CG. 33) que hoy lleva 22 años como General y que en 2008 cumplirá 80 años.

En su carta, el p. Kolvenbach, señala a los jesuitas: “(…) después de haber obtenido el consentimiento de Su Santidad Benedicto XVI, he escuchado los pareceres de los Asistentens ad providentiam y de los Provinciales de toda la Compañía, de acuerdo con lo previsto en la Norma Complementaria 362,2. El parecer unánime de todos ellos indica que debe reunirse una Congregación General para poder proveer al gobierno supremo de la Compañía, de acuerdo a la norma complementaria anteriormente citada. En consecuencia de lo cual decreto la convocatoria de la Congregación General 35 en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

La carta de convocatoria de la CG señala también: “Durante la Congregación de Procuradores de 2003 y durante la reciente reunión de Superiores Mayores de la Compañía de Jesús, se hizo más claro cada vez que la Compañía ha llegado a una situación prevista por San Ignacio en las Constituciones (680): en la que hay ‘cosas muy difíciles tocantes a todo el cuerpo de la Compañía’, ‘para más servicio de Dios nuestro Señor’. Es la situación que requiere una Congregación General”. Así pues, la CG se convoca con la doble finalidad de elegir un nuevo Prepósito General y de tratar otros asuntos importantes para la Compañía de Jesús.

De esta manera el P. General insta a los Superiores Mayores a convocar, como procede, las Congregaciones Provinciales que estarán concluidas para el 1 de marzo de 2007. Éstas deberán elegir a los delegados que asistirán a la CG y deberán debatir y proponer los asuntos importantes relativos a la vida y Misión de la Compañía de Jesús, que consideren deben ser tratados en la CG.

El General termina la carta afirmando que “toda nuestra preparación de la CG 35 se desarrolle a la luz del año jubilar que debe recordarnos que la Compañía, hoy como ayer, tiene como único objeto servir a Dios nuestro Señor, con la confianza de que su divina Majestad querrá servirse de ella. La Congregación General y las Congregaciones Provinciales que la preparan no tienen otro sentido que permitirnos redescubrir, a través de Ignacio, Francisco Javier y Pedro Fabro, la manera de hacernos más auténticos compañeros de Jesús, identidad que es inseparable de su misión (CG 34, 26), en y para la Iglesia del Señor. Para este fin, y de acuerdo con el n. 693 de las Constituciones, pido a todos que ‘encomienden mucho a Dios Nuestro Señor’ el fruto de esta Congregación para que ‘todo sea como conviene para su mayor servicio, alabanza y gloria’”.

¿Qué es una Congregación General de la Compañía de Jesús?

La CG es el órgano supremo de gobierno de la Compañía de Jesús y no se convoca, como en el resto de órdenes religiosas, periódicamente, sino a la muerte del Prepósito General (que es el rector máximo de la Compañía) o para tratar de asuntos que por su especial importancia lo requieren. El poder de la CG es legislativo (promulgar leyes para toda la CJ, cambiarlas e interpretarlas correctamente). Las decisiones tomadas por la CG reciben el nombre de decretos, son de valor universal y perpetuo y solamente pueden ser cambiados por otra CG.

El P. General es el que convoca la CG, o en su defecto el Vicario General. También puede obligar a convocarla la Congregación de Procuradores, como sucedió en la CG de 1565. El lugar de reunión será ordinariamente Roma cuando se trata de una congregación de elección. Si se refiere a una congregación no de elección, corresponde al P. General el determinar el lugar. Una sola CG se ha celebrado fuera de Roma, la CG 24 (1892), que se reunió en Loyola.

En la CG participan: el P. General, los Consejeros Generales y Asistentes Regionales y los Provinciales, todos ellos en virtud de su oficio. Además, participan uno o más representantes (según el número de sus miembros) de cada una de las 86 provincias que tiene la Compañía de Jesús. Así, hay provincias con mayor número de jesuitas que pueden tener hasta 6 representantes (por ej: la Provincia española de Castilla elegirá tres delegados). Aproximadamente, unos 250 jesuitas acuden a la CG.

Además, el Procurador General, el Ecónomo General y el secretario de la Compañía de Jesús participan en la CG en virtud de su oficio, pero solo para tratar de los asuntos a debatir, no tienen voto en la elección del General.

¿Cómo se elige a un Prepósito General?

La Compañía de Jesús está regida por el Prepósito General, cuyo cargo es vitalicio y que es elegido en CG. Él es quien nombra a todos los superiores inferiores, separándose de la práctica de otras órdenes religiosas, que con frecuencia eligen a los Superiores provinciales e incluso locales, en capítulos.
El núcleo de procedimiento a seguir en la elección del p. General se encuentra en las Constituciones. Los electores dedicarán los cuatro días previos a la elección, a la oración y a informarse sobre los jesuitas más idóneos para ser elegidos General. Está prohibido hacer “campañas” a favor o en contra de alguien. No existen candidaturas, es más, si alguno manifestara su deseo de acceder al cargo, sería inhabilitado en su derecho de elegir y ser elegido. La CG elige al P. General por mayoría absoluta de votos sin que el elegido pueda rechazar tal elección.

Terminada la elección del General se comienzan a debatir los otros asuntos de relevancia que han reunido a la Compañía de Jesús en CG. También se procederá a la elección de los Consejeros Generales.

Última elección de General

El 13 de septiembre de 1983 el p. P-H. Kolvenbach fue elegido vigésimo noveno Prepósito General de la Compañía de Jesús en la CG 33. Durante su generalato se convocó y celebró la CG 34 (5 enero-22 marzo de 1995) para adaptar las Constituciones al nuevo Código de Derecho Canónico y fueron aprobados diversos decretos como: “misión y justicia”, “misión y cultura”, “misión y diálogo interreligioso”, “colaboración con los laicos”, “la situación de la mujer en la iglesia y en la sociedad”… A lo largo de estos años habló y publicó obras sobre temas básicos de gobierno, apostolado, espiritualidad ignaciana … Más de una vez ha sido estimulante su enfoque lingüístico a temas ignacianos.