más valen cuatro decididos que cuarenta remisos

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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2005.

04/10/2005

Los tres hijos del rey

Érase una vez un rey que tenía tres hijos. Poseía, además, muchas riquezas. Pero sobre todo un brillante de valor extraordinario, admirado en el mundo entero. Se iba haciendo anciano y se preguntaba así mismo para cuál de los tres hijos sería aquel brillante al repartir la herencia? Tuvo una idea: Sería para el que realizase la mayor hazaña en un día señalado...

Al llegar la noche del día siguiente, cada uno relató al rey su aventura vivida. El mayor había dado muerte al terrible dragón rojo que sembraba el pánico por todo el reino.

El segundo, con una pequeña daga, había vencido a diez hombre bien armados.

El tercero dijo:
- Salí esta mañana y encontré a mi mayor enemigo durmiendo al borde de un acantilado... Luché conmigo mismo y mis ganas de despeñarlo... y al final le dejé seguir durmiendo.

Entonces el rey se levantó del trono, abrazó a su hijo menor y le entregó el brillante.

Tony de Mello
04/10/2005 22:28 #. Tema: cuentos Hay 1 comentario.

07/10/2005

Con dinero

Con dinero se puede comprar placer, pero no amor.
Con dinero se pueden comprar diversiones, pero no alegría.
Con dinero se puede comprar un esclavo, pero no un amigo.
Con dinero se puede comprar una mujer, pero no una esposa.
Con dinero se puede comprar una casa, pero no un hogar.
Con dinero se pueden comprar alimentos, pero no apetito.
Con dinero se pueden comprar medicinas, pero no salud.
Con dinero se pueden comprar diplomas, pero no cultura.
Con dinero se pueden comprar favores, pero no perdón.
Con dinero se puede comprar la tierra, pero no el cielo.
Con dinero se pueden comprar títulos, pero no honradez.
Con dinero se puede comprar bienestar, pero no felicidad.
Con dinero se pueden comprar "rezos", pero no a Dios.
Con dinero se pueden lograr armas, pero no sembrar la paz.
Con dinero se puede comprar droga, pero no sentido de la vida.
Con dinero puedes someter esclavos, pero no hacer personas libres...
Con dinero se pueden tener cosas y "pasarlo bien" (a veces),
pero sólo amando a las personas podemos ser felices...
07/10/2005 18:56 #. Tema: poemas Hay 1 comentario.

11/10/2005

Yesterday

Ayer,
todos mis problemas parecían tan lejos
Ahora es como si estuvieran aquí para siempre

Oh, creo en el ayer

De pronto,
no soy ni la mitad del hombre que era antes
Una sombra se cierne sobre mí
Oh, de pronto llegó el ayer

¿Por qué tuvo que irse? No lo sé
No me lo dijo
yo dije algo que no debía
Ahora anhelo el ayer

Ayer,
el amor era un juego tan fácil
Ahora necesito un lugar donde esconderme
Oh, creo en el ayer

Paul McCartney
11/10/2005 19:04 #. Tema: poemas No hay comentarios. Comentar.

14/10/2005

Al hambriento pertenece el pan que reservas,
al desnudo la ropa que guardas en el armario,
al descalzo el zapato que se pudre en tu casa,
al necesitado la plata que has enterrado.
Pero tú eres contentadizo e inaccesible;
tú evitas todo encuentro con un pobre,
para no verte obligado a entregar sólo un poco.
Y no sabes decir más que una cosa:
No tengo nada y no puedo dar nada, pues soy pobre.
Sí, realmente eres pobre:
pobre en amor, pobre en fe en Dios, pobre en esperanza eterna.

Basilio de Cesarea
14/10/2005 20:22 #. Tema: citas No hay comentarios. Comentar.

18/10/2005

Cuando reflexionemos sobre nuestro siglo XX,
no nos parecerán lo más grave las fechorías de los malvados,
sino el escandaloso silencio de las buenas personas.

Martin Luther King
18/10/2005 21:27 #. Tema: citas Hay 2 comentarios.

23/10/2005

Help

¡Socorro! necesito a alguien
¡Socorro! no a cualquiera
¡Socorro! sabes que necesito a alguien
¡Socorro!

Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas

Ayúdame si puedes, me siento deprimido
y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor ¿no me ayudarás?

Ahora mi vida ha cambiado tanto
Mi independencia parece desvanecerse en una neblina
A veces me siento tan inseguro
Sé que te necesito
como nunca antes te había necesitado

Ayúdame si puedes, me siento deprimido
y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor ¿no me ayudarás?

Cuando era más joven, mucho más joven que ahora
nunca necesitaba la ayuda de nadie
Pero esos días ya pasaron y ahora no estoy tan seguro de mí mismo
Veo que mis ideas han cambiado
He abierto las puertas

Ayúdame si puedes, me siento deprimido
y apreciaría tu compañía
Ayúdame a poner los pies en el suelo
Por favor, por favor ¿no me ayudarás?
Ayúdame, ayúdame

Lennon & McCartney
23/10/2005 13:56 #. Tema: poemas Hay 1 comentario.

27/10/2005

“Lo mismo y los mismos”. Las víctimas de octubre

20051027010055-entreculturas-jpgJon Sobrino desde El Salvador

En El Salvador siempre hay mártires que recordar. Ahora nos acercamos a los de la UCA en noviembre, a las cuatro religiosas norteamericanas en diciembre y a los innumerables mártires de siempre. Pero este mes de octubre ha traído otras víctimas, producto de la naturaleza -tormenta y erupción de un volcán- y de la iniquidad de los humanos. En San Marcos toda una familia, papás y tres niños, murió soterrada. El comentario que se oyó fue lacónico y certero: “No los ha matado la naturaleza, sino la pobreza”.

Sobre estas víctimas y sus responsables, sobre lo que nos exigen y también sobre lo que nos ofrecen -si nos abrimos al misterio de la vida- queremos hacer unas breves reflexiones.


1. “Siempre lo mismo y los mismos”. El pueblo crucificado. Las escenas de sufrimiento y crueldad son sobrecogedoras, y la magnitud es escalofriante. Los muertos son más de 70, los damnificados, de una u otra forma, pasan de 70,000, y los daños materiales pueden ser lo equivalente a tres o cuatro veces el presupuesto nacional. La catástrofe se extiende a México y Nicaragua, y sobre todo a Guatemala. El poblado de Panabaj ha sido declarado camposanto: unas 3,000 personas murieron soterradas. “Una aldea maya yace bajo 12 metros de lodo”, decía la noticia. Al escribir estas líneas ha ocurrido el terremoto en Cachemira: 30,000 víctimas y dos millones y medio de damnificados.

Ante esto, nuestra primera reflexión es la siguiente. Estas terribles realidades no nos ofrecen nada que no hayamos visto antes. Con matices distintos, dicen lo de siempre: en su inmensísima mayoría, las víctimas siempre son los pobres. Las catástrofes muestran la pobreza de nuestro mundo, y, a su vez, esa pobreza es, en buena parte, causante de las catástrofes y de sus consecuencias. A ello nos hemos acostumbrado con naturalidad, para que la psicología, la insensiblidad o la mala conciencia de los seres humanos pueda convivir con la catástrofe. Sin palabras se viene a decir: “Es normal que ellos, los pobres, sufran, pues así son las cosas. Anormal sería que nosotros, los que no somos pobres, suframos este tipo de desgracias”.

Los que sufren en las inundaciones, terremotos y erupción de volcanes -como ahora el de Santa Ana-, los que no tienen trabajo o son despedidos, los mojados y los expulsados de Estados Unidos, los que pierden sus casitas y pertenencias, los que ven morir a sus hijos o a sus padres, son siempre los mismos, los pobres. Y con frecuencia son mayoría los más débiles de entre ellos: niños, mujeres y ancianos. Lo mismo ocurría en tiempo de represión y guerra: la mayoría de los torturados, desaparecidos, muertos, eran pobres. Hace falta un Roque Dalton para poder cantar bien esa letanía.

De manera precisa lo decía Ellacuría. Lo que caracteriza a nuestro país es el “pueblo crucificado”. Y añadía dos cosas, a cual más fuerte y lúcida. Una es que a ese pueblo le arrebatan “la vida”, lo más fundamental y básico. Y la otra es que ese signo que nos caracteriza es “siempre” el pueblo crucificado. Ya lo hemos dicho: con matices y excepciones, terremotos, inundaciones, derrumbes -antes, torturas, muertes, desaparecimientos- siempre se ceban en los mismos, los pobres. Y siempre producen lo mismo, muerte o cercanía a la muerte. Esto produce indignación -aunque hoy en día ya no parece estar muy bien visto el indignarse, aunque los poderosos toleren lamentos y llamadas, entre convencidas y rutinarias, a la solidaridad. Y menos existe la indignación cuando se repite, como en nuestro país, que las cosas van bien, o que van por buen camino. Pero además de indignar, la catástrofe hace pensar.

Se ofrece globalización como promesa firme y cierta de salvación, pero esta globalización, en contradicción flagrante con el concepto y la formulación, cuando ocurren las grandes tragedias, sigue siendo absolutamente selectiva: siempre en contra de los pobres, nunc... (... continúa)
27/10/2005 01:00 #. Tema: portadas No hay comentarios. Comentar.

30/10/2005

Esperaré


Esperaré a que crezca el árbol
y me dé sombra.
Pero abonaré la espera con mis hojas secas.
Esperaré a que brote el manantial
y me dé agua
Pero despejaré mi cauce
de memorias enlodadas.

Esperaré a que apunte
la aurora y me ilumine.
Pero sacudiré mi noche
de postraciones y sudarios
Esperaré a que llegue
lo que no sé y me sorprenda
Pero vaciaré mi casa de todo lo enquistado.

Y al abonar el árbol,
despejar el cauce,
sacudir la noche
y vaciar la casa,
la tierra y el lamento se abrirán a la esperanza

Benjamín González Buelta
30/10/2005 18:49 #. Tema: poemas No hay comentarios. Comentar.

31/10/2005

Los grandes cambios comienzan con un pequeño gesto

20051031191249-rosalee-jpgOctubre de 2005. Fallece Rosa Lee Parks, considerada por muchos como la “madre” de la lucha contra el racismo en Estados Unidos



Es habitual que no apreciemos el verdadero valor de nuestras minúsculas decisiones que, sin darnos cuenta, se convierten en las llaves de importantes puertas. Puertas que se abren con lentitud y pesadez, pero que, posteriormente, dan paso a muchas personas, a la vez que se van ensanchando. Tanto, que llega un punto en que desaparecen, y por donde antes había división, pasamos cada día todos –iguales–, sin darle la menor importancia. Este es el lugar donde nos conducen nuestras pequeñas decisiones, que no por ello han de ser sencillas. Funcionan como un impulso, una chispa que enciende una mecha que, en principio, no se atreve a arder. Por ello, al dar el siguiente paso, no estaría de más tener en cuenta que quizás haya muchas personas sufriendo que necesitan que alguien haga ese pequeño gesto.

Russell
31/10/2005 19:12 #. Tema: portadas No hay comentarios. Comentar.


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