más valen cuatro decididos que cuarenta remisos

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Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.

04/09/2006

La derrota de ETA


Tengo en San Sebastián un vecino de barrio que me insulta cada vez que me cruzo con él por la plaza del Buen Pastor. El insultador tiene un catálogo que va desde los improperios autóctonos hasta otros que se pueden oír en cualquier otra parte de España. Hay que decir que este sujeto malencarado siempre incluye en sus invectivas alguna nota editorial. A comienzos del alto el fuego me decía que aprovechara, que ahora había paz, pero últimamente me dice que nos va a caer una gorda. Desconozco el nivel exacto de vinculación de este individuo con los terroristas, pero tengo la sensación de que se limita a repetir lo que oye en casa, lo que escucha decir en esa enorme secta, amalgamada durante años por la muerte ajena, en que se han convertido los violentos en la Comunidad Autónoma vasca.

Como no me ha gustado nunca que los análisis me los hagan otros y, menos aún, si los otros son violentos, les cuento cómo veo yo las cosas en este córner del Cantábrico.

Tres años largos sin asesinatos han incorporado la ausencia de muertes a nuestras vidas hasta convertir en feliz rutina lo que nunca debió de ser otra cosa. Hay un clima generalizado de esperanza y cautela, un deseo de que ésta sea la buena y la certeza de que el tiempo del terrorismo que hemos sufrido en España ha terminado.

Sigue habiendo episodios de violencia callejera y un exceso de protagonismo informativo del mundo violento, pero con ser esto peligroso y aburrido no se puede comparar, en ningún caso, con la tregua anterior, cuando no nos mataban, pero no nos dejaban vivir.

Los movimientos cívicos y algunos medios de comunicación hemos conseguido el desprestigio social de la muerte y hoy es prácticamente imposible escuchar aquellos bramidos de "ETA, mátalos", que durante los años ochenta, y parte de los noventa, alfombraban nuestras calles de continuo.

Hay una fatiga de los materiales entre los violentos, por la eficacia policial y también con la constatación del fracaso de una generación que lleva pegando tiros, u ordenando pegarlos, desde que tenía veinte años, y ve cómo se acercan a los sesenta sin haber conseguido ni uno solo de sus objetivos, en un clima de creciente aislamiento y desprestigio y desbordados por otros terrorismos.

Estamos en un momento en el que los violentos pretenden poner en pie un discurso legitimador que justifique que tanta sangre, tanto dolor, tanta tristeza, y también tanta cárcel, han sido necesarios; mientras que buena parte de la sociedad sólo aspira a que le dejen en paz, vincula ausencia de atentados con resolución del problema y puede estar más dispuesta a hacer ciertas concesiones políticas antes que a ver a asesinos como Francisco García Gaztelu por la calle. Máxime después del derroche de inhumanidad y ausencia de empatía desplegado por este antiguo enfermero en los juicios por sus múltiples asesinatos. Hemos pasado de la paz por presos a la paz con alguna recompensa.

El Gobierno hace bien en explorar, en implicarse y en arriesgar para tratar de cerrar tantos trienios de sangre. Es su obligación, además de su apuesta. Pero tiene que ser consciente de cuánto se expone en esa operación, dada la proverbial deslealtad de los violentos y su locuacidad a la hora de contar reuniones supuestamente discretas.

La oposición parece haber delegado buena parte de su capacidad de análisis en los violentos. Da por buenos sus diagnósticos y bravatas, sostiene machaconamente que ETA nuncamiente -y que el Gobierno, sí- y parece siempre dispuesta a engordar el discurso ganador de la banda hasta un punto que ni los propios terroristas se creen, a juzgar por sus comunicados.

Los que dirigen la estrategia del PP confirman cada día que de colaboración con el Gobierno, nada de nada, y de atizador del clima de crispación, en comandita con algunos medios, todo lo que haga falta y dos huevos duros.

Estoy convencido de que estamos ante el final del terrorismo. Se trata de que en este momento, sob

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04/09/2006 23:15 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: opinión No hay comentarios. Comentar.

06/09/2006

Las dos Españas

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06/09/2006 19:14 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: citas Hay 1 comentario.

09/09/2006

Jesús y la tradición

Dejáis de un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres (Mc, 7, 1-8. 14-15. 21-23)

Se puede invocar a Dios con la boca y tener el corazón muy lejos

Jesús nos habla en este evangelio de que no son las cosas exteriores, ni las tradiciones, ni los preceptos, lo que agrada a Dios. Lo que Dios mira y lo que le agrada es el corazón sano del hombre, su interior, su intención, la orientación fundamental de su vida. Hasta el culto sería vacío sin una actitud recta y de amor.

Hay quien por defender las normas, rompe las relaciones con los demás, excomulga, excluye del diálogo, y hasta se llega a rechazar al prójimo que "no cumple".

"Cumplir" para tener seguridad

También en la fe los cambios han producido inseguridad y confusión. Es natural que muchos busquen un cuerpo doctrinal seguro, un código de conducta bien definido, una organización religiosa fuerte. Ante los individualismos y la anarquía se busca la seguridad de la tradición. Ante la irrupción de tantas novedades, la solidez del pasado.

Es cierto que no se puede releer el evangelio santándose los siglos en los que podemos ver las posibilidades de vida que ha inspirado. Pero se ha de evitar el pensar que la fe se transmite mecánicamente como un objeto que pasa de mano en mano. Una tradición que sea mera transmisión de fórmulas o rúbricas litúrgicas, conduce a una asfixia mortal. Hay que estar en una situación constante de búsqueda de la voluntad del Padre, hoy y ahora.

La manera de vivir lo mismo en un contexto cultural nuevo, consiste en vivir lo mismo de una manera nueva.

Parroquia del Carmen

09/09/2006 16:53 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: portadas No hay comentarios. Comentar.

14/09/2006

Sin equívocos


EL PAÍS - Opinión - 08-09-2006
Ahora que estamos en tiempos de memoria histórica, me acuerdo de un viejo y querido amigo republicano que me enseñó muchas cosas sobre aquella época convulsa. Solía asegurar que uno de los mayores aciertos del franquismo fue inventar el término "rojos" para englobar a todos sus adversarios, desde los liberales hasta los estalinistas: de ese modo simplificaba sus argumentos ideológicos contra ellos, cortándolos todos a medida de su conveniencia. De un abuso semejante se quejaba hace pocos días (EL PAÍS, 3-IX-06) José María Ridao al denunciar que hoy se cuenta la Segunda Guerra Mundial como si hubiera sido "un conflicto moral entre un único culpable, encarnación del mal y la tiranía, y una constelación más o menos amplia de inocentes, encarnación del bien y la democracia". Ambas interesadas y sectarias abreviaturas se asemejan mucho a otra de nuestra actual política doméstica, la que convierte cualquier objeción a las iniciativas gubernamentales en parte de un globo aborrecible, "lo que dice el PP". Y tras este telón pintado ya no hay que molestarse en dar más detenidas explicaciones. Creo que la tal normativa propagandística es especialmente evidente en lo que toca al llamado "proceso de paz" en el País Vasco.

Desde luego, varios de quienes no lo vemos todo claro en este asunto no compartimos los planteamientos más truculentos de la oposición: no creemos que el presidente Zapatero sea un nuevo avatar del traidor conde Don Julián y aún menos que Rubalcaba sea la Cava. Yo incluso considero con cierto optimismo el sesgo cauteloso adoptado este verano por el Ejecutivo en sus tanteos a la banda criminal sometida a desguace. Es muy buena señal que tanto la propia ETA como Batasuna y otros representantes del nacionalismo más radical hayan coincidido en lamentar el parón sufrido por el "proceso" y aseguren que estamos en crisis y ellos a punto de un ataque de nervios: está claro que no obtienen sin más lo que buscan, lo cual contribuirá positivamente a que se acostumbren a buscar cosas más a su alcance. Si les viésemos más satisfechos, ya sería cosa de irse preocupando seriamente. Como tampoco debemos congestionarles la cabeza con excesivas ideas, que por falta de costumbre en su manejo pueden provocarles encefalitis, parece acertado atenerse ahora a mensajes sencillos y reiterados: la legalidad no piensa aceptar a la Batasuna pro-terrorista; por lo tanto, es Batasuna quien tendrá que resignarse a aceptar la legalidad. ¿Que se niegan y amenazan con volver a las andadas? Pues mal asunto..., sobre todo para ellos, dado que fuera de la legalidad, sin subvenciones y con una ETA semijubilada, les va a caer una rasca que no veas. A fuerza de kale borroka fastidiarán a bastantes, pero cada vez asustan a menos y desde luego no persuaden a nadie. En cuanto a los presos... Pues eso, que están presos y -más cerca o más lejos de casa- lo van a seguir estando muchos años: para ellos la larga, larga cuenta atrás, no puede empezar hasta que de veras ETA se desmantele del todo, de modo que ya tienen claro lo que les conviene. Punto y seguido.

Así que lo preocupante no es tanto cómo van las cosas por el momento, sino los equívocos sobre el concepto mismo de lo que está en juego. Las suspicacias ante la expresión megalómana "proceso de paz" no son meros tiquismiquis terminológicos, sino que van más al fondo del asunto. Un proceso de paz no sólo implica dos partes enfrentadas en algo así como una guerra, sino sobre todo dos partes en principio igualmente distantes de lo que luego será llamado finalmente "paz". Lo cual poco tiene que ver con el caso que nos ocupa, donde la paz a conseguir es el disfrute sin coacciones ni amenazas de las garantías constitucionales vigentes en nuestro Estado de Derecho, que es lo que han defendido quienes han luchado contra ETA y sus servicios auxiliares. Dar a entender otra cosa, permitir que prospere el equívoco de que finalmente para acabar con la vio

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14/09/2006 17:19 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: opinión No hay comentarios. Comentar.

18/09/2006

Fe, razón y universidad

Encuentro del Papa con los representantes de la ciencia en el Aula Magna de la Universidad de Ratisbona

Fe, razón y universidad
Recuerdos y reflexiones

¡Ilustres Señores, gentiles Señoras!


Es emocionante para mí estar nuevamente en la cátedra de la universidad y poder dar una vez más una lección. Mi pensamiento regresa a aquellos años en los que, tras un hermoso periodo en el Instituto Superior de Freising, inicié mi actividad de profesor académico en la Universidad de Bonn. 1959 era todavía tiempo vieja universidad de los profesores ordinarios. Para las cátedras individuales no existían ni asistentes ni dactilógrafos, pero en compensación había un contacto muy directo con los estudiantes y sobre todo también entre los profesores. Se daban encuentros antes y después de las lecciones en los cuartos de los docentes. Los contactos con los historiadores, los filósofos, los filólogos y naturalmente también entre las dos facultades teológicas eran muy estrechos. Una vez cada semestre había un así llamado dies academicus , en el que los profesores de todas las facultades se presentaban delante de los estudiantes de toda la universidad, haciendo posible una verdadera experiencia de universitas : el hecho que nosotros, no obstante todas las especializaciones, que a veces nos hacen incapaces de comunicarnos entre nosotros, formamos un todo y trabajamos en el todo de la única razón con sus varias dimensiones, estando así juntos también en la común responsabilidad por el recto uso de la razón; lo convertía en experiencia viva. La universidad, sin duda, estaba orgullosa también de sus dos facultades teológicas. Estaba claro que también ellas, interrogándose sobre la racionalidad de la fe, desarrollan un trabajo que necesariamente hace parte del “todo” de la universitas scientiarum , incluso si no todos podían compartir la fe, por cuya correlación con la razón común se esfuerzan los teólogos. Esta cohesión interior en el cosmos de la razón tampoco fue perturbada cuando se supo que uno de los colegas había dicho que en nuestra universidad había una extrañeza: dos facultades que se ocupaban de una cosa que no existía: Dios. Que también frente a un escepticismo así de radical permanece necesario y razonable interrogarse sobre Dios por medio de la razón y aquello deba ser hecho en el contexto de la tradición de la fe cristiana; en el conjunto de la universidad era una convicción indiscutida.


Todo esto vino a mi mente cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto Emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el tiempo de invierno del 1391 en Ankara, tuvo con un persa culto sobre el Cristianismo y el Islam, y la verdad de ambos. Fue probablemente el Emperador mismo quien anotó, durante el asedio de Constantinopla entre 1394 y 1402, este diálogo. Se explica esto porque sus razonamientos son reportados mucho más detalladamente que las respuestas del erudito persa. El diálogo trata el ámbito de las estructuras de la fe contenidas en la Biblia y en el Corán y se detiene sobre todo en la imagen de Dios y del hombre, pero necesariamente también en la relación entre las “tres Leyes”: Antiguo Testamento –Nuevo Testamento- Corán. Quisiera tocar en esta lección solo un argumento –más que nada marginal en la estructura del diálogo– que, en el contexto del tema “fe y razón” me ha fascinado y que servirá como punto de partida para mis reflexiones sobre este tema.


En el séptimo coloquio editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la jihad (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 se lee: “Ninguna constricción en las cosas de la fe”. Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el Emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en

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18/09/2006 09:38 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: portadas No hay comentarios. Comentar.

22/09/2006

Zapatero y Rajoy tomados en serio


Zapatero se comprometió a realizar en septiembre un último intento de negociar con Rajoy las reformas de la Constitución que figuran en el programa socialista, y que no serían viables sin un acuerdo entre sus dos partidos. Rajoy mostró escaso interés por esas reformas, pero recientemente ha planteado su propia propuesta: una reforma que delimite las competencias del Estado que serán intransferibles en todo caso, e incluso que permita recuperar o compartir algunas ya transferidas.

Tal vez sea posible un acuerdo por el que el PP aceptase respaldar las reformas del PSOE (o la principal de ellas, la del Senado) a cambio de que Zapatero respaldase la de Rajoy. La reforma del Senado fue una propuesta lanzada en su día por el PP. En su libro España: la segunda transición, Aznar defendía su transformación en una auténtica cámara de representación territorial como cauce para la participación de las autonomías en la formación de la voluntad estatal: el mismo argumento empleado por Zapatero para propiciar una reforma que garantizara la representación de las autonomías en las instituciones europeas, y su participación en organismos estatales como el CGPJ, el de RTVE, etc.

A su vez, ¿por qué le interesaría al PSOE una reforma que detenga la dinámica que está convirtiendo en "residual" (según Maragall) al Estado? Por una cuestión de principios y por motivos prácticos. Será difícil evitar una generalización de la dinámica abierta por el nuevo Estatuto catalán en el sentido de privar al Estado de los instrumentos necesarios para el ejercicio efectivo de sus funciones específicas. Por ejemplo, la de garantizar la solidaridad interterritorial y el principio de igualdad de derechos y obligaciones de los españoles "en cualquier parte del territorio" (arts. 138 y 139 de la Constitución). ¿Qué capacidad de maniobra le quedaría si otras comunidades también reclamaran que las inversiones del Estado en ellas fueran equivalentes a su aportación al PIB nacional? La presencia de las instituciones del Estado es, mal que bien, una última garantía frente a tendencias abusivas de los poderes autonómicos (en materia lingüística, por ejemplo). Estas preocupaciones forman parte desde hace un par de años del debate político e intelectual del PSOE (en la Fundación Alternativas, por ejemplo), por lo que no sería descabellado aprovechar la propuesta de Rajoy para tratar de integrarlas en una reforma constitucional consensuada.

Además, la experiencia viene demostrando que fue un error transferir íntegramente ciertas competencias (como la de protección civil) que dejaron al Estado sin poder de intervención ante situaciones como la planteada en su día por la huelga de grúas -con efectos en la seguridad vial- o por catástrofes como la del Prestige. El anuncio de la creación de una Unidad Militar de Emergencias no deja de ser un reconocimiento de impotencia por parte del Estado. ¿No sería más conveniente compartir la competencia y crear una estructura estatal de protección civil? Si es posible ampliar competencias autonómicas mediante reformas estatutarias, ¿no debería serlo también recuperar para el Estado aquellas que la experiencia aconseje? No es cierto que la proximidad garantice siempre mayor eficacia; y como insiste Ramón Recalde, es falso que el grado máximo de autonomía sea siempre el óptimo.

Rajoy ha invocado la reciente reforma alemana. Esa reforma no es sólo de recorte de la capacidad de veto de los länder sino de clarificación de competencias y racionalización del sistema. En materias como la enseñanza universitaria o la función pública, se avanza en la descentralización. En otras, se refuerza el poder de las instituciones centrales. Hay base, por tanto, para aparcar por un momento el escepticismo ante tanta bronca y tomar en serio a los dos principales líderes políticos españoles cuando dicen que están dispuestos a negociar unas reformas que por separado no podrían abordar.

Patxo Unzueta

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22/09/2006 08:49 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: opinión No hay comentarios. Comentar.

27/09/2006

Originalidad

"No es fácil ser original. Casi siempre volvemos a descubrir, sin saberlo, lo ya descubierto, y aquello que nos parece nuevo es simplemente cualquier cosa que ya se había olvidado. Muchos son originales por docta ignorancia. Otros buscan la originalidad en el extremismo, que es lo menos original, pues vivir de las rentas de exagerar las ideas ajenas es llevar una vida mental parasitaria"

Giovanni Sartori

27/09/2006 17:47 Autor: cuatrodecididos. #. Tema: citas No hay comentarios. Comentar.


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